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Reivindicación

Las madres de Trujillo reclaman la reapertura del aula de bebés y comienzan una recogida de firmas

Denuncian que el servicio lleva dos años sin prestarse

Noemí Jiménez.

Noemí Jiménez. / Alejandro Cancho

Alejandro Cancho

Alejandro Cancho

Trujillo

Las madres de Trujillo han alzado la voz para reclamar al Ayuntamiento la reapertura del aula de bebés de las escuelas municipales, un servicio que, según denuncian, lleva ya dos cursos sin prestarse y que dificulta seriamente la conciliación laboral y familiar de las familias con hijos menores de un año.

En declaraciones a El Periódico de Extremadura, Noemí Jiménez, portavoz de las madres afectadas, explica que solo en lo que va de 2025 "han nacido en torno a 45 niños" en Trujillo. Sin embargo, el aula de bebés continúa cerrada. El problema, señala, se origina en el periodo de solicitud de plaza: "El plazo para las escuelas municipales se abre en marzo-abril. Este año cayó en Semana Santa y en plena Feria del Queso, muchas madres no se enteraron del plazo y no inscribieron a los niños”, relata.

Según Jiménez, en aquel momento solo se presentaron dos solicitudes para el aula de bebés. El Ayuntamiento habría trasladado a las familias que esa cifra no es suficiente porque “no es rentable” abrir el aula con tan pocos niños. “El Ayuntamiento, yo no sabía que estaba para ganar dinero; pensaba que estaba para hacer la vida más fácil a los ciudadanos. Con la recaudación de impuestos que pagamos todos, deberíamos beneficiarnos de estos servicios”, critica.

Las madres aseguran haberse dirigido en varias ocasiones al Consistorio para solicitar que se reabriera el plazo de inscripción, pero denuncian que su petición ha sido ignorada. Jiménez sostiene que el año pasado sí se reabrió el plazo “para que pudiera incorporarse un niño en concreto”, lo que, a su juicio, demuestra que hay precedentes.

Moción

Ante la falta de respuesta, las familias recurrieron a otros grupos políticos municipales, que, según la portavoz, plantearon una moción en el Pleno que salió adelante, instando a la reapertura del aula. Pese a ello, aseguran que el aula sigue cerrada y que desde el Ayuntamiento se escudan de nuevo en la “falta de rentabilidad”.

Mientras tanto, la situación de las madres trabajadoras se complica. “Se nos acaban las bajas de maternidad y paternidad, llega el momento de incorporarnos al trabajo y no sabemos qué vamos a hacer con los niños. Se supone que tienen que ayudar a las familias”, lamenta Jiménez.

Añade que muchas empresas sí están poniendo de su parte: “En mi trabajo, desde el primer momento me dijeron: ‘lo que necesites, hay que facilitar’. Lo que falta es que las administraciones también ayuden para que los trujillanos se queden, tengan hijos y aumente la población, en vez de ponernos trabas”.

Según sus cálculos, más de una decena de madres se encuentran en esta situación, mientras que el aula de bebés dispone de ocho plazas. “Evidentemente, los 45 niños nacidos este año no van a ir todos a la guardería, pero somos muchas las que necesitamos este recurso”, subraya.

Las madres han decidido dar un paso más y organizar una campaña de recogida de firmas en todo el municipio. Los puntos donde se puede apoyar la iniciativa son, de momento, el centro de ocio El Recreo, el estanco de la calle Encarnación, el restaurante Nuria y el restaurante Julio. Además, habrá personas en la calle recabando apoyos y tienen previsto instalarse también en el tradicional mercadillo de los jueves, en la salida del edificio del mercado.

Los requisitos para firmar son ser mayor de edad y estar empadronado en Trujillo. “Y si algún establecimiento más se quiere sumar a esta causa y quiere tener hojas de firmas, que nos lo diga y se lo llevamos”, invita Jiménez.

La portavoz insiste en que esta reivindicación no es un capricho, sino una cuestión de igualdad y de derechos: “No es que no queramos estar con nuestros hijos, llevamos mucho tiempo luchando por la igualdad y la igualdad es que nosotras también podamos estar trabajando y que tengamos un sitio donde dejarlos”.

Y concluye con un mensaje directo al equipo de gobierno municipal: “Me parece surrealista que en pleno siglo XXI se mire más la rentabilidad económica que la realidad social de las familias. Muchos servicios de un ayuntamiento no son rentables, pero están para facilitar la vida de los ciudadanos, que al final son quienes les han elegido”.

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