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Sucesos

Susi, el técnico de ambulancias fuera de servicio que ayudó en el trágico accidente del cruce de la carretera de Cedillo: "Era mi obligación parar"

Gerente de la empresa de transporte y ambulancias Soltex, Jesús Sevillano regresaba de su pueblo, Cedillo, cuando observó el choque. Sin dudar, ayudó a los heridos y trató de controlar el tráfico junto a otro Guardia Civil de paisano para que no ocurriese otra desgracia. Una mujer de 73 años murió

Punto en el que se produjo el accidente. En la imagen redonda, Susi (Jesús Sevillano).

Punto en el que se produjo el accidente. En la imagen redonda, Susi (Jesús Sevillano). / E. P.

Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Jesús Sevillano (al que todos conocen como Susi) es natural de Cedillo y trabaja en Cáceres como responsable de la empresa de transporte y ambulancias Soltex. El día de Reyes lo pasó en su pueblo y, por la tarde, iba a regresar a la ciudad para trabajar. Se vino temprano, en torno a las cinco y media de la tarde, pero en el cruce con la N-521 se encontró lo que a ningún conductor le gustaría ver. Un accidente de tráfico entre dos coches se había saldado con la muerte de una mujer de 73 años de Valencia de Alcántara, y había otras dos heridas.

Ayuda

No lo dudó en ningún momento y, nada más ver lo ocurrido, se bajó de su coche e intentó ayudar en todo lo posible: "Era mi obligación parar", cuenta unas horas después. El accidente había ocurrido apenas cinco minutos antes, aún no habían llegado los servicios de emergencia. "Había un chaval joven que estaba un poco alterado y le intenté calmar. Luego intenté ayudar a la hija de la fallecida, que estaba herida y muy nerviosa. Era complicado tranquilizarla. También fui hacia la persona que había muerto y le intenté medir las constantes vitales con el fin de hacerle alguna maniobra de reanimación, pero ya había fallecido... Solo pude taparla con una manta", recuerda.

Chaqueta de técnico

Mientras todo esto ocurría, llegó otro hombre. Era un agente de la Guardia Civil de paisano. Entre los dos, trataron de regular el tráfico para evitar que se pudiese producir otro incidente que tuviese peores consecuencias. Todo ello mientras aguardaban la llegada de los efectivos de la Benemérita, la ambulancia y los bomberos. Su intervención concluyó cuando, unos minutos después, aparecieron los profesionales de servicio: "Llevaba mi chaqueta de técnico de ambulancia en el coche y me la puse, aunque no me tocase trabajar, mientras hice la operación".

Investigación

La Benemérita, a través del Subsector de Tráfico de Cáceres, está investigando las causas del siniestro vial. Consistió en un choque frontolateral entre dos turismos en la intersección en T entre la N-521 y la carretera de Cedillo. Hasta el lugar del accidente se han desplazado recursos del Servicio Extremeño de Salud, entre ellos un Punto de Atención Continuada de Santiago de Alcántara y una unidad de Soporte Vital Básico, así como efectivos del Servicio Provincial de Extinción de Incendios (Sepei) con dotaciones de Valencia de Alcántara y patrullas de la Guardia Civil de Tráfico.

¿Cómo es trabajar el día de Reyes?

Mientras muchas familias apuraban el roscón y los regalos en la mañana de Reyes, Suleyma Holgado Roncero afrontaba una jornada muy distinta. Técnica sanitaria de la empresa Soltex y residente en Cáceres, pasó el día localizada, pendiente del teléfono, con la certeza de que cualquier llamada podía romper cualquier plan. Es compañera de Susi, tiene 31 años y es natural de Coria.

Susi y Suleyma, durante una guardia.

Susi y Suleyma, durante una guardia. / E. P.

Y así ocurrió. Una urgencia obligó a recorrer medio país: salida desde Cáceres, recogida de una paciente en el Valle del Jerte y traslado hasta el hospital La Paz, en Madrid. "Era una paciente que se estaba muriendo", cuenta. El servicio se prolongó durante siete u ocho horas, dentro de un turno que alcanzó las 24 horas completas.

Suleyma Holgado.

Suleyma Holgado. / CEDIDA

Trabajar en Reyes, explica, significa renunciar de antemano a cualquier plan. "No puedes organizar nada. Aunque estés en casa, sabes que en cualquier momento te pueden llamar y tienes que irte". Esa incertidumbre le ha obligado más de una vez a levantarse de una comida o a cancelar encuentros familiares. Este año, sin ir más lejos, no pudo compartir la comida de Reyes con los suyos.

Más allá del cansancio, Suleyma subraya el peso emocional de estas fechas. Las urgencias no entienden de festivos, pero los pacientes sí. "Notas mucha preocupación. No es lo mismo que te pase algo un día cualquiera que en Navidad o en Reyes, cuando piensas que deberías estar con tu familia". Por eso, dice, la parte humana del trabajo se vuelve aún más importante.

"Eso no se aprende solo con la experiencia, sale de cada persona", explica. Tranquilizar, acompañar, explicar que una ambulancia no siempre significa gravedad extrema y que no hay que tener miedo. "Ser humana, amable y cercana", resume. Un gesto sencillo que, en días tan señalados, marca la diferencia para quienes viven su peor momento mientras el resto celebra.

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