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Infraestructuras

La Diputación de Cáceres recibe al alcalde de Ibahernando, que reclama la mejora de las carreteras

El alcalde de Ibahernando, Agustín Búrdalo, se reunió con la Diputación de Cáceres para solicitar ayuda económica y solucionar los problemas en las carreteras de la zona

Video | El alcalde de Ibahernando, Agustín Búrdalo, se reúne con el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales

P. P.

Cáceres

«Hemos hablado de carreteras». Es la conclusión a la que llega el alcalde de Ibahernando, Agustín Búrdalo, tras su reunión con el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, este martes en la sede provincial.

Allí, el regidor transmitió su preocupación por el estado de las carreteras en la zona de la localidad. «He venido a ver si pueden arreglarlas, porque hay socavones de agua», comenta. Además, añade «los sobresaltos de las carreteras». «También hemos hablado para arreglar una calle que estaba en tierra».

La finalidad de la reunión ha sido acordar una subvención con la Diputación para poder realizar dichas actuaciones. Ya se realizó en su día por escrito, con una cifra que ronda los 18.000 euros. «Nos ha dicho que en febrero o marzo nos darán una contestación». Búrdalo además afirmó que la Diputación se vuelca con su municipio.

Ibahernando

Ibahernando es un municipio situado al sureste de la capital, a unos 40 kilómetros, dentro de la comarca de Trujillo. Cuenta con una población que ronda los 550 habitantes, según los últimos padrones, y una superficie municipal de algo más de 36 kilómetros cuadrados, lo que refleja una baja densidad de población, típica del entorno rural extremeño.

La economía local se apoya principalmente en la agricultura y la ganadería, con predominio de cultivos de secano, dehesa y explotaciones ganaderas extensivas. Como ocurre en muchos municipios de la zona, una parte relevante de la población activa trabaja fuera del término municipal, especialmente en Trujillo y Cáceres.

El casco urbano es compacto y se organiza en torno a la iglesia parroquial de San Juan Bautista, edificio que actúa como principal referencia patrimonial. En el plano demográfico, Ibahernando presenta un envejecimiento acusado y una evolución poblacional descendente desde hace décadas, una tendencia común en la comarca. Aun así, las fiestas patronales y los periodos vacacionales provocan un notable aumento de población, con el regreso de vecinos que emigraron a otras ciudades.

Ibahernando.

Ibahernando. / Guía Repsol

Por ejemplo, el próximo 7 de marzo vivirán la fiesta de la matanza, «un día de convivencia con la gente del pueblo y la gente de fuera que viene. Hacen comida, calderetas y dulces típicos», comenta el edil. También tienen la Virgen de la Jara, cuya festividad celebran a principios de mayo.

Ibahernando es la clara definición de la Extremadura rural: un municipio pequeño con pocos habitantes, economía ligada al territorio y el reto permanente de mantener población y servicios en un contexto de despoblación.

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