Todo estaba preparado. El domingo, las calles de la ciudad volverían a teñirse de rosa, tras un año sin hacerlo, debido a la pandemia del covid-19, con la tradicional marcha contra el cáncer o ‘marcha rosa’, que en esta ocasión cumpliría su décima edición y que como siempre, estaría impulsada por la Junta Local de Trujillo perteneciente a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

Sin embargo, esta misma asociación tomaba en las últimas horas, la decisión de suspender esta actividad, considerando que «es la opción más responsable, teniendo en cuenta la situación sanitaria y valorando que en la ciudad, apenas se han registrado casos en los últimos días», señalan algunas de sus componentes con cierta tristeza y resignación.

«No queremos que a causa de la marcha, se eleven los contagios en el municipio», comentan algunas integrantes del grupo, reconociendo, lo difícil que ha sido tomar esta decisión. «Incluso entre nosotras, ha habido diversidad de opiniones», sostienen.

Una de las principales cuestiones que ha llevado al colectivo a suspender esta propuesta, es que, hasta el último día, es imposible predecir el número de personas que va a participar. «Aunque es en la calle, es una responsabilidad», subrayan.

No obstante, se seguirán vendiendo camisetas hasta el viernes, en los bajos del Ayuntamiento, teniendo en cuenta que el fin principal de esta iniciativa es recaudar dinero para la investigación de la enfermedad. Del lunes a ayer, se han vendido alrededor de 500.