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Blog del cronista

El entorno natural de Jerte: entre el bosque Reboldo, los Pilones y la Garganta de los Papúos

Incendiada casi en su totalidad por las tropas de Napoleón durante la Guerra de la Independencia como represalia a la resistencia mostrada por sus habitantes, Jerte, población que toma el nombre del río que transcurre por este valle,es otra de las grandes joyas que atesora esta comarca del norte cacereño.

Cerezo en Flor en Jerte.

Cerezo en Flor en Jerte. / Ayuntamiento de Jerte.

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Juan Pedro Recio Cuesta

Juan Pedro Recio Cuesta

Jerte

Jerte es una de las cuatro poblaciones del valle situadas a orillas del río que lleva el mismo nombre. Ubicada a poco más de 10 kilómetros del límite con la vecina provincia de Ávila, es una parada imprescindible para el viajero que visita esta comarca y una población de la que, por su destacada riqueza, sus habitantes pueden estar bienorgullosos.

Aunque en sus alrededores existen más que fundados indicios de poblamientos mucho más antiguos (Prehistoria, Edad Antigua y primeros siglos de la Edad Media), su origen como núcleo de población estable y continuado en el tiempo se remonta a las décadas posteriores a la fundación de Plasencia (finales del siglo XII), momento en el que también comenzaron a aparecer muchas de las otras poblaciones del valle.

Sobre su historia, mucho es lo que queda aún por conocer –especialmente de la más remota–, pero mucho lo que se ha escrito ya también. Para empaparse de la riqueza histórica de esta población, resultan de imprescindible lectura los estudios realizados por nuestro recordado paisano Fernando Flores del Manzano y, en tiempos más recientes, por un hijo de este pueblo, Marcelino García López, quien ha desentrañado con todo detalle muchos de sus capítulos históricos.

Historia

De su dilatada historia, imposible de glosar en tan solo unas líneas, sobresalen diferentes hitos, como la concesión deltítulo de villa a finales del siglo XVII o el suceso ocurrido en agosto de 1809, en el contexto de la invasión francesa de la Península Ibérica, cuando las tropas de Napoleón redujeron prácticamente a cenizas la población debido a la resistencia mostrada por parte de su vecindario, hecho que aún sigue muy presente no solo en la memoria colectiva local sino tambiénen su callejero actual.

Y es que, a cada paso, este nos recuerda la importancia de este suceso histórico: de ahí la existencia de calles como la del Coronel Golfín o de plazas como la del Cura Caleya o la de la Independencia. Un mismo callejero que también honra a uno de sus hijos más ilustres: don Ramón Cepeda Montero, diputado en las Cortes y senador del Reino durante el periodo de la Restauración que fue, además, uno de los principales impulsores de la construcción de la que fue la primera vía de comunicación moderna de la comarca: la carretera de Plasencia a El Barco de Ávila.

Ermita del Santísimo Cristo del Amparo

Ermita del Santísimo Cristo del Amparo. / Ayuntamiento de Jerte

Jerte también cuenta con unvalioso patrimonio histórico-artístico. En su plaza principal, la de la Independencia, se erige la Iglesia deNuestra Señora de la Asunción, construcción cuyo aspecto actual procede del siglo XVIII y en cuyo interior podemos contemplar un bello retablo barroco. A escasos metros, la torre-campanario exenta nos recuerda el pasado medieval de dicha Iglesia. Otro edificio religioso de interés es la ermita del Santísimo Cristo del Amparo, la cual alberga la talla del patrón de la localidad. Caminando por sus calles, como la del Coronel Golfín, no faltan construcciones de interés (algunas realizadas con robustos sillares de granito que sobrevivieron al fuego) y una arquitectura popular que abunda en la Calleja de los Bueyes y alrededores.

A escasos metros de la ermita del Santísimo Cristo del Amparo, se encuentra un antiguo edificio que ha tenido varios usos industriales (hoy reconvertido en Hospedería) y dentro de su término municipal existen también otros lugares patrimoniales de interés, como en la zona alta de la Garganta de los Infiernos, donde nos encontramos con el Puente Nuevo o del Emperador, por el que transcurre el camino de herradura que utilizó Carlos V en el trayecto del que fue su último gran viaje hasta la Vera, desde Tornavacas hacia Jarandilla, en noviembre de 1556.

Entorno natural

El entorno natural de Jerte lo podríamos definir con dos palabras: espectacular y único. Dentro de su término municipal se sitúan varias joyas naturales: al norte de la población, el bosque Reboldo, una gran extensión de robles que en otoño luce sus mejores galas; al sur, los 'Pilones', enclave singular que forma parte de la Reserva Natural 'Garganta de los Infiernos' –espacio con un gran valor ambiental–; y en la ladera de la solana, una de las gargantas más emblemáticas de todo su término municipal: la de los Papúos, muy frecuentada para la práctica del barranquismo.

En el apartado de las festividades, Jerte cuenta con un rico repertorio que se extiende a lo largo de las diferentes estaciones del año. Además de acoger actividades en eventos de carácter comarcal (como, por ejemplo, su ya famoso 'Otoño con aroma a vino' en la Otoñada), cuando los días del invierno se van alargando y van anticipando una incipiente primavera, a primeros de febrero se celebran las candelas, las fiestas en honor a la Virgen de la Candelaria, en las que destaca el famoso canto de las alboradas. En verano, cuando el agua de su piscina natural de 'El Nogalón' es frecuentada por vecinos y visitantes, Jerte concentra un buen número de festividades y eventos.

Imagen de los Pilones.

Imagen de los Pilones. / Ayuntamiento de Jerte

Fiestas

Coincidiendo con la recta final de la cerecera en la comarca, Jerte celebra, a mediados de julio, sus fiestas patronales dedicadas al Santísimo Cristo del Amparo. En agosto celebra su ya tradicional 'Día Joven', cita imprescindible para la juventud tanto del valle como de los otros muchos lugares que habitualmente aquí veranean. Y pocos días después, Jerte celebra sus ferias, dedicadas a San Gil, en donde son habituales sus chozos, en los que se pueden degustar sabrosos pinchos tradicionales.

Durante estos meses estivales, Jerte también desarrolla una intensa actividad cultural que se materializa en citas ya imprescindibles como el festival Animajerte o en la realización de una obra de teatro, protagonizada por sus vecinos, inspirada en los hechos ya narrados sucedidos en agosto de 1809.

Hoy día, su economía, como la del resto de los pueblos del Jerte, gira en torno al cultivo de la cereza, aunquelas actividades relacionadas con el turismo tienen un peso representativo en esta población.

Jerte es, sin duda, un municipio con un rico pasado, enclavado en un entorno natural único, y otra de las grandes joyas que atesora este valle del norte cacereño.

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