El Gobierno portugués firmó el pasado miércoles dos contratos de financiación por valor de 18 millones de euros para la construcción de dos puentes, con el objetivo de "acercar" el Alentejo y el Algarve a las regiones españolas de Extremadura y Andalucía. Se trata del puente entre Alcoutim (Algarve) y Sanlúcar de Guadiana (Andalucía) y el puente sobre el río Sever, en la parroquia de Montalvão, en los municipios de Nisa (Portalegre) y Cedillo (Extremadura). Todos ellos constituyen una inversión de nueve millones de euros cada uno, financiado por el Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR), y se espera que puedan star terminados en el año 2025.

“Tanto el puente de Alcoutim como el puente de Nisa, sobre el río Sever, son anhelos ancestrales de estos territorios y necesidades ancestrales y, por tanto, en primer lugar, significa respetar un compromiso tanto con el Algarve como con el Alentejo”, señaló la ministra de Cohesión Territorial, Ana Abrunhosa, ayer.

 "Estamos hablando de 18 millones de euros de inversión que tendrán un impacto mucho mayor en el territorio, porque unen a los dos países, porque permiten que los proyectos que ya tenemos para la cooperación entre estos territorios tengan impactos económicos y sociales mucho mayores", enfatizó.

 Ana Abrunhosa, quien también advirtió que el país no puede "desperdiciar esta oportunidad" para aprovechar los fondos del PRR, dijo que espera que se cumplan los plazos para la ejecución de las obras. "Estoy segura de que se cumplirán los plazos, porque tenemos equipos dedicados en el territorio para monitorear estos proyectos", dijo.

 El puente internacional sobre el río Sever "beneficiará a toda la región" de Alentejo y Extremadura. El proyecto forma parte de la Eurorregión EUROACE, que abarca la zona geográfica de Alentejo, Portugal Central y Extremadura, donde residen "más de tres millones de personas", lo que equivale al "6%" de la población peninsular. 

 Esta inversión permitirá una reducción de 120 kilómetros en la conexión entre Montalvão y Cedillo. La construcción del puente ha sido una de las principales demandas de los alcaldes de esa región de Alentejo durante varios años. Con el paso de los años, las poblaciones de ambos lados de la frontera "sólo cruzan" los fines de semana, cuando la empresa hidroeléctrica española Iberdrola retira los candados de las puertas y reabre al tráfico el puente, situado en la confluencia de los ríos Tajo y Sever.