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Cine para reflexionar

Se rueda en La Vera: Juan Diego Botto y Marta Etura recrean los ecos de un crimen machista

Diversas localizaciones de la comarca extremeña han acogido cuatro semanas de rodaje de la cinta 'Los relatos'

El director, Miguel del Arco ha jugado con el contraste entre la naturaleza "equilibrada" y seres "desequilibrados"

La Junta ha concedido una subvención de 250.000 euros

VIDEO | Rodaje en La Vera de la película 'Los Relatos'

Toni Gudiel

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Madrigal de la Vera

La provincia de Cáceres vuelve a ser plató de cine. Con el respaldo de la Junta de Extremadura y la Extremadura Film Commission, la comarca de La Vera se ha convertido en el escenario de un rodaje con actores de la talla de Juan Diego Botto y Marta Etura, para recrear un tema complejo y que invita a la reflexión, los ecos de un crimen machista.

Las productoras Aquí y Allí Films y Sideral han movilizado a un equipo de unas 80 personas, entre actores y técnicos, para rodar durante cuatro semanas en diversas localizaciones de La Vera.

Equipo con extremeños

Maribel Ruiz, directora de producción de Aquí y Allí Films, ha destacado que Extremadura estará muy presente en la película Los relatos, no solo por las ubicaciones, sino también por actores como Ana Trinidad, José Vicente Moirón y Alberto Lucero, y también por un gran número de personas que forman parte de grupos de teatro de los municipios de rodaje y tienen papeles en la cinta.

Valverde de la Vera, Talaveruela, Jarandilla de la Vera, Losar de la Vera y Madrigal de la Vera, donde el equipo ha rodado este martes, han visto cómo su rutina cambiaba por unos días por la llegada de cámaras, focos, camiones y toda la logística que conlleva la grabación de una película.

Naturaleza verata

Sin embargo, a Madrigal no le ha pillado de sorpresa porque el director de la cinta, Miguel del Arco, es uno de sus vecinos. En su casa verata escribió el guion y no dudó que La Vera sería el escenario perfecto para representar a ese municipio, "que podría ser cualquiera de España", al que los protagonistas acuden para intentar reparar el daño causado.

La eligió por el "contraste entre esa naturaleza salvaje, bien equilibrada, con la naturaleza salvaje de seres que, desde luego, están profundamente desequilibrados".

25 años después de un crimen

Según explica el propio director, después de su obra teatral La jauría, sobre el juicio a La Manada de Pamplona, decidió escribir lo que sucede "25 años después" de un asesinato machista, cuando el asesino (Juan Diego Botto) ya ha cumplido su condena por matar a su mujer, con la que tenía una hija de un año. "Ese eco brutal de ese hecho terrorífico, cómo ha sido la familia que se ha quedado en el pueblo, no solamente la familia de la mujer asesinada, sino también la familia del asesino, ese estigma que pasa de generación en generación".

En ese viaje, le acompaña Alicia (Marta Etura), una trabajadora social que se enamora del asesino y cree en la "justicia restaurativa", aquella en la que el condenado, no solo cumple su pena, sino que además, "tiene que haber una reparación hacia la víctima. Para ella es importante que él tome conciencia del daño que ha generado, no solo a la víctima, sino a todo el entorno".

Dificultad de los personajes

Para Etura ha sido un personaje "muy difícil de trabajar y de entender", en una cinta que, a su juicio, "genera mucha reflexión y mucho debate". Su compañero Juan Diego Botto también ha reconocido que lo más difícil fue "comprender primero, intentar entender, cómo una persona puede llegar a cometer un crimen así y después cómo vive el proceso de reconocer lo que ha hecho y tratar de restaurar esa herida".

Ambos se han entregado "absolutamente" al rodaje y la historia, que para su director tiene un propósito claro: "Que sirva realmente para pensar, para tejer estos relatos, y desde luego el mensaje final es que no vuelva a suceder, es decir, que no vuelva a haber nunca más un asesinato por violencia machista".

El apoyo de la Junta

Tanto la producción como los actores han destacado la acogida recibida en Extremadura y, precisamente, la consejera de Cultura, Victoria Bazaga, ha acudido este martes a Madrigal para mostrar expresamente su apoyo a los rodajes en la región.

Bazaga ha explicado que la Junta "está poniendo todas las mimbres para que en Extremadura se pueda invertir en cultura y esta es una prueba de ello. Una inversión en forma de subvención y de ayuda para esta película que revierte en la localidad y que hace aflorar un montón de posibilidades, para que sigan viniendo más rodajes".

Así, ha destacado que la película ha recibido una subvención de 250.000 euros, las destinadas a largometrajes, que han aumentado en cuantía, pero la consejería también contempla 110.000 euros para cortometrajes (un aumento de 20.000 euros) y 50.000 para documentales.

Además, la consejera ha subrayado que "la Film Commission está haciendo un trabajo extraordinario con su catálogo de lugares donde poder rodar y con ese libro de hospedaje, de hospitalidad, donde hemos conseguido tener más de 100 empresas alojamiento, de transporte, incluso de diseño, para que puedan estar al servicio de estos rodajes".

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