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Turismo rural

Casas del Castañar: un museo al aire libre de arquitectura popular entre castaños centenarios

Su arquitectura popular, el centro CIMBRA, el legado del Doctor Sayans, sus castaños centenarios y un entorno natural extraordinario, son algunas de las joyas que atesora esta localidad enclavada en la ladera de la umbría del Valle del Jerte

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Juan Pedro Recio Cuesta

Juan Pedro Recio Cuesta

Casas del Castañar acogía hace escasas semanas la clausura de la Fiesta del Cerezo en Flor, declarada de Interés Turístico Nacional, en su edición correspondiente a 2026.

A esta localidad enclavada en la ladera de la umbría del Valle del Jerte, se llega a través de carreteras serpenteantes, que bien parten de la vía de comunicación principal del valle, la Nacional 110, o bien de la vecina comarca de La Vera. El trayecto a Casas del Castañar, sea en la estación que sea, es un auténtico deleite visual. Así, en primavera, primero un manto de color blanco de la flor de los cerezos y después un verde intenso de castaños, cerezos y robles, ameniza el recorrido. Ya en otoño, cuando están a punto de caer las hojas de estos mismos árboles, la gama de vistosos e intensos colores dorados y rojizos propios de esta estación, inunda cada rincón.

En la actualidad, Casas del Castañar es un centro de referencia en la parte sur de la comarca y la gran riqueza cultural, histórica, natural y patrimonial que posee esta localidad, así como sus alrededores, la convierten en un destino de obligada visita.

Paseando por sus calles y por sus angostos callejones, comprobamos que Casas del Castañar es un auténtico museo al aire libre de arquitectura popular en donde se conserva la esencia de las construcciones típicas de esta zona (fachadas de adobe con entramados de madera, solanas…). El edificio religioso más importante es la Iglesia de San Juan, cuyo origen se sitúa en el siglo XVI, y en sus alrededores encontramos lugares y rincones de interés como la Plaza Huertecillo o la Mayor.

Casas del Castañar cuenta, además, con dos espacios culturales de gran interés, únicos en el valle. Si bien el Espacio Morán de Arte Contemporáneo (EMAC), ubicado en las cercanías de la Nacional 110,desarrolló una destacada actividad cultural en la primera década de los 2000, hoy día, por una parte, el centro CIMBRA, inaugurado recientemente, se ha convertido ya en una referencia para acercarse a las diferentes civilizaciones que han pasado por la comarca desde hace miles de años, así como a sus modos de vida. No solamente por la calidad y originalidad de los contenidos aquí expuestos, sino también por la labor divulgativa y pedagógica que se realiza desde este centro, no es de extrañar que hace pocos meses recibiera el premio Comunidad Sostenible 2025, otorgado por la Asociación de Extremadura para la UNESCO. Por otra parte, el Museo que alberga el legado donado por el doctor don Marceliano Sayans acoge centenares de piezas históricas, destacando entre su amplio fondo los hallazgos arqueológicos localizados en diferentes puntos del Jerte y en otros lugares cercanos a Plasencia, que son testimonios de gran valor histórico.

San Roque

Sus festejos más destacados se concentran en verano: el 8 de agosto tiene lugar la feria –antaño ganadera– y el 16 se celebra a San Roque, su patrón, a quien se saca en procesión y se le ofrece un Ramo. Pero el calendario festivo de Casas del Castañar se extiende a lo largo de todo el año, sobresaliendo las celebraciones con motivo de San Marcos, el Cristo del Humilladero o la Virgen del Rosario.En la noche de Reyes, se sigue realizando, además, una tradición única en el valle, que en su origen consistía en que los jóvenes arrojaban paja en la puerta de las “mozas” del pueblo. Hace décadas, cuando la cereza aún no era el elemento central de la economía vallense, también se celebraba, cada mes de junio, a San Juan, santo titular de su Iglesia. Actualmente, la localidad acoge eventos ya consolidados dentro de la programación cultural comarcal, como el Otoño celta, que se celebra, desde hace años, en la Otoñada.

En las proximidades del núcleo de población sobresalen los ejemplares centenarios de los árboles que dan nombre a esta localidad: los castaños. En cualquier época del año –pero especialmente en el otoño– merece la pena –y mucho– realizar la ruta de los castaños centenarios.Ya más retirado aún del pueblo, aunque dentro de su término municipal, se ubica el castro celta de los Riscos de Villavieja, un interesante emplazamiento de la Antigüedad que nos confirma que este valle del norte cacereño ha estado habitado por el ser humano desde hace miles de años. Igualmente, otro lugar destacado dentro del término de las Casaseel miradororr de la Era de San Bernabé, desde el cual se pueden contemplar unas excelentes vistas de la parte baja del Jerte.Ya en las cercanías del pueblo, y de manera especial en verano, es usual ver tanto a lugareños como a visitantes paseando por la Avenida de los Fundadores –la cual conduce hasta el cercano núcleo de Cabrero– y tomando el fresco en las proximidades del arroyo de Barbajones.

Durante la reciente celebración de la clausura de la Fiesta del Cerezo en Flor, además, gracias al trabajo del Ayuntamiento, asociaciones y vecinos, se pudieron contemplar diferentes estampas dedicadas a labores tradicionales así como una recreación de lo que fue el poblado de Asperilla, núcleo matriz de Casas del Castañar que ahora conocemos con mayor detalle a raíz de la reciente e interesante investigación llevada a cabo por Pilar Sánchez Arias y Teresa Herrero Iglesias.

En definitiva, esta otra joya del Jerte –de las muchas que este valle tiene–, sin duda, es un pueblo que bien merece una visita pausada y del que sus habitantes pueden estar bien orgullosos.

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