POLÉMICA CON EL TRÁNSITO DE LOS SENDEROS

La Junta insiste en que los caminos de Monfragüe solo están cerrados para los turistas

Senderos de Monfragüe.

Senderos de Monfragüe. / CEDIDA

EFE

El Gobierno extremeño ha remarcado que "no hay excepcionalidad alguna" en la gestión de los caminos del Parque Nacional de Monfragüe, cuyo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) recoge desde 2014 que hay determinados caminos que por motivos biológicos y de reproducción de la fauna no pueden ser transitados por turistas entre enero y octubre.

"Pero sí por los vecinos de Serradilla", ha agregado y reiterado el portavoz de la Junta de Extremadura, Juan Antonio González, en referencia a la denuncia de este ayuntamiento por el cierre del camino y la pista que unen esta localidad con la pedanía de Villarreal de San Carlos, en el corazón del citado Parque Nacional.

González ha explicado que de enero a octubre "hay una serie de caminos que por cuestiones biológicas y de reproducción no pueden ser transitados por los turistas, pero sí por los vecinos de Serradilla".

Este cierre se viene produciendo desde 2014, año en el que entró en vigor el PRUG del Parque Nacional de Monfragüe, instrumento de planificación de gestión de este espacio natural.

El Ayuntamiento de Serradilla mostró hace unos días su total rechazo al cierre, por motivos de conservación y durante los próximos nueve meses, del camino y la pista que unen la localidad con la pedanía.

La polémica ha surgido tras el anuncio de la dirección del Parque Nacional de Monfragüe relativo al cierre temporal al público entre el 1 de febrero y el 15 de septiembre de la Ruta Marrón, una vereda a pie desde Serradilla hasta Villarreal de San Carlos; y de la Ruta Negra, un camino apto para vehículos que une ambas poblaciones.

El consistorio ha mostrado su rechazo a esta medida en el transcurso de la última reunión que celebró el Patronato del Parque Nacional al considerar que el uso de estas vías "no supone peligro alguno para la conservación de ninguna especie".

Para el ayuntamiento, el cierre "supone un atentado contra los usos y costumbres vecinales ya que existen alternativas viables y legales que evitarían el cierre de estos itinerarios públicos".