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Proyecto minero

La empresa de la mina de Cáceres pierde un 22% en bolsa desde que se anunció el rechazo de la Junta

El presidente de la compañía refuerza su apuesta por la compañía con 7,5 millones de acciones más mientras Infinity amplía sus inversiones mineras en Estados Unidos

Valle de Valdeflores en Cáceres, donde se prevé la mina subterránea.

Valle de Valdeflores en Cáceres, donde se prevé la mina subterránea. / EL PERIÓDICO

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Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

El revés administrativo a la mina de litio de Cáceres también se deja notar en la cotización de Infinity Metals, la compañía australiana vinculada al proyecto de San José de Valdeflórez. Sus acciones se mueven ahora en torno a los 0,007 dólares australianos, un 22,2% por debajo de los 0,009 dólares que marcaban el 3 de agosto, la víspera de que la empresa comunicara al mercado australiano la denegación de la concesión de explotación.

La reacción fue inmediata. El 4 de agosto, cuando Infinity trasladó a sus inversores la situación del proyecto cacereño, la acción cerró ya en 0,008 dólares. Además, aquel día cambiaron de manos más de 3,6 millones de títulos, frente a los apenas 97.556 negociados en la jornada anterior. Desde entonces la cotización ha seguido moviéndose en niveles muy bajos y ha llegado a caer hasta los 0,006 dólares durante algunas sesiones de agosto.

Concesión denegada

La situación bursátil llega después de que la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Extremadura denegara el pasado 30 de julio la solicitud de concesión directa de explotación de San José de Valdeflórez, presentada por Castilla Mining para extraer litio en dos cuadrículas mineras del término municipal de Cáceres. La resolución fue posteriormente publicada en el Diario Oficial de Extremadura.

Infinity respondió con dureza. La australiana sostuvo que no había podido realizar parte de los trabajos técnicos reclamados por la Administración porque no disponía de los permisos necesarios para acceder al yacimiento. La compañía anunció entonces que estudiaría recurrir la denegación o solicitar un nuevo permiso de investigación, una segunda vía que obligaría a reiniciar buena parte de la tramitación del proyecto.

Byass compra más acciones

El comportamiento de la cotización, sin embargo, no ha frenado al presidente ejecutivo e interim CEO de Infinity, Adrian Byass, que durante agosto ha reforzado considerablemente su posición dentro de la empresa.

El 18 de agosto recibió 3,5 millones de acciones dentro de una colocación a un precio de 0,01 dólares australianos por título, una operación valorada en 35.000 dólares australianos. Apenas dos días después, el 20 de agosto, compró directamente en el mercado otros cuatro millones de acciones, esta vez a unos 0,007 dólares, por un desembolso de 28.002 dólares australianos. Con ambos movimientos, Byass ha añadido 7,5 millones de acciones a su posición en la compañía en apenas unos días y actualmente figura con cerca de 18 millones de títulos.

Diversificación lejos de Cáceres

Los movimientos coinciden además con una diversificación cada vez mayor de Infinity lejos de Cáceres. Un día antes de comunicar el rechazo de San José, la empresa anunció una opción para adquirir un proyecto de molibdeno y cobre en Nevada, mientras que el 12 de agosto informó de que había ampliado en un 47% su proyecto de cobre Swansea, en Arizona, incorporando nuevas concesiones y preparando los trabajos necesarios para futuras perforaciones.

Ese giro hacia Estados Unidos se produce mientras el futuro de San José permanece pendiente. El proyecto de litio de Cáceres, durante años el principal activo de Infinity en Europa, afronta ahora uno de sus momentos más delicados tras la denegación de la concesión minera y con la compañía obligada a decidir qué camino seguir para intentar mantenerlo vivo.

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