Montánchez no solo representa el enlace entre la Alta y la Baja Extremadura, sino la unión de las tres culturas: musulmana, cristiana y judía. Un pueblo que ha sabido respetar sus tradiciones y conservarlas a lo largo del tiempo; tal es el caso de su particular carnaval del Jurramacho, uno de los más antiguos del país.

El término ‘jurramacho’ proviene del árabe ‘muharrig’ del que deriva la palabra ‘mamarracho’, y el origen se remonta al siglo XVIII, según el ayuntamiento.

Es la fiesta por antonomasia del pueblo. Todos quieren disfrutarla, vivirla y festejarla. Y ningún intento de censura ha podido frenar esta ceremonia de la confusión, en la que uno se disfraza para resultar irreconocible, con el uso de ropajes antiguos, sin ningún criterio estético, para confeccionar un atuendo que navega entre lo estrambótico y lo macabro.

Para las máscaras suelen utilizarse los paños que sirven para cubrir los populares jamones montanchegos.

Aquí cualquier prenda vale, por vieja y usada que esté, para cubrirse con la intención de transformarse por completo; hasta el punto de ocultar tu imagen real, para hacer chanza. Incluso se debe disimular la voz y cambiar los andares, todo para que nadie reconozca a nadie.

Estampa popular 

La estampa de los jurramachos reunidos en la plaza del pueblo revela una de las tradiciones folclóricas más singulares de Extremadura. Y es, precisamente, esa estampa la que quiere asegurar el ayuntamiento el próximo sábado de carnaval.

Por eso, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía, y ha pedido que «movilicéis a vuestros grupos de amigos. Que la participación del sábado, 26 de febrero, sea multitudinaria».

En esa fecha Montánchez recibirá a los técnicos de la Junta de Extremadura para valorar si este festejo histórico puede ser considerado de Interés Turístico Regional, una vitola por la que lucha el municipio desde hace varios años.

«Esta distinción es de suma importancia para Montánchez y su comarca, por eso es primordial que todos estemos implicados», asegura el consistorio en su llamamiento.

«Estamos en contacto con los empresarios jamoneros de Montánchez y nos van a donar fundas de jamones que haremos llegar a todos los menores, para que elaboren sus propias máscaras, y así conseguir que comiencen a involucrarse en esta fiesta».

Los alojamientos también estarán preparados para poner a disposición de los huéspedes la ropa adecuada en la calle y el ayuntamiento pedirá a los hosteleros que se atavíen con la vestimenta típica para lograr la distinción.