Dos detenidos, 616 plantas de marihuana incautadas y la desmantelación de un cultivo intensivo de cannabis es el resultado de la operación Niled, realizada por la Guardia Civil en Miajadas.

Al parecer, según informa la Benemérita, se trataba de una producción intensiva de plantas de cannabis sativa, que se ocultaban en el interior de una nave industrial de la localidad cacereña. Junto a la incautación de las 616 plantas, los agentes se encontraron numeroso material para la producción de droga.

La investigación se inició en noviembre de 2020, pero hasta el 15 de abril no se consiguió la autorización judicial para registrar la nave. Una vez dentro del recinto, los guardias descubrieron unas instalaciones perfectamente acondicionadas para el cultivo de marihuana, además de los mecanismos necesarios para la producción intensiva de droga incluido el fraude del fluido eléctrico, ya que la instalación se encontraba conectada ilegalmente a la red de suministro eléctrico.

Los detenidos son dos hombres de 44 y 46 años, vecinos de Miajadas, a quienes se les acusa de un delito contra la salud pública por cultivo o elaboración de drogas y otro de defraudación de fluido eléctrico.

Operación Miller

Según detalla la Guardia Civil, el cannabis es la sustancia ilícita más consumida mundialmente. Por ello, la Guardia Civil mantiene activos, a nivel nacional, varios planes operativos para hacerle frente.

En cultivos indoor, como el desmantelado en esta operación llevada a cabo por la Guardia Civil de Miajadas, se suelen utilizar segundos inmuebles, acondicionados y ubicados fuera de los núcleos urbanos, que previamente han sido modificados en su interior. Se suelen dividir en dos zonas, una para el cultivo y el crecimiento de las plantas, y la otra para el secado de la marihuana. Además, se caracterizan por un consumo eléctrico excesivo debido a la potente instalación eléctrica que necesita toda la climatización que se requiere para un rápido crecimiento de las plantas. Se instalan numerosos aparatos de aire acondicionado, humidificadores, ventiladores en el suelo, en techos y en paredes, e incluso filtros de carbono para tratar de evitar los fuertes olores que desprende este cultivo.