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Fiesta de carnaval

Madrigalejo y Escurial, en la provincia de Cáceres, celebran su Jueves de Comadres

La tradición del Jueves de Comadres, que une a los municipios de Madrigalejo y Escurial, incluye juegos como la cucaña y la reunión en la estación de ferrocarril, compartiendo comida y música

Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Provincia de Cáceres

Los municipios cacereños de Madrigalejo y Escurial celebran este jueves su tradicional Jueves de Comadres. Esta tradición se celebra el jueves anterior al carnaval, como antesala de la fiesta. Se trata de un día de romería y convivencia, que celebra la amistad y el comadrazgo.

La festividad se remonta a muchos años atrás, cuando no era costumbre que las mujeres salieran con los maridos. En un día completamente enfocado en la alegría y la diversión, se reunían y hacían dulces para las fiestas.

Con el paso de los años la celebración se fue trasladando a todos los vecinos del pueblo convirtiéndose en un día de unión y fiesta compartida.

Convivencia y mucha fiesta

En esta ocasión los municipios han tenido suerte y, en un mes marcado por la lluvia y las borrascas, el día se ha abierto para la celebración. Aunque con mucho viento, la fiesta seguía adelante en Madrigalejo, donde el programa se inicia con el 'reloj despertador'. Una divertida actividad en la que los niños despiertan al resto de vecinos recorriendo las calles el pueblo con sus bicicletas, a las que atan varias latas.

A ello le siguen los cohetes y el repique de las campanas de la iglesia, que da comienzo a la concentración de caballos. Comienzan entonces los tradicionales corros, donde niños y jóvenes interpretan diferentes bailes regionales en la puerta del ayuntamiento. Tras pasar los carros de caballos por la zona, la fiesta sigue en la caseta municipal con un concierto.

Aunque con ello termina la tradición, para los más fiesteros la celebración sigue tras el concierto con la actuación de un dj.

Roscas, flores, galletas y mangas de gitanas han puesto el toque dulce a la celebración. Estos han sido preparados por la Asociación de Mujeres de Madrigalejo, quienes los han ofrecido a los asistentes durante las actividades.

Además de los eventos programados, la ciudadanía acude a la estación de ferrocarril, donde se unen para compartir alimentos, bailes y mucha música. Allí los caballos también tienen su protagonista en la celebración, pero lo principal es la diversión. Para ello se organizan actividades como la cucaña. Se trata de un juego tradicional que consiste en un palo engrasado al final del que se coloca un jamón. Los más valientes luchan por escalarlo y así ganar el ansiado manjar.

El pueblo se había preparado ante las previsiones de lluvias que les obligasen a trasladar la programación a la carpa municipal. Esta ya fue utilizada en el Miércoles de Ceniza, fiesta previa a la que han celebrado este jueves. Pero por suerte en uno de sus días más especiales y esperados ambos municipios han podido disfrutar de su tradición sin incidentes.

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