FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO NACIONAL

Jarramplas, el misterio eterno

Los días 19 y 20 de enero, coincidiendo con San Sebastián, son los protagonistas del ritual  festivo de Jarramplas, un símbolo de identidad local para los vecinos de Piornal

Jarramplas, en una edición anterior de la fiesta, recibe el impacto de decenas de nabos.

Jarramplas, en una edición anterior de la fiesta, recibe el impacto de decenas de nabos. / AYUNTAMIENTO DE PIORNAL

Redacción

Si existen dos días grandes, realmente importantes, en Piornal, esos son el 19 y 20 de enero, claves en esa liturgia festiva en torno a un personaje envuelto por el misterio y la leyenda. En esta ocasión son, tras tres lustros de espera, Álvaro Gutiérrez Díaz y Sergio Rodríguez Leandro quienes encarnan al penitente y están deseando enfundarse en su traje de fibra de vidrio y cintas de colores. Todo está listo para celebrar esta Fiesta de Interés Turístico Nacional: las máscaras, las cachiporras, las roscas… A esa tarea les han ayudado los mayordomos Miriam, Óscar, Jorge, Melany, Isabel, Mayte, Carlos, Fran, Laura, Álvaro Eli, Sergio e Ismael.

Hasta 2051 ya están cubiertas las plazas de los dos Jarramplas de cada edición

Incluso los dibujos de las máscaras están inspirados en los propios oficios de los padres de quienes las lucirán, como por ejemplo una herradura, por tener un padre herrero. 

Cientos de visitantes acuden cada año, a Piornal para participar en esta fiesta en la que se une la devoción religiosa, con la petición de ofrendas al santo, el canto de Las Alborás, el recibimiento de San Sebastián o su subida al trono, con la espera y salida al encuentro de Jarramplas y el lanzamiento de nabos para castigarlo por sus acciones.

Jarramplas toca el tamboril ante la lluvia de nabos.

Jarramplas toca el tamboril ante la lluvia de nabos. / AYUNTAMIENTO DE PIORNAL

Como es sabido, las teorías del origen de la fiesta son muchas. Algunas de ellas, tienen un sustrato mitológico, como el castigo que infligió Hércules a Caco. Otras, según explica el ayuntamiento en una nota, hacen referencia a las ceremonias que los conquistadores extremeños conocieron en América. La más extendida son las burlas y el castigo que los habitantes de Piornal sometieron a un ladrón de ganado. Desde el siglo XIX existen documentos sobre este penitente, ya que la fiesta es un acto de devoción a san Sebastián.

En el programa de Jarramplas de este año se destaca que dos son los personales sobre los que pivota la fiesta. San Sebastián es el santo al que se le reza, se vista y se saca en procesión y se le hacen ofrendas y peticiones. Precisamente, es a san Sebastián a quien se le canta la famosa Rosca y las Alborás. El otro protagonista de la dualidad festiva es Jarramplas, que porta una curiosa máscara invernal y se le castiga arrojando toneladas de nabos por los vecinos y también por quienes visitan Piornal. Otros personajes que forman parte de esta liturgia son los mayordomos, las cantoras y el niño que repite, los quintos y las peñas de amigos que participan en muchos de los aspectos de la fiesta. Está claro que la máscara de Jarramplas encarna a un chivo expiatorio, a lo peor del pasado y del presente. La persona que está bajo ella es un héroe para los vecinos pues hace un gran sacrificio físico por su comunidad.

Para su lanzamiento a Jarramplas se traen nabos de Jarandilla, Castilla y Portugal.

Para su lanzamiento a Jarramplas se traen nabos de Jarandilla, Castilla y Portugal. / AYUNTAMIENTO DE PIORNAL

El concejal

Alejandro Muñoz Vicente, concejal de Festejos del Ayuntamiento de Piornal, explica que este año esperan quintuplicar la población con motivo de Jarramplas. “Depende mucho de la climatología. Si no nos llueve y hace un buen día el número de visitantes puede ser espectacular a lo largo de los dos días de fiesta. Al haber actividades durante la mañana y por la tarde los visitantes se distribuyen. Más de cinco mil personas tendremos seguro”. Por otro lado, explica que «hay Jarramplas que lo hacen por promesas y otros que no tienen detrás esta motivación o no la dicen. Este año son un grupo de amigos que decidieron apuntarse ya hace muchos años».

Finalmente, el concejal de Festejos indica que el Museo del Jarramplas funciona especialmente bien, con visitantes a lo largo de todo el año. «Incluso con dos técnicos fijos nos vemos apurados para atender todas las visitas como se merecen durante todo el año. En esta época tenemos hasta doce, que no paran en todo el día. Hay hasta colas para entrar».

En cuanto a las distintas partes de la fiesta, Alejandro las explica así: «En el pueblo está muy arraigado el Jarramplas, para el visitante hay partes que le gustan más y otras menos. Por ejemplo, la parte religiosa de la fiesta, con la devoción a san Sebastián es la preferida de algunos, mientras que la pagana, la expulsión del mal que representa Jarramplas es la preferida de otros».

Un impacto de 220.000 € en la economía local

Jarramplas simboliza al diablo, al demonio, a un chivo expiatorio; también a lo peor del pasado y a lo aborrecible del presente. Sin embargo, también es el héroe local, el piornalego dispuesto a ese sacrificio físico por su comunidad, protegido de los pies a la cabeza, del castigo que evoca al que hace más de 120 años sometieron, según cuenta la leyenda, a un ladrón de ganado. Más de veinticuatro toneladas de nabos le arrojarán vecinos y turistas a lo largo de esas dos jornadas de festejo y algarabía.

La fiesta, en la que se suceden ritos como la petición de ofrendas para san Sebastián y la primera salida de Jarramplas en esta edición de la fiesta. Además, se sucederán más citas en la misma mañana del 19: el acto de vestir al Santo; la primera salida de Jarramplas de la iglesia; el Regocijo y la Cuestación por los bares la tarde de ese primer día; el rito de las Alborás; la Petición del chorizo y el acto de ‘comensalidad’ comunitaria que suponen las Migas, bien entrada la noche y en las primeras horas del día 20. La Procesión, el canto de la Rosca, la segunda salida de Jarramplas de la iglesia y la Ronda en la mañana de ese día anteceden ya para la tarde los ritos del Besapiés y Subida del Santo al trono, la última salida de Jarramplas de la iglesia y el momento de la entrega del traje y la máscara a los mayordomos de la edición del año 2025 de la fiesta de Jarramplas, como simbolismo de un proceso ritual, que dura todo el año.

Pero Jarramplas es más que una Fiesta de Interés Nacional y regional. Es una fuente de ingresos para los negocios de Piornal. Si la población de Piornal roza lo-s 1.500 habitantes, para este próximo fin de semana se espera que el flujo de turistas roce la cifra de 16.000, que dejarán en bares, restaurantes y comercios del pueblo más de 220.000 euros.