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Agradece el apoyo de los profesionales

El personal sanitario cacereño, clave en el parto de Rocío, vecina de Guadalupe: "Hicieron todo más fácil", asegura la madre

Rocío Rodríguez, que conoce la exigencia del sistema sanitario, pone en valor el trabajo de los profesionales del Hospital San Pedro de Alcántara, que la acompañaron durante el embarazo y el parto

Rocío Rodríguez junto a su hija recién nacida.

Rocío Rodríguez junto a su hija recién nacida. / Cedida a El Periódico

Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Provincia de Cáceres

Los profesionales sanitarios suelen estar acostumbrados a que su trabajo solo sea noticia cuando algo falla. Sin embargo, los gestos de reconocimiento hacia su labor son mucho menos frecuentes. En un momento especialmente delicado para el sistema sanitario, marcado por la sobrecarga asistencial, las movilizaciones por las oposiciones y el aumento de las agresiones a profesionales —más de 16.000 registradas en España en 2023 según datos del Ministerio de Sanidad—, cada vez son más las voces que reclaman poner en valor su trabajo diario.

Con ese objetivo, Rocío Rodríguez, natural de Guadalupe y sanitaria de profesión, ha querido agradecer públicamente la atención recibida durante su embarazo y el nacimiento reciente de su hija en el Hospital San Pedro de Alcántara. Como trabajadora del ámbito sanitario conoce de primera mano la exigencia de esta profesión y la falta de reconocimiento que muchas veces acompaña a quienes se dedican a cuidar de los demás. "Los sanitarios están acostumbrados a que solo se les señale cuando algo sale mal", explica, por lo que considera importante destacar también las experiencias positivas.

La fuerza mental es clave

Ella describe el embarazo y el parto como una experiencia profundamente emocionante, pero también exigente tanto física como mentalmente. Los especialistas recuerdan que el embarazo supone importantes cambios en el cuerpo de la mujer y requiere controles médicos continuos para garantizar la salud de la madre y del bebé. El parto, por su parte, es un proceso complejo que puede prolongarse durante horas y que, en ocasiones, puede presentar complicaciones médicas que requieren la intervención de distintos profesionales sanitarios.

Durante su embarazo, Rocío estuvo acompañada por su ginecóloga obstetra, Pilar. Este tipo de especialistas son médicos formados en obstetricia y ginecología, la rama de la medicina que se encarga de la salud reproductiva de la mujer, del seguimiento del embarazo y de la atención al parto. "En cada consulta se aseguraba de que todo estuviera bien", recuerda. Cuando llegó el momento de dar a luz, el equipo sanitario estuvo formado por las matronas Valentina y Ana, mientras que en el hospital también participó Isabel. Durante el parto surgieron algunas complicaciones y la propia Pilar intervino junto a otra obstetra, Concha.

El apoyo de los profesionales es fundamental

Rocío asegura que en todo momento se sintió acompañada y escuchada. "Es una situación de muchos nervios y ellas lo hicieron todo más fácil", explica. El personal sanitario atendió sus dudas, respetó sus preferencias durante el proceso y le transmitió ánimo constante durante el parto. Cuando solicitó la epidural, el equipo médico se la administró sin demora, algo que también agradece especialmente.

Entre los recuerdos que guarda con más cariño hay también pequeños detalles que marcaron la diferencia. Durante el parto quiso tener consigo una estampa de la Virgen de Guadalupe, muy importante para ella, algo que el personal tuvo en cuenta durante todo el proceso. Además, su pareja pudo acompañarla en todo momento. Incluso participó activamente en el nacimiento cortando el cordón umbilical y recibiendo explicaciones sobre el funcionamiento de la placenta, de la que también les entregaron un dibujo como recuerdo.

Un reconocimiento necesario

Su caso tuvo además una circunstancia poco habitual: el día que dio a luz fue la única mujer que tuvo un parto en ese hospital. Esto hizo que el equipo sanitario pudiera estar especialmente pendiente de ella. Entre todos los profesionales recuerda con especial afecto a un enfermero que para ella fue "un angel". Curiosamente así se llama, Ángel, al que describe como "un apoyo fundamental" durante el proceso junto a su marido.

Tras el nacimiento, la atención continuó en el centro de salud con la matrona Irene, que la acompañó durante el posparto y le ayudó en el proceso de lactancia. Rocío considera que este seguimiento posterior es también fundamental para muchas madres que afrontan dudas o dificultades en las primeras semanas tras el parto.

Por todo ello, ha querido hacer público su agradecimiento al conjunto de profesionales que la acompañaron en uno de los momentos más importantes de su vida. Un gesto sencillo, pero que, en sus palabras, busca recordar que "detrás de cada nacimiento hay un equipo sanitario" que trabaja con dedicación para cuidar tanto de la madre como del recién nacido.

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