el losareño lo amamantó con biberones. «le encanta que le rasquen y hacerse fotos con los niños», dice

¿Puede un toro bravo ser una mascota? Así es como vive 'Elegante'

Luis Juanela ha criado a ‘Elegante’ como a una mascota en Losar de la Vera

En su finca junto a ‘Elegante’, su mascota.

En su finca junto a ‘Elegante’, su mascota. / EL PERIÓDICO

¿Quién dijo que el mejor amigo del hombre es el perro? La cosa cambia en una finca de Losar de la Vera, donde habita un toro bravo que parece tan obediente como una mascota. Lo encontró hace poco más de seis años el joven ganadero y recortador Luis Juanela, lo ha criado como a un animal de compañía. Hablamos de ‘Elegante’, un choto que recién nacido fue abandonado por su madre. «Intenté ponérselo a la vaca, pero esta lo rechazó porque era algo mayor. Salvé a la cría de una muerte segura, lo amamanté a mano con biberones», manifiesta Luis. Hoy ese choto es un astado de 500 kilos con el que mantiene una entrañable amistad.

Aunque otra de las grandes pasiones de Juanela es jugarse la vida delante de ellos, pero ‘Elegante’, en las distancias cortas es uno más de la familia. «Los ganaderos queremos mucho a los animales, pero hay personas que intentan vender lo contrario. Compartimos un vínculo extraordinario: Le encanta que le rasquen, pasear, hacerse fotos con los niños y la gente, que le den de comer…», explica. 

Los medios de comunicación se han hecho eco de este simpático astado querido por los más pequeños, el lugar donde pasta, se ha convertido en una especie de santuario al que peregrinan cada semana decenas de personas para tocarlo, jugar con él y conocerlo. Le tengo cariño. Mi toro es mi mascota», destaca.

Luis Juanela posa con el astado en su finca de Losar de la Vera.

Luis Juanela posa con el astado en su finca de Losar de la Vera. / EL PERIÓDICO

Juanela siempre ha sido un amante del mundo taurino, una afición que le inculcó su padre desde bien chico. Tres cicatrices acompañan su cuerpo. Tres cornadas que le recuerdan, cada vez que se enfrenta al espejo, que el animal que le da sentido a su vida igualmente puede acabar con ella. Las lleva con orgullo, como si de medallas olímpicas se tratasen, «pues son heridas a cambio de un sueño cumplido. Sentir como el toro te mira y te arranca desafiante, no se puede explicar con palabras. Esquivarlo, quebrar su trayectoria, saltarlo. Sin más engaño que el cuerpo, la elasticidad, la flexibilidad y la rapidez del recortador», comenta.

¿Se puede vivir de ser recortador? «Es complicado, yo tengo la suerte de dedicarme a ello profesionalmente y lo compagino con la ganadería de reses bravas. Eso no quita que tenga que entrenar todos los días como cualquier atleta. Es necesario, hay que ejercitar reflejos, cuerpo y mente», responde. Sabe que se juega la vida, y sabe que no sucumbir al riesgo depende bastantes veces de la cabeza, de no confiarse en exceso.

El losareño será este domingo uno de los protagonistas del VIII Concurso Goyesco de Recortadores ‘Trofeo Tres Columnas’ de Ciudad Rodrigo y debutará en la plaza de toros de Valencia, en Fallas. Entretanto, luce con orgullo a su toro-mascota