El Ayuntamiento de Alía trabaja para atraer esa inversión de 420 millones de euros de la empresa Solbioext2 que se materializaría en una planta híbrida termosolar y de biomasa y otra planta fotovoltaica. Las obras de construcción durarían en torno a dos años y generarían un empleo puntual de 1.000 personas y ocuparía una superficie de 1.200 hectáreas. Luego el mantenimiento de estas instalaciones requeriría una plantilla de 58 empleados.

El pleno municipal ha aprobado por unanimidad estos proyectos, que si cuajasen, sería un modo de frenar la despoblación rural en esa parte del geoparque Villuerca-Ibores. Por lo tanto, facilitaría su instalación en el término municipal de esa población cacereña. La fotovoltaica es ya la tecnología predominante en el parque generador de la región extremeña. La empresa ha presentado ante el consistorio aliano la solicitud de Declaración Pública e Interés Social de este gran propósito.

La alcaldesa, Cristina Ramírez, destaca que será un acicate en cuanto a la creación de puestos de trabajo

La ambiciosa iniciativa pasa por la captación de la energía solar y se lleva a cabo mediante helióstatos. Destaca el sistema de almacenamiento de calor que se diseña para almacenar energía suficiente para operar la planta durante 10 horas a plena carga, sin radiación solar y que está compuesto por un tanque de sales calientes y un depósito de sales frías. Además el proyecto lleva integrada una planta de biomasa con una potencia nominal de 50 MW.

La regidora, Cristina Ramírez Rubio, ha mostrado su satisfacción por la idea y ha destacado que será un acicate en cuanto a la creación de puestos de trabajo.