Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al puesto de Navalmoral de la Mata y Villanueva de la Vera han localizado al hombre de 70 años que se encontraba desaparecido desde hace varios días, a unos 50 metros de la carretera EX203, cobijado bajo un naranjo y con claros signos de deshidratación.

En la tarde del pasado 4 de agosto, el alcalde de Villanueva de la Vera, Antonio Caperote, presentaba denuncia en el puesto de la Guardia Civil de dicha localidad, por la desaparición de este hombre, que desde hacía días no veían sus vecinos.

Realizadas las investigaciones pertinentes, estas arrojaron un resultado negativo, ya que nadie de su entorno cercano lo había visto ni tenía ninguna pista al respecto de su desaparición. 

A primera hora de la mañana, del pasado 5 de agosto, se organizó un dispositivo de búsqueda para intentar dar con su paradero.

En la misma, participaron un total de 7 efectivos de la Guardia Civil, 2 policías locales, el propio alcalde de Villanueva de la Vera, así como 30 voluntarios.

Una vez iniciada la búsqueda y gracias a la rápida actuación de los integrantes del dispositivo, el hombre fue localizado, consciente, pero exhausto y muy desorientado en el monte, cobijado debajo de un naranjo y a 50 metros de la carretera EX203, en las inmediaciones de Valverde de la Vera.

La primera asistencia fue prestada por los agentes, hasta que los servicios médicos se desplazaron al lugar. Tras esa primera asistencia in-situ, fue trasladado hasta el consultorio médico de la localidad de Valverde de la Vera para una exploración más exhaustiva.

A continuación, se lo llevaron, dado su estado de debilidad, hasta la residencia de ancianos de la localidad, para su aseo personal y posterior recuperación.

”Nos esperábamos ya lo peor”

El alcalde verato expresa a este periódico que “nos esperábamos lo peor, después de tantas horas desaparecido… Debió caerse, porque no se ha movido en todo este tiempo del sitio” donde ha sido encontrado.

Se trata de un francés que vino hace años a vivir al pueblo con sus padres. Sin embargo, estos fallecieron y el hombre “vive solo, sin familia, porque sus hermanas están en Francia. Tiene algún problema médico y por eso en el pueblo siempre estamos pendientes de él”, apunta Caperote.

La residencia de ancianos, donde ahora se repone de manera temporal, también le lleva la comida diariamente a su domicilio. Precisamente, fue cuando uno de los trabajadores se percató de que no había cogido la comida del pomo de la puerta de su domicilio cuando se dio la voz de alarma.

”Estamos en contacto con la familia, para ver qué solución podemos darle, porque él ya no puede estar solo. Les ofrecemos la posibilidad de que entre en la residencia del pueblo”, afirma el alcalde, aliviado tras haberse quedado todo en un susto.