La provincia de Cáceres se está convirtiendo en un lugar idóneo para el turismo de estrellas. Por un lado, los destinos Starlight han ido sumando opciones de astroturismo en el territorio. Las últimas en sumarse, Las Hurdes. Otro reciente reconocimiento ha recaído en ‘El Chorrerón’ como primer Paraje Starlight en Extremadura; a medio camino entre la Sierra de Gata y Portugal. Con esta certificación, que otorga la Fundación Starlight, la provincia se posiciona como una propuesta de turismo responsable que integra el paisaje del cielo nocturno como un recurso fundamental.

Por otro lado, crecen los observatorios astronómicos, y la mayoría en enclaves de excepción. Disfrutar del universo contemplando las estrellas bajo el cielo único que ofrece Brozas puede ser una experiencia enriquecedora.

El nuevo observatorio astronómico ‘Las aguas’ se encuentra en el perímetro de la Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA) “Embalse de Brozas” junto a la Cañada Real de Merinas. Y cuenta con una serie de puntos y monolitos orientados a la salida y puesta del sol en los distintos solsticios y equinoccios, elementos clave para facilitar la observación de estrellas, planetas y constelaciones a lo largo de todo el año.

Además, el enclave se hace aun más idóneo gracias a que el propio muro de la presa apantalla la luz de los coches de la carretera próxima. Un proyecto muy calculado, financiado por la Diputación de Cáceres con casi 10.000 euros.

Remozar el Barrio Judío 

La alcaldesa de Brozas, Milagrosa Hurtado, también vende las bondades históricas del municipio. Tal es el caso del Barrio Judío, recientemente intervenido para su rehabilitación y recuperación como patrimonio histórico y artístico, dentro de las actuaciones EDUSI (Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado) ‘Red de Municipios Sostenibles de Cáceres’, cofinanciado por los fondos europeos FEDER y la diputación.

Estas actuaciones suponen una clara mejora de la accesibilidad y el uso turístico de la calle Peñón, que es una calle emblemática porque por ella discurre el Barrio Judío de Brozas, con todo lo que significa desde el punto de vista histórico, social y económico.

Con un presupuesto de 50.000 euros, se han llevado a cabo obras de pavimentación, eliminando irregularidades y discontinuidades en la rasante. Además, se han renovado redes de abastecimiento y saneamiento, que se han visto afectadas por las obras y tenían bastante antigüedad.