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Cultura musical

El templo de Malpartida de Cáceres se llena de música barroca y clásica con instrumentos poco frecuentes

Juan Luis Orozco y Juan Antonio de Benito López interpretarán un repertorio de música barroca y clásica en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Juan Luis Orozco y Juan Antonio de Benito en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Malpartida de Cáceres.

Juan Luis Orozco y Juan Antonio de Benito en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Malpartida de Cáceres. / Cedida a El Periódico Extremadura

Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Malpartida de Cáceres

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Malpartida de Cáceres se convertirá este jueves en escenario de una propuesta musical poco habitual en Extremadura. El templo acogerá a las 21:00 horas el concierto 'Viola d’amore a chiavi y viola', una cita que reunirá a los músicos Juan Luis Orozco y Juan Antonio de Benito López en torno a un repertorio compuesto por obras de Telemann, Biber, Tárrega, Albéniz y Johann Sebastian Bach.

La iniciativa, organizada con la colaboración de distintas asociaciones culturales vinculadas al patrimonio musical, propone un recorrido sonoro que une música barroca y repertorio clásico a través de instrumentos históricos y de cuerda poco frecuentes en los escenarios habituales.

Un instrumento excepcional

Uno de los grandes atractivos del concierto será la presencia de la viola d’amore a chiavi, un instrumento muy poco conocido que combina características de la viola d’amore barroca y de instrumentos de cuerda con teclas. Su sonoridad destaca por el uso de cuerdas simpáticas o adicionales, capaces de generar resonancias naturales que producen un sonido especialmente envolvente y melancólico.

El encargado de interpretarla será Juan Luis Orozco, músico e investigador especializado en instrumentos históricos y experimentales. Orozco ha desarrollado parte de su trayectoria en torno a la recuperación y estudio de sonoridades antiguas, colaborando en proyectos de música barroca y contemporánea centrados en la reinterpretación de instrumentos históricos.

Su trabajo destaca especialmente por el interés en la investigación organológica, disciplina dedicada al estudio de los instrumentos musicales y su evolución. La viola d’amore, popular durante los siglos XVII y XVIII, fue utilizada por compositores como Vivaldi o Biber, aunque con el paso del tiempo cayó prácticamente en desuso. En los últimos años, distintos intérpretes europeos han impulsado su recuperación dentro de circuitos especializados de música antigua.

La viola como nexo entre épocas

Junto a Orozco actuará el violista Juan Antonio de Benito, intérprete vinculado a la música de cámara y a proyectos de repertorio clásico y contemporáneo. La viola, tradicionalmente situada entre el violín y el violonchelo por registro sonoro, ha ganado protagonismo en las últimas décadas gracias a intérpretes y compositores que han reivindicado sus posibilidades expresivas.

De Benito ha participado en diferentes formaciones musicales y conciertos dedicados tanto al repertorio clásico como a propuestas de recuperación patrimonial. Su presencia en este concierto permitirá establecer un diálogo sonoro entre la viola moderna y la viola d’amore a chiavi, creando contrastes tímbricos poco habituales para el público.

El programa incluye obras de compositores fundamentales del barroco centroeuropeo como Heinrich Ignaz Franz von Biber, uno de los grandes innovadores de la música para cuerda en el siglo XVII, o Georg Philipp Telemann, prolífico compositor alemán cuya producción para instrumentos solistas sigue siendo referencia dentro de la música antigua.

Patrimonio, música y acústica monumental

La elección de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción no es casual. El templo, uno de los principales referentes patrimoniales de Malpartida de Cáceres, ofrece unas condiciones acústicas especialmente adecuadas para este tipo de repertorio, basado en la resonancia natural y la riqueza armónica de los instrumentos de cuerda.

La música antigua encuentra habitualmente en espacios religiosos históricos un entorno idóneo para recuperar parte de la experiencia sonora original para la que muchas de estas obras fueron concebidas. La arquitectura de bóvedas altas y piedra favorece una proyección acústica que potencia especialmente instrumentos delicados como la viola d’amore.

Una propuesta cultural singular

El concierto supone además una oportunidad para acercar al público extremeño propuestas musicales alejadas de los formatos más comerciales, reforzando la programación cultural ligada al patrimonio histórico y artístico de la provincia.

En un tiempo marcado por la inmediatez, iniciativas como esta recuperan la escucha pausada y el valor de instrumentos casi olvidados que siguen siendo capaces de emocionar siglos después. Porque hay músicas que no necesitan grandes escenarios para dejar huella. Solo silencio, piedra y unas cuerdas capaces de hacer viajar al oyente a otro tiempo.

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