El sentimiento del dueño del Bar ‘Ande Mario,Mario Vizcaíno González, es que según ha demostrado la pandemia, se produce a ambos lados de la barra y es también el de numerosos vecinos de Casas de Belvís, que estos meses de privaciones se han dado cuenta más que nunca de hasta qué punto los bares son patrimonio sentimental.

El establecimiento es, sin duda, uno de los mesones de referencia del pueblo. Sus ricos aperitivos captan la atención de cualquier turista, quienes encuentran en la Plaza de la Constitución un sitio mágico para disfrutar de una cervecita bien fresquita o una amplia variedad de vinos extremeños. Y es que conocer y saber apreciar los manjares de la pequeña gastronomía local supone una experiencia única.

Aquí uno se queda sorprendido por el módico precio en el que se incluye bebida y comida, lo que para nada significa sencillez. «Mi clientela es como mi familia. Aquí los parroquianos se sienten como en casa», apunta con una sonrisa. Además, elaboran exquisitos platos por encargo, entre los que destacan: cochinillo, arroz con bogavante, caldereta de cabrito…» Una materia prima de primera calidad y una preparación con gran mimo y que cuenta con la ayuda de su madre en los fogones.

Abrió el mismo día en que se decretó el estado de alarma. Es uno de esos héroes de esta pandemia

Vizcaíno inauguró el establecimiento el mismo día que se decretó el estado de alarma. Es uno de esos héroes de este tiempo. Antes tuvo otro negocio durante ocho años en el municipio. Aunque sea natural de Belvís de Monroy se siente por igual de ambos sitios. «Por supuesto que la pandemia del coronavirus ha afectado de forma brutal a la hostelería en general, pero confiamos que la situación remonte con el verano, ya que vienen un montón de gente de Madrid a desconectar y de varios puntos de España», apunta Mario con esperanza.