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Ordenación urbanística

El Polígono Ganadero de Cáceres da un paso clave hacia su regularización tras más de 40 años de espera

El periodo de información pública termina este martes tras una ampliación de 22 días y deja paso a la resolución de alegaciones y la futura reparcelación

Aspecto de uno de los viarios interiores del Polígono Ganadero de Cáceres.

Aspecto de uno de los viarios interiores del Polígono Ganadero de Cáceres. / Carlos Gil

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Gonzalo Lillo

Gonzalo Lillo

Cáceres

La regularización del Polígono Ganadero de Cáceres alcanza este martes un nuevo punto importante después de más de cuatro décadas de espera. El periodo de información pública del Plan Especial de Regeneración que debe ordenar este ámbito concluye este martes, poniendo fin a una fase de la tramitación que dará paso al estudio de las alegaciones presentadas antes de continuar hacia la aprobación del documento y la posterior reparcelación.

El plan obtuvo la aprobación inicial el pasado 8 de mayo y se sometió inicialmente a exposición pública durante 45 días. Posteriormente, el Ayuntamiento de Cáceres acordó ampliar este periodo otros 22 días, fijando el 25 de agosto como fecha definitiva para que propietarios y demás interesados pudieran consultar el documento y formular sus observaciones.

A partir de ahora habrá que conocer cuántas alegaciones se han registrado y qué cuestiones plantean, ya que el consistorio deberá analizarlas y resolverlas antes de que el planeamiento pueda seguir avanzando. Si las observaciones obligan a introducir modificaciones, estas tendrán que incorporarse al documento antes de completar su tramitación.

Más de un millón de metros cuadrados

La dimensión del ámbito explica la trascendencia del proceso. El Plan Especial afecta a 1.077.750 metros cuadrados, cerca de 108 hectáreas, y a más de 300 propietarios que llevan años pendientes de una solución que permita ordenar jurídicamente y urbanísticamente unos terrenos destinados principalmente a usos industriales y agropecuarios.

El documento no se limita a definir los usos del suelo, sino que deberá sentar las bases para mejorar los accesos y el viario, completar los servicios urbanos y resolver cuestiones como el abastecimiento y el saneamiento. También pretende ordenar las actividades que ya se desarrollan en la zona y evitar nuevos crecimientos al margen del planeamiento.

La situación del Polígono Ganadero está condicionada además desde hace décadas por la propia distribución de la propiedad. Buena parte del suelo se encuentra en régimen de proindiviso, por lo que uno de los grandes pasos posteriores será el proyecto de reparcelación, que deberá concretar qué terrenos corresponden a cada uno de sus titulares.

La reparcelación, siguiente gran paso

El cierre de la exposición pública no significa, por tanto, que las obras puedan comenzar de manera inmediata. Una vez resueltas las alegaciones y completada la tramitación del Plan Especial, el proceso deberá avanzar hacia el proyecto de reparcelación, pieza fundamental para individualizar las propiedades y distribuir los derechos y cargas derivados de la futura ordenación.

La hoja de ruta se remonta al convenio urbanístico firmado en 2023 entre el ayuntamiento y los propietarios para tratar de desbloquear una situación enquistada durante décadas. Superada la reparcelación, el siguiente paso será redactar el proyecto de urbanización, encargado de definir las actuaciones necesarias en calles, redes y servicios y de poner cifras al coste de ejecutarlas.

Entre las principales incógnitas que quedan por despejar se encuentran precisamente el calendario para alcanzar la aprobación definitiva, cuándo podrá abordarse la reparcelación y qué inversión será necesaria para completar la urbanización del ámbito. También deberá determinarse cómo se repartirán esas cargas y qué actuaciones tendrán prioridad.

El final este martes del periodo de información pública coloca así la regularización del Polígono Ganadero ante una nueva etapa. Después de más de 40 años de espera, los próximos pasos serán decisivos para comprobar cuándo una ordenación largamente pendiente puede empezar a trasladarse finalmente de los documentos urbanísticos a la realidad de sus parcelas, calles y servicios.

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