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Hostelería cacereña

La Mafia cambia de nombre y prepara su regreso al centro de Cáceres como La Famiglia

El restaurante de Cáceres, anteriormente conocido como La Mafia se sienta a la mesa, reabre sus puertas bajo una nueva enseña nacional

Anuncio de la reapertura.

Anuncio de la reapertura. / Miguel Ángel Muñoz

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Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Cáceres

La cadena que en Cáceres operó como La Mafia se sienta a la mesa prepara una nueva etapa en su conocido local de Obispo Segura Sáez, 5. La compañía figura actualmente como cerrada temporalmente y ya presenta el establecimiento bajo la marca La Famiglia. El punto clave de este movimiento está en la dirección. La Famiglia se sienta a la mesa sitúa su restaurante cacereño en Obispo Segura Sáez, en pleno centro, exactamente en el mismo emplazamiento donde hasta ahora se encontraba La Mafia se sienta a la mesa. Más que una llegada desde cero, todo apunta así a una nueva etapa del establecimiento bajo la identidad con la que la cadena está sustituyendo progresivamente su antigua denominación.

El restaurante ocupa el número 5 de Obispo Segura Sáez, una de las calles más hosteleras de esta parte del centro de Cáceres y dentro del entorno que muchos cacereños identifican como el Barrio de los Obispos. La ubicación permite a la firma mantenerse en un punto conocido por sus anteriores clientes y muy próximo al eje comercial de la ciudad.

Por el momento, el directorio de establecimientos de la propia cadena identifica el restaurante de Cáceres como "Cerrado temporalmente". No se ha hecho pública una fecha concreta para su reapertura, aunque La Famiglia ya cuenta con una página específica para el establecimiento cacereño y lo incorpora a su red con servicios de reserva y pedidos.

La firma describe el espacio como un restaurante de gran capacidad, con salones privados y semiprivados, y mantiene el planteamiento que ya caracterizaba al negocio: una propuesta centrada en la cocina italo-mediterránea dentro de un establecimiento en el que la decoración también forma parte de la experiencia.

Tradición italiana, pero con sello propio

La nueva denominación no supone, según sostiene la propia compañía, un cambio de filosofía gastronómica. La cadena reivindica una cocina que parte de recetas y productos italianos, pero que busca alejarse de la idea de una trattoria convencional mediante nuevas técnicas, presentaciones y combinaciones.

En su propuesta, la empresa asegura seleccionar ingredientes de calidad e incorporar productos amparados por Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas. Pastas, pizzas, risottos y elaboraciones al horno siguen formando parte de la base de la carta, junto a platos con una interpretación más libre de la tradición italiana.

La compañía insiste precisamente en esa idea para definir la nueva etapa: respeto por la herencia gastronómica de Italia sin limitarse a reproducirla. Su intención es combinar recetas reconocibles con elaboraciones propias y convertir la experiencia en el restaurante, desde la carta hasta el interiorismo, en uno de sus elementos diferenciales.

La decoración seguirá teniendo también un peso destacado. La marca presenta sus restaurantes como espacios donde conviven color, elegancia y confort y asegura que el diseño forma parte de una experiencia que pretende ir más allá de acudir únicamente a comer o cenar.

De La Mafia a La Famiglia

El cambio que llegará al establecimiento cacereño forma parte de un proceso nacional. La cadena anunció en abril de 2026 que abandonaba el nombre La Mafia se sienta a la mesa para adoptar La Famiglia se sienta a la mesa, coincidiendo además con sus 25 años de trayectoria.

La modificación llega después de una prolongada controversia jurídica en torno al antiguo nombre. La Oficina Española de Patentes y Marcas estimó una solicitud de nulidad promovida por Italia al considerar problemática la utilización comercial del término "mafia" para una actividad de restauración. La empresa, no obstante, mantuvo el recurso presentado contra esa resolución y defendió públicamente que el proceso legal había influido en la decisión, pero que el cambio respondía también a una estrategia empresarial más amplia.

El conflicto venía de lejos. En 2018, el Tribunal General de la Unión Europea ya había desestimado un recurso de La Mafia Franchises contra la decisión de la EUIPO que declaró nula la marca europea. Italia había solicitado esa nulidad alegando que la denominación era contraria al orden público por la referencia a una organización criminal.

La compañía decidió finalmente dar por cerrada comercialmente esa etapa y escoger La Famiglia después de estudiar cientos de alternativas. Javier Floristán, consejero delegado del grupo, resumió entonces la filosofía del cambio asegurando que "la esencia de nuestro proyecto es la misma".

Una red con más presencia en Extremadura

Cáceres no es un punto aislado dentro del mapa regional de la compañía. La red oficial de La Famiglia mantiene también establecimientos en Badajoz, Mérida, Almendralejo y Plasencia, lo que convierte a Extremadura en un territorio con presencia estable para la enseña.

El cambio de nombre se produce, además, en un momento de crecimiento del grupo. La compañía cerró 2025 con 114 unidades operativas entre sus diferentes establecimientos y anunció para 2026 un plan de 30 nuevas aperturas, entre locales propios y franquiciados, dentro de una estrategia con la que aspira a alcanzar las 200 unidades en 2028.

En Cáceres, sin embargo, el cambio tendrá una imagen mucho más reconocible para quienes ya conocían el restaurante: la misma dirección de Obispo Segura Sáez, pero un nombre diferente en la fachada. La incógnita que queda ahora por despejar es cuándo concluirá ese proceso y volverán a abrirse las puertas del establecimiento ya definitivamente como La Famiglia se sienta a la mesa.

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