Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aventuras y desventuras

El misterio del homenaje perdido a Donoso Cortés en Cáceres

Una obra con dos medallones de bronce realizada por Eulogio Blasco en 1953 no aparece en los inventarios patrimoniales consultados y su paradero sigue siendo desconocido

Calle Donoso Cortés de Cáceres.

Calle Donoso Cortés de Cáceres. / Miguel Ángel Muñoz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alonso Corrales Gaitán

Alonso Corrales Gaitán

Cáceres

El motivo de hoy referirnos a esta céntrica calle de nuestra ciudad es muy sencillo. Es nuestra casa familiar y durante cerca de veinticinco años allí convivimos con padres y hermano. Además de estar dedicada a un magnífico personaje extremeño y que la causalidad de la vida nos llevó de alguna manera a relacionarnos con su figura universal.

Pero para que se nos entienda mejor, vamos a ir explicándonos.

Juan Francisco María de la Salud Donoso Cortés y Fernández Canedo, nació el 6 de mayo de 1809 en el Valle de la Serena (Badajoz) y falleció el 3 de mayo de 1853 en París, Francia. Contrajo matrimonio canónico con doña Teresa García Carrasco y Gómez Benítez (1830-1835). Enlace del que nació su hija María Josefa, que falleció a los dos años de edad.

Fue el primer marqués de Valdegama (localidad española del municipio de Aguilar de Campoo, en la provincia de Palencia). Prolífico político, pensador, filosofo, jurista, historiador, serio parlamentario, admirado aristócrata, y respetado diplomático. Además de notable académico de número de la Real Academia Española. Seguidor incansable de la monarquía española bajo el régimen liberal, evolucionando con el paso del tiempo hacía una corriente conservadora.

Realizó estudios en Don Benito, pasando posteriormente a Salamanca a estudiar filosofía, y de allí vino a Cáceres al entonces Colegio de San Pedro, estudiando Lógica, Metafísica y Ética. Marchando posteriormente a Sevilla y de allí a Madrid, para regresar años después a Cáceres. En el año 1832 se instala en la capital de España. En 1837 fue elegido diputado por la ciudad de Cádiz, a los pocos años marcha a Francia, convirtiéndose en persona de confianza de la regente María Cristina de Borbón. No regresa a España hasta el año 1843. Con el fallecimiento de su hermano Pedro, y una serie de coincidencias políticas y sociales se produce un notable cambio en su mentalidad y abraza sinceramente al catolicismo, que lo defenderá el resto de su vida.

Sus continuos movimientos por Francia le hacen testigo de diferentes y profundos movimientos políticos y revolucionarios, así como en Gran Bretaña. A lo que hay que agregar los problemas surgidos en Cataluña y otros lugares de España. Y en este complicado y compulso escenario, en el año 1849 pronuncia un magnífico discurso en las Cortes Españolas, titulado “Discurso sobre la Dictadura”. Trabajo que le quedará señalado para el resto de su vida ante la sociedad de la época.

En el año 1918, la denominada calle Grajas se convierte en la calle Donoso Cortés de nuestra ciudad en homenaje a tan magnifico extremeño, título que afortunadamente continúa manteniéndose en la actualidad.

Y recordados estos breves datos de tan insigne ilustre personaje, queremos recordar una experiencia que tuvimos personalmente hace más de treinta años, y que nos llamó la atención en su momento y que en la actualidad parece un verdadero misterio, por darle algún título.

En aquellos días tuvimos la suerte de tener en las manos un cuadro muy original, formado por dos medallones en bronce de notable tamaño, uno con la imagen de don Juan Donoso Cortés, y el otro medallón conmemorativo del Primer Centenario de su fallecimiento, en 1953. Obra homenaje de la Diputación Provincial a tan ilustre personaje extremeño, que se completó con varios actos públicos de índole cultural, respaldados por el propio Ayuntamiento de nuestra ciudad y con la participación de numeroso público de todos los niveles sociales y procedentes de diferentes localidades.

Actividades literarias y poéticas que se celebraron igualmente en otras localidades extremeñas, iniciándose en el año 1950, donde se destacó sobre todo el gran patriotismo del señor Donoso Cortés, así como la universalidad de su figura y su amplia obra. En Badajoz se realizó también un multitudinario homenaje en el año 1952. En Plasencia sería dicho homenaje en el año 1954. Y en Cáceres se celebró en 1953, participando todas las autoridades civiles, religiosas y militares del momento, con la presencia de un gran número de ciudadanos, dándose la particularidad de asistir bastantes portugueses, así como una representación política de Francia. Sin olvidar que asistieron personas de otras provincias como Madrid, Salamanca, Sevilla y León.

En aquellos momentos de verdadero empuje patriótico se despierta una iniciativa popular para realizarle una estatua en un lugar preferente de nuestra agradecida ciudad. Movimiento ciudadano que desgraciadamente no es respaldado por las autoridades locales, por lo que dicho proyecto cae en el olvido con el paso del tiempo.

Tan original cuadro de los dos medallones de bronce, fue realizado por el notable artista cacerense, don Eulogio Blasco López (1890-1960) junto a sus padres montan un negocio muy popular en la calle de Pintores donde se vendían artículos decorativos y religiosos, así como libros, al sufrir a los tres años un fuerte sarampión se quedó mudo. Motivo por el cual lo ingresan en un colegio de Madrid especializado en esas enfermedades. Y es allí donde comienza a conocer u desarrollar una importante y profunda amistas con toda una serie de artistas con sus mismas carencias, lo que le despierta un gran interés por el arte, sensibilidad que le acompaña el resto de su vida y que le lleva a ser conocido en muchos lugares, pintando para el Museo del Prado, para a continuación viajar a Barcelona y seguidamente a Portugal, donde se convierte en un importante grabador, siendo contratado por la Casa de la Moneda.

En el año 1924 se establece en Cáceres, donde monta su taller de grabados y pinturas, además de esculturas, y de fotografías. Mientras continua con sus continuas visitas a Madrid y Portugal para ampliar su conocimiento artístico.

Triunfa en la Exposición Iberoamericana de Sevilla celebrada en el año 1929, es conocido en todo su mundo como Eulogio Blasco el Mudo. Esta es una breve reseña de la vida del artista incomparable que realizó el cuadro de homenaje a Donoso Cortés.

Lo que realmente nos sorprende es que una vez que estudiamos mencionado cuadro, que es una verdadera obra de arte, de un artista incomparable de nuestra ciudad, no hemos encontrado registro alguno de su existencia. Por ejemplo, consultado el Catálogo de los Fondos Pictóricos y Escultóricos de la Diputación Provincial de Cáceres, que fue publicado en el año 1989 no aparece inventariado. De igual manera consultada, la magnífica obra que salió a la luz en el año 2021: La Diputación de Cáceres y el Patrimonio Histórico-Artístico, tampoco aparece nuestro misterioso cuadro.

Una verdadera lastima la "perdida" de tan significativa obra de arte, trabajo de un ilustre artista local, además de suponer un reconocimiento para una gran figura histórica de nuestra tierra Donoso Cortés. Al menos de momento nos queda su calle.

Así somos de agradecidos los extremeños.

Tracking Pixel Contents