Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Patrimonio vivo

La memoria oral del acueducto de las Herrerías en Cáceres: historias de agua, herrería y progreso

El acueducto de las Herrerías, antes infraestructura productiva, ahora es un recurso turístico clave que dinamiza la economía local, especialmente en sectores como el alojamiento y la hostelería

Ruta del acueducto de las Herrerías.

Ruta del acueducto de las Herrerías. / Cedida a El Periódico

Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Campillo de Deleitosa

El acueducto de las Herrerías, en Campillo de Deleitosa, ha dejado de ser solo una infraestructura histórica para convertirse en un elemento activo dentro del turismo rural de la provincia de Cáceres. Su presencia en el Geoparque Mundial de la Unesco Villuercas-Ibores-Jara ha reforzado su papel como recurso cultural, económico y social en un entorno marcado por la despoblación.

Un recurso turístico ligado al territorio

La inclusión del enclave dentro del Geoparque ha favorecido su visibilidad en rutas de senderismo y propuestas de turismo geológico y cultural. Según la estrategia del propio Geoparque, este tipo de elementos permite diversificar la oferta turística en municipios pequeños, como Campillo de Deleitosa, generando un flujo de visitantes interesado en patrimonio, naturaleza e historia.

El acueducto de las Herrerías, una obra que domina el paisaje de Cáceres y muestra la relación entre el trabajo humano y el agua

Este modelo se ha replicado en otros puntos de la provincia, como en Guadalupe, donde la combinación de patrimonio histórico y entorno natural ha consolidado el turismo como motor económico, o en Cañamero, donde las rutas vinculadas al paisaje y al agua forman parte de la oferta turística local.

En el caso de las Herrerías, aunque la afluencia es todavía limitada, el interés creciente por el turismo de interior ha contribuido a dinamizar la economía rural, especialmente en sectores como el alojamiento rural, la hostelería o las actividades guiadas, tal y como recogen informes de la Junta de Extremadura sobre desarrollo rural y turismo sostenible.

Tradición y eventos en torno al patrimonio

A diferencia de otros enclaves patrimoniales más consolidados, el acueducto de las Herrerías no cuenta con una festividad específica dedicada a su historia. Sin embargo, su valor se integra dentro de las actividades de divulgación promovidas por el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, que organiza jornadas, rutas interpretativas y eventos educativos en distintos municipios de la comarca.

Este enfoque es similar al de otras localidades cacereñas donde el patrimonio hidráulico se ha incorporado a la vida cultural sin generar una celebración exclusiva. En Berzocana, por ejemplo, las actividades divulgativas sobre molinos tradicionales se integran en la programación cultural anual, mientras que en Garganta la Olla las rutas etnográficas incluyen elementos hidráulicos como parte del relato histórico del municipio.

En Campillo de Deleitosa, estas iniciativas han servido para reforzar el conocimiento local sobre el acueducto, especialmente entre las nuevas generaciones, aunque sin llegar a institucionalizar una festividad propia centrada en la infraestructura.

Memoria oral y relatos locales

Más allá de los datos históricos, el acueducto de las Herrerías también ha pervivido en la memoria colectiva del municipio. Las fuentes etnográficas y testimonios recogidos en publicaciones sobre patrimonio rural extremeño coinciden en señalar que este tipo de infraestructuras suelen estar asociadas a relatos transmitidos de generación en generación.

En el caso de Campillo de Deleitosa, algunos vecinos han vinculado el acueducto con historias sobre su antigua función en la herrería, recordando el sonido constante del agua y la actividad industrial que marcaba el ritmo del pueblo. También se han conservado referencias a la etapa de las "fábricas de luz", cuando la llegada de la electricidad supuso un cambio notable en la vida cotidiana.

Este tipo de memoria oral es comparable a la existente en otros municipios de la provincia, como Losar de la Vera o Torrecillas de la Tiesa, donde las antiguas infraestructuras hidráulicas siguen presentes en el relato popular como símbolos de progreso o de una forma de vida ya desaparecida.

No obstante, los expertos en patrimonio coinciden en que muchas de estas historias corren el riesgo de perderse si no se documentan, lo que ha llevado a impulsar proyectos de recopilación etnográfica en distintas zonas rurales de Extremadura.

Entre el desarrollo y la identidad

El acueducto de las Herrerías ha pasado así de ser una infraestructura productiva a convertirse en un recurso turístico y cultural con impacto en la economía local. Aunque su explotación turística es aún moderada, su integración en el Geoparque y su valor como elemento identitario lo sitúan como una pieza clave en las estrategias de desarrollo rural.

En paralelo, la ausencia de una festividad propia y la fragilidad de la memoria oral reflejan los retos pendientes: consolidar su papel en la vida cultural del municipio y preservar las historias que lo acompañan. Un equilibrio entre promoción y conservación que define el futuro de este enclave en la provincia de Cáceres.

Tracking Pixel Contents