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Tradiciones

Frío, petardos y Carantoñas: el día grande de Acehúche inunda de emoción las calles del pueblo

La Fiesta de Interés Turístico Nacional, y una de las tradiciones más emblemáticas de Extremadura, celebra el día de San Sebastián rodeado de miles de acehuchanos y turistas de toda la región

Video | Acehúche se rinde ante sus Carantoñas

Carlos Gil

Acehúche

Desde bien entrada la madrugada dio comienzo el día grande de la localidad cacereña, el día de San Sebastián, en el que el pueblo y sus carantoñas salen a las calles para venerar al santo. No solo se pueden escuchar ya cohetes, sino que el ambiente festivo ya es palpable en varias cocheras del municipio donde estos peludos atuendos, junto con las regaoras, ya se dejan ver. Las barbacoas y la música folclórica acompañan estas primeras horas de fiesta.

Las carantoñas, estas "bestias" que son la imagen de la festividad, se montan con pieles de cabras, ovejas o zorros. Antiguamente, se tardaba horas en montar, pero actualmente lleva solo unos minutos. Hugo, joven acehuchano de 21 años, es una de esas personas que va a salir en la procesión. Pese a su juventud, esta es la quinta vez que sale (la edad mínima son 16 años).

"La gente suele salir por promesas, pero en mi caso simplemente es porque me gusta", cuenta. Aunque no es lo más típico, es el primero de su familia en vestirse y salir. "Ni mi padre ni mis tíos han salido nunca". Para un acehuchano es un motivo de "orgullo" salir en las Carantoñas. "Lo llevamos en la sangre".

Cielo gris en Acehúche y mucho frío (2°C de temperatura), un contraste térmico con respecto a la sensación que se vive dentro de los trajes. Como es de esperar, ellos pasan calor. Se espera a unos 60-70 carantoñas en esta jornada. Estos seres representan a las bestias que, según la leyenda, veneraron a San Sebastián. Esto mismo es lo que hacen en la procesión: se colocan ante el santo, dan tres pasos y realizan una reverencia ante él. Posteriormente, con la tarma, que es el ramillo de acehuche, se roza el suelo, barriendo así por donde pasará la imagen religiosa.

Regaoras

Las carantoñas no son las únicas protagonistas de la procesión: les acompañan las regaoras. Vestidas con mantos de flores, marchan a los lados de la procesión con una cuerda roja que impide que nadie de fuera entre en el cortejo. Esto es importante, pues las carantoñas apenas ven nada. Si te encuentras en su camino, lo más probable es que te lleves un ramazo.

Mujeres y bestias se reúnen ya en casa del Mayordomo, en este caso, la Residencia de Mayores de la localidad. La espera se ameniza con el Redoble cacereño y más música tradicional, acompañada siempre de bailes. Las carantoñas acompañan a las mayordomas hasta la iglesia del pueblo, San Juan Bautista. Ahí, al mediodía, da comienzo la procesión. Pero, hasta entonces, la música y los bailes marcan la espera.

Las carantoñas en Acehúche.

Las carantoñas en Acehúche. / Carlos Gil

Replican las campanas, el olor a romero inunda la plaza y, bajo la atenta mirada de las cigüeñas, San Sebastián sale a las calles de Acehúche. Las escopetas lanzan salves al cielo y da comienzo la procesión. Diversas generaciones disfrutan de la fiesta: desde los más veteranos hasta jóvenes novatos que participan en el desfile o niños que sueñan con hacerlo alguna vez.

Procesión

Un tamborilero, acompañado de una flauta, va poniendo música al cortejo. Los "¡viva San Sebastián!" también resuenan, así como las escopetas que, si te pillan desprevenido, te pueden dar un buen susto.

Parejas de carantoñas realizan sus reverencias mientras el pueblo en su totalidad va acompañando al paso camino de la Residencia, la casa del Mayordomo (mayordomas) este año, donde tendrá lugar la loa. Este es un discurso de agradecimiento al santo.

La procesión llegó a la Residencia de Mayores, donde tuvo lugar la loa. Ahí, los mayores, visiblemente emocionados, dieron la bienvenida a aquel al que se encomiendan diariamente. Ellas ya no pueden ver la salida de San Sebastián, ni las reverencias de las carantoñas. De ahí la tremenda emoción, también de quien se encargó de representarlas, teniendo que parar de vez en cuando el discurso. "Es inexplicable la emoción que siente un acehuchano en su día", señalaba.

Frío, petardos y Carantoñas: el día grande de Acehúche ya se vive en el pueblo

Carlos Gil

Pero el pueblo también recibe en este día a cientos de turistas, muchos de ellos viniendo en autobuses flotados. Muchos eran los que preguntaban a las mismas carantoñas sobre sus ritos. Otros, como una pareja que venía del Valle del Jerte, admitían que "es la primera vez que venimos. Queríamos conocerlo".

La vaca-tora y el final

Tras la loa, la procesión continúa y regresa a la iglesia, donde tiene lugar la misa tradicional. Durante el rito, las carantoñas, de origen pagano, descansan, pero su papel no ha acabado. Tras la misa, carantoñas y regaoras reciben a la vaca-tora, un ser con cuernos, también de origen pagano, que embiste a los peludos seres.

"Los cuernos representan a la fertilidad, y con su embestida espantan a las carantoñas, poniendo fin a la fiesta", explica Juan Antonio, vecino del pueblo que ha salido disfrazado y que sabe bien del rito, pues trabaja en el Centro de Interpretación de la Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Así acaba la mañana de este día de San Sebastián, aunque la fiesta en Acehúche no para.

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