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Cita navideña

La Navidad también ruge en Arroyo de la Luz: más de medio centenar de moteros se disfrazaron de Papá Noel y repartieron alegría

Al igual que pasó recientemente en Cáceres capital, Arroyo de la Luz celebró su propia 'papanoleada' en Navidad, una iniciativa solidaria que contó con la participación de moteros y autoridades locales

Cáceres

La fiebre de las 'papanoleadas' es un fenómeno en auge, y zonas como Cáceres no están exentas de este tipo de actividades. Si ya se vio una estampa similar en las calles de Cáceres hace unas semanas, con más de 250 moteros y 500 personas disfrazadas del mítico barrigudo del Polo Norte, esta vez ha sido el pueblo de Arroyo de la Luz quienes han celebrado su propia papanoleada.

Fue el pasado día de Nochebuena, en las calles de la localidad de 5.500 habitantes, cuando se pudo ver esta curiosa estampa por segundo año. Cerca de 70 personas se congregaron en las plazas de San Sebastián y de la Constitución en este evento que promueve el club Moteros arroyanos. Hubo diversidad de modelos: desde motos más camperas hasta modelos más modernos. Tampoco faltaron las Vespas.

Este año además se han sumado más personas, por lo que es de esperar que, dado su éxito, se consolide como una nueva práctica tradicional en la Navidad arroyana. Con esta actividad, las calles se llenan de ilusión y se lleva la magia de la Navidad a la residencia de mayores. Además, como novedad, el mismo Papá Noel se personó en Arroyo para hacer entrega de algunos regalos a los niños que se acercaron y caramelos.

El alcalde, Carlos Caro, y el concejal de Festejos, Lucio Bejarano, acompañaron a los moteros en esta iniciativa.

Papá Noel reparte un regalo.

Papá Noel reparte un regalo. / Ayuntamiento de Arroyo de la Luz.

Cáceres

Las papanoleadas tienen siempre un fin caritativo y emotivo. El pasado día 20 se pudo ver en Cáceres, con el objetivo de recaudar fondos para apoyar a familias que atraviesan momentos difíciles y, especialmente, llevar un soplo de alegría a los más pequeños.

Por ello, durante la ruta, los moteros visitan asociaciones, fundaciones y hospitales que colaboran con la acción solidaria. Allí reparten sonrisas, regalos y una energía contagiosa que recuerda que la Navidad, en su esencia más pura, es compartir. Imagínense la estampa. Sorprende a cualquiera que no se lo espere. Y, sin duda, te saca una sonrisa.

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