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Carta del lector

La carta con la que una vecina de Sierra de San Pedro reivindica un hospital para su comarca: "¿Existen ciudadanos de primera, segunda o tercera clase?"

La autora se pregunta: ¿Somos todos iguales o el derecho a la protección de nuestra salud lo tenemos o no dependiendo de la zona donde vivamos?

María Isabel Boyero Arroyo

Salorino

Tengo una enfermedad mental. Puede pasarle a cualquiera. Y le pasa a mucha gente. Vivo en un pueblo, soy orgullosamente de pueblo, estoy a una distancia de sesenta y tantos kilómetros y un montón de rotondas de mi hospital de referencia, que está más allá de la ciudad de Cáceres. Salud mental me da una cita con la psicóloga cada mes y medio. Y en cuanto al psiquiatra, llevo esperando más de cuatro meses por una primera cita...

Hasta ahora, siempre me he pagado el psiquiatra yo y cuando no he tenido recursos me lo pagaban mis padres. El motivo de no poder pagarlo era la incapacidad que he sufrido tantas veces. Véase la ironía; alguien que no puede trabajar y , por lo tanto, no tiene recursos, se ve avocado a recurrir a la medicina privada. Algo que puedo asegurar, le pasa a mucha gente. Las enfermedades mentales provocan sufrimiento e incapacidad. Y la incapacidad te provoca más sufrimiento. Y el estar en esta situación de casi abandono y de falta de atención tampoco ayuda.

Yo sé, como lo sabe mucha gente, que vivimos en un estado social. Que la Constitución Española proclama el derecho de todo sala protección de nuestra salud, y señala la obligación que tienen los poderes públicos de proteger ese derecho.

Y me pregunto, como se pregunta mucha gente:

  • ¿No estaría yo mejor(y como yo tanta gente) si existiera un servicio de salud mental en mi zona?. Al existir más servicios en un área de salud la atención sería más frecuente para unos y para otros.
  • ¿No sería mucho mejor que todas las especialidades estuvieran más cerca de nosotros?
  • ¿Si hubiera un pequeño hospital en mi zona no sería mejor para mucha gente?

Tanto la gente de mi zona como la gente más cercana a Cáceres seríamos atendidos más a menudo y, por lo tanto, mejor. ¡Muchos problemas graves de salud se podrían evitar al acortarse las listas de espera!

Y esto es importante, me pregunto también:

  • ¿Somos todos iguales o el derecho a la protección de nuestra salud lo tenemos o no dependiendo de la zona donde vivamos?
  • ¿Existen ciudadanos de primera, segunda o tercera clase?

Porque hay pueblos de mi mancomunidad (Herrera, Cedillo, Santiago de Alcántara.) que tienen el hospital a cien kilómetros. ¡Ahí dejo ese dato!

A los que dicen que la construcción de un pequeño hospital en mi zona(que son los mismos que, según la Constitución Española, tienen la obligación de proteger nuestros derechos) es "invible" y el coste que supondría sería "inasumible", les diría que la construcción de un centro sanitario movilizaría la participación de empresas de construcción, de trasporte sanitario, de mobiliario, de electricidad... Por no hablar de los profesionales sanitarios y no sanitarios que trabajarían en el. Yo solo veo más trabajo, más cotizaciones a la seguridad social, más dinero para mucha gente. En fin, más ayuda para sostener el sistema y, también, para hacerlo mas justo.

Nos hablan también de luchar contra la despoblación y me consta que mucha gente, jubilados, no se vuelven a sus pueblos de forma definitiva, por la situación que padecemos con la lejanía del hospital.

A quien esté teniendo la paciencia de leer esto yo solo le puedo decir que aquellos que dicen que un hospital en la zona es inviable e inasumible, son los mismos que solo hablan de democracia y de derechos y solo se acuerdan de este rincón y de nosotros cada cuatro años. Curiosamente, cuando pasan cuatro años y otros cuatro años más, estos son más ricos, más pudientes (ellos, sus familiares y amigos) y mucho mejor relacionados que cuando eran anónimos y no tenían la obligación de "protegernos" y "representarnos".

Pero lo que me parece aberrante es que nos creamos que vivimos en el colmo del desarrollo, con lo último en tecnología a nuestra disposición y con todas las posibilidades que eso nos da, mientras nos morimos, literalmente, en una carretera, sin llegar al hospital.

¡Y lo peor es que sabemos que toda esa tecnología y tantas posibilidades de acceder a tantas cosas las tenemos porque interesa que las tengamos y las consumamos! Y que, si investigas un poco, rápidamente aparecen las conexiones entre los empresarios que nos venden todo esto y los políticos que nos "representan" y nos "defienden".

A quien todavía tenga paciencia y siga leyendo, solo le digo ya, lo que todos sabemos, que la democracia es mucho más que meter una papeleta en una urna unas cuantas veces a lo largo de nuestra vida. Que manifestarnos, reunirnos para reclamar lo que es justo es nuestro derecho y , desde luego así es como se consiguen las cosas que merecemos. Que denunciar la situación que padecemos públicamente, como he intentado hacer aquí, es democracia, porque ,si pagamos impuestos, respetamos las normas de convivencia y las leyes; lo que toca es alzar la voz y reclamar lo que esas mismas leyes reconocen que es nuestro.

¡Así es como se consigue lo que es mejor para mucha gente!

María Isabel Boyero Arroyo, miembro de la Plataforma Ciudadana por un Hospital en la Sierra de San Pedro.

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