Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Memoria

Los defensores de la Cruz de Cáceres movilizan alegaciones para respaldar su declaración como BIC

El colectivo difunde entre sus simpatizantes instrucciones y un modelo de escrito para adherirse al expediente abierto por la Junta y defender la conservación del monumento en la plaza de América

La Cruz de Cáceres.

La Cruz de Cáceres. / EP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Los defensores de la Cruz de los Caídos de Cáceres han activado una nueva vía para tratar de reforzar la protección del monumento de la plaza de América. Tras la apertura del expediente para su posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), el colectivo que defiende su conservación está animando a sus simpatizantes a presentar alegaciones de adhesión ante la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura.

La iniciativa llega después de que la administración autonómica incoase el procedimiento para estudiar la declaración de la Cruz como BIC con la categoría de Monumento, una tramitación que ha cambiado el escenario en torno a una estructura cuya retirada había sido requerida por el Gobierno central.

Los partidarios de su conservación han comenzado ahora a difundir las instrucciones necesarias para intervenir en el expediente. Explican que las alegaciones pueden registrarse de forma electrónica a través de la sede de la Junta de Extremadura o presencialmente en las oficinas habilitadas para ello.

Además, han elaborado un modelo de escrito que ponen a disposición de quienes quieran adherirse al procedimiento. El documento plantea cuatro grandes argumentos para reclamar que la tramitación continúe hasta culminar con la declaración definitiva como Bien de Interés Cultural.

El carácter religioso

El primero de los argumentos se centra en la naturaleza religiosa de la Cruz. El escrito sostiene que este símbolo tiene fundamentalmente un carácter cristiano y funerario y defiende que esa condición debe tenerse en cuenta a la hora de valorar su conservación.

Los promotores de las alegaciones relacionan además este razonamiento con el artículo 16 de la Constitución Española, que garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto.

Se trata, en cualquier caso, de uno de los argumentos que los defensores del monumento incorporan a su modelo de alegaciones y que deberá ser valorado dentro del procedimiento administrativo abierto por la Junta.

La resignificación de 1984

Otro de los pilares del documento es la modificación realizada en 1984, cuando fue retirada la inscripción original de la Cruz y sustituida por otra con un significado diferente.

El modelo de alegaciones sostiene que aquella actuación municipal modificó sustancialmente la lectura pública del monumento y permitió desvincularlo de su significado original ligado al franquismo.

Los defensores de la Cruz recuerdan que desde entonces la inscripción pretende rendir homenaje a los cacereños fallecidos por su patria con independencia de la guerra o el bando, argumento con el que defienden que actualmente el monumento tiene un significado distinto al que tuvo cuando fue levantado.

Para apoyar esta interpretación, el documento establece además una comparación con la retirada de símbolos franquistas de otros inmuebles de la ciudad sin necesidad de proceder a la demolición de los propios edificios.

La obra del arquitecto Ángel Pérez

La tercera línea argumental se centra en los valores arquitectónicos y artísticos de la Cruz y, especialmente, en su autoría.

El escrito atribuye el monumento al arquitecto municipal Ángel Pérez y reivindica su importancia en el desarrollo arquitectónico y urbanístico de Cáceres. Entre sus trabajos cita distintos edificios, espacios públicos y avenidas de la ciudad.

Los promotores recuerdan también el homenaje que el Ayuntamiento de Cáceres realizó al arquitecto en octubre de 2024, después de que tanto la Asociación Salvemos la Cruz como el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura hubieran solicitado un reconocimiento a su trayectoria.

Con este argumento, las alegaciones pretenden situar la Cruz no solo dentro del debate sobre memoria democrática, sino también como parte de la obra de uno de los arquitectos que contribuyeron a configurar la expansión de la ciudad durante el siglo XX.

La consideración como cruz de término

El cuarto argumento plantea que, por sus características y por su emplazamiento, el monumento podría encuadrarse dentro de la categoría de cruz de término, crucero o calvario.

El modelo sostiene que la estructura reúne varios de los elementos tradicionalmente asociados a este tipo de monumentos, como estar construida en piedra, situarse en un antiguo acceso a la población y levantarse sobre una plataforma escalonada.

A partir de esa interpretación, los defensores de la Cruz invocan la normativa de patrimonio histórico para reclamar también su protección por esta vía.

De nuevo, se trata de un razonamiento incorporado por el colectivo a sus alegaciones y que corresponderá valorar a los órganos competentes durante la tramitación del expediente.

Conservarla en la plaza de América

El escrito termina solicitando expresamente que las alegaciones sean admitidas dentro del trámite de información pública y que el procedimiento siga adelante hasta que la Cruz sea declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento.

La petición va además un paso más allá. Los defensores reclaman que se garantice la conservación de la estructura y la preservación de los valores patrimoniales relacionados tanto con su configuración como con su emplazamiento original en la plaza de América.

La campaña de adhesiones abre así un nuevo frente dentro del largo proceso sobre el futuro de la Cruz.

El monumento continúa actualmente en pie después de que haya vencido el plazo de tres meses concedido por el Gobierno central al Ayuntamiento para proceder a su retirada. Mientras tanto, la Junta mantiene abierto el expediente BIC, que proporciona protección provisional al monumento durante su tramitación, y el consistorio prepara además un recurso judicial contra la decisión del Ejecutivo central.

A esos movimientos institucionales se suma ahora la movilización de los partidarios de la Cruz, que buscan trasladar directamente al expediente administrativo sus argumentos para que el monumento sea protegido y permanezca en la plaza de América.

Tracking Pixel Contents