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Patrimonio

La corona perdida de la Virgen de la Estrella reaparece durante las obras de la muralla de Cáceres

La pieza, que podría tener 300 años de antigüedad, es de cobre y con nueve estrellas de filigrana, y ha sido localizada detrás de la imagen durante los trabajos de limpieza de la hornacina del Arco de la Estrella

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Eduardo Villanueva

Eduardo Villanueva

Cáceres

La corona de la Virgen de la Estrella (talla ubicada en la hornacina del Arco de la Estrella, principal entrada a la ciudad monumental y construida en el siglo XV) ha reaparecido durante las obras de restauración de la fase III de la muralla de Cáceres, casi tres siglos después de la construcción del actual enclave. La pieza fue localizada en el interior de la hornacina que alberga a la virgen, detrás de la imagen y cubierta por una considerable acumulación de suciedad, arena y excrementos de aves, unas condiciones que, según los técnicos, habrían favorecido su conservación.

El hallazgo se produjo mientras el equipo encargado de la restauración realizaba la limpieza de la parte interna de la hornacina. La restauradora Sonia Castro Jiménez explica que uno de sus ayudantes encontró la corona entre la suciedad acumulada en el suelo. La pieza estaba muy deteriorada superficialmente, aunque su estado de conservación ha resultado ser "mejor de lo esperado tras permanecer oculta durante años".

Se trata de una corona de cobre, concebida como un halo para colocarse detrás de la cabeza de la Virgen. Presenta una elaborada decoración de filigrana con nueve estrellas y conserva incluso el sistema que permitía iluminarla. Los restauradores han localizado las pequeñas patillas que funcionaban como contactos eléctricos para las bombillas y también el cable que llevaba la corriente hasta la corona.

Un misterio de tres siglos

La principal incógnita ahora es cuándo se fabricó la corona y cuándo comenzó a utilizarse en el Arco de la Estrella. Los técnicos no han encontrado hasta el momento documentación que permita establecer su antigüedad, por lo que manejan varias hipótesis.

Una posibilidad es que pueda tratarse de la corona original de la Virgen, instalada cuando se construyó el arco en 1726, aunque posteriormente habría sido modificada para incorporar un sistema de iluminación. Otra opción es que se trate de una pieza posterior que sustituyó a una corona anterior o incluso de una corona mucho más reciente.

El propio sistema eléctrico aporta una de las principales pistas. Según explica la restauradora, este tipo de coronas iluminadas comenzó a utilizarse entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, coincidiendo con la incorporación de la electricidad. Sin embargo, todavía será necesario realizar estudios específicos para determinar la fecha aproximada de la pieza.

Los técnicos tampoco descartan que la corona pueda guardar relación con las modificaciones realizadas en el entorno del arco durante el siglo XX. Se han localizado fotografías de 2013 a 2015 en las que se intuye que la Virgen llevaba la corona, aunque no se ha encontrado por ahora documentación gráfica suficiente para establecer cuándo se colocó o cuándo dejó de estar visible.

La pieza presenta además una característica que confirma que la virgen estaba preparada para llevar este tipo de elemento: en la parte posterior de la cabeza existe una oquedad destinada a insertar la corona. Los restauradores consideran que la imagen ha llevado corona, aunque no pueden determinar todavía si la pieza encontrada es la original o una sustitución posterior.

Una vez finalizados los trabajos de limpieza, la corona será sometida a un estudio exhaustivo y a un proceso de restauración. La intervención se realizará de forma que conserve su pátina original y evite una limpieza excesiva que pueda eliminar las huellas de su historia. El objetivo es conocer mejor su cronología y características antes de devolverla a la viegen.

La intención del Ayuntamiento es que, una vez restaurada y preparada, la corona vuelva a colocarse en la imagen de la Virgen de la Estrella, como corresponde a la pieza que durante años permaneció oculta en la propia hornacina.

La virgen actual está vinculada al Arco de la Estrella desde 1726, aunque no fue la primera imagen que ocupó el espacio. Según la explicación ofrecida durante la presentación del hallazgo, en la que ha participado el concejal de Patrimonio, Tirso Leal, anteriormente hubo otra Virgen que posteriormente fue trasladada al convento de San Francisco y que actualmente se encuentra en el cementerio. La imagen actual se habría colocado en el arco en el siglo XVIII.

En 2023, el Ayuntamiento cacereño, a través del Consorcio Cáceres Ciudad Histórica, restauró la estrella de la Virgen de Estrella.

La virgen “es muy representativa y se colocó en la hornacina porque en la antigüedad servía como una figura a la que se encomendaban los residentes del conjunto histórico cuando salían de la ciudad”. La escultura es del siglo XVIII y el farol es posterior, expresan desde Patrimonio.

En el siglo XV se construyó la llamada Puerta Nueva en el lugar en el que actualmente ocupa el Arco de la Estrella. En este espacio la reina Isabel la Católica juró respetar y defender los Fueros de Cáceres en 1477, y dos años después haría lo mismo el rey Fernando el Católico.

En cuanto a la estrella, se trata de un farol tridimensional en forma de estrella poliédrica, de metal y vidrio.

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