El IX Encuentro Ibérico de Antropología ha reunido en la localidad cacereña de Hervás a más de 30 antropólogos de España y Portugal, que han reflexionado en torno a la soledad en sus diferentes manifestaciones.

Con la colaboración de la Universidad de Extremadura (UEx), esta reunión científica ha sido organizada por los profesores Borja Rivero Jiménez, David Conde Caballero y Lorenzo Mariano Juárez.

Desde finales del siglo pasado, pero sobre todo en los últimos años de manera más acusada, se habla en términos de epidemia de soledad, y la mayoría de los enfoques que analizan el fenómeno se centran en las relaciones de salud, enfermedad y atención.

Así, los afectos, las emociones, los sentidos, las prácticas generadas o los temores que se sufren se configuran como campos de cultura "sobre los que la mirada antropológica puede ofrecer análisis precisos".

De esta forma, la disciplina y sus formas de mirar pueden ayudar a comprender este fenómeno creciente y preocupante para instituciones, ha agregado la UEx.

Este prisma de aporte que ha sido el principal objetivo de esta convivencia, en la que se ha debatido sobre cómo las ciencias sociales han emprendido de manera reciente la tarea de abordar los contextos sociales y las formas de cultura que condicionan y permiten explicar las prácticas, experiencias, representaciones y emociones de sujetos que experimentan algún tipo de soledad.

Las diferentes comunicaciones presentadas en este encuentro han analizado una amplia diversidad de temáticas: cohousing entre personas adultas mayores para evitar la soledad, alimentación y soledad en personas de la tercera edad, la experiencia de soledad en torno a la práctica etnográfica, la soledad a través del silencio en la historia, el abandono y soledades en pueblos aislados o la soledad de personas con demencias y problemas cognitivos.

El evento, cuyos orígenes se remontan al año 2000, "es probablemente la mayor muestra de cooperación científica y académica entre ambos países en torno a la disciplina".

Desde entonces, se han realizado ocho encuentros, alternando su organización entre España y Portugal.