Turismo
Descubre Torrejón el Rubio, la puerta de Monfragüe que vive al ritmo de la naturaleza
A menos de diez kilómetros del Salto del Gitano, el pueblo de 500 habitantes se beneficia de la afluencia de miles de visitantes atraídos por la fauna y el arte rupestre y, especialmente, la observación de aves

P. P.
Torrejón el Rubio vive mirando a Monfragüe. Porque Torrejón el Rubio es Monfragüe. El Parque Nacional no solo define el paisaje de este pequeño municipio cacereño de apenas 500 habitantes, sino también su economía, su identidad y buena parte de su día a día. A menos de diez kilómetros del Salto del Gitano y del castillo de Monfragüe, el pueblo se ha convertido en la principal puerta de entrada para miles de visitantes que cada año llegan atraídos por uno de los enclaves naturales más emblemáticos de Extremadura.
"El Parque Nacional marca nuestro ritmo, nuestra forma de vivir y nuestra visibilidad", resume la alcaldesa de Torrejón el Rubio, Nazaret Gordo, que reivindica el papel estratégico del municipio dentro del entorno protegido. "La puerta de Monfragüe es Torrejón el Rubio", insiste.
El turismo ligado al parque se ha consolidado como el principal motor económico del municipio. Casas rurales, alojamientos turísticos, bares, restaurantes y empresas de naturaleza sostienen buena parte de la actividad laboral de la localidad. Según explica la regidora, el pueblo cuenta con alrededor de 200 plazas hosteleras y recibe visitantes prácticamente durante todo el año.
Paraíso ornitológico
"Gracias a esta respuesta turística muchas familias pueden trabajar, emprender y construir su futuro aquí", señala Gordo, que destaca especialmente el auge del turismo ornitológico. La observación de aves se ha convertido en uno de los grandes reclamos de la zona, atrayendo tanto a visitantes nacionales como extranjeros, especialmente "franceses y holandeses".
Monfragüe está considerado uno de los grandes santuarios europeos para la observación de aves. En el parque habitan más de 200 especies, entre ellas algunas de las rapaces más emblemáticas de la Península Ibérica, como el águila imperial ibérica, el buitre negro, el alimoche, el águila real o la cigüeña negra. También son habituales los buitres leonados, los búhos reales, las águilas culebreras o los halcones peregrinos.

El buitre leonado. / Pixabay
La mayor colonia reproductora de buitre negro del mundo se encuentra precisamente en Monfragüe, mientras que el Salto del Gitano se ha convertido en uno de los mejores puntos del país para contemplar cigüeñas negras en libertad.
En Torrejón el Rubio, ver buitres sobrevolando el casco urbano forma parte de la rutina. "Abrimos la ventana y respiramos el entorno que nos rodea. Ver aves volando sobre nuestros tejados o pasear por los miradores no es una excursión, es nuestro día a día", explica la alcaldesa.
El Parque Natural
La cercanía con Monfragüe ha convertido además al municipio en un punto clave para quienes buscan explorar el parque. El castillo de Monfragüe, uno de los símbolos más reconocibles del enclave natural, pertenece administrativamente a Torrejón el Rubio, que ha sabido aprovechar su posición privilegiada para desarrollar una oferta vinculada a la naturaleza y al patrimonio.
Entre esos tesoros patrimoniales destacan también las pinturas rupestres del Abrigo del Castillo de Monfragüe, considerado uno de los conjuntos de arte rupestre más importantes de la Península Ibérica. El enclave, situado junto al castillo y dentro del término municipal de Torrejón el Rubio, alberga representaciones prehistóricas realizadas entre el Epipaleolítico y la Edad del Hierro, con figuras humanas, animales y símbolos esquemáticos de más de 9.000 años de antigüedad.

Castillo de Monfragüe. / Reserva Extremadura
Además, es el único abrigo visitable del parque nacional y forma parte del itinerario cultural europeo de Caminos del Arte Rupestre Prehistórico.
Recursos turísticos
El municipio cuenta con recursos turísticos propios como el Centro de Interpretación de Arte Rupestre, el Observatorio Astronómico de Monfragüe o la oficina de turismo, desde donde se organizan rutas e iniciativas para visitantes. A ello se sumará próximamente un nuevo mirador dedicado a la berrea, cuyo proyecto ya está preparado para salir a licitación y se prevé que en septiembre esté listo para visitarse.

Torrejón el Rubio. / Turismo Monfragüe
Aunque el turismo es hoy el gran sostén económico, en Torrejón el Rubio también existe una conciencia clara de lo que supone vivir dentro de un entorno natural protegido. "Tenemos el privilegio enorme de vivir aquí", afirma Gordo, que reivindica la importancia de mantener vivo el territorio y seguir generando oportunidades para fijar población en una de las zonas rurales más reconocidas de Extremadura.
Entre dehesas, buitres y visitantes llegados de toda Europa, Torrejón el Rubio ha aprendido a convivir con Monfragüe hasta el punto de que ambos parecen formar parte de un mismo paisaje.
- Fallecen un padre y su hija en un accidente de tráfico cerca de Trujillo
- Esta feria gastronómica te invita a comer pulpo y marisco gallego sin salir de la provincia de Cáceres
- Una cooperativa de Cáceres destapa una estafa de falso aceite de oliva virgen extra tras una denuncia por su mal olor y sabor
- Una divertida boda con aire de Ascot reúne en Cáceres a rostros conocidos de la televisión
- Cañaveral llora el fallecimiento de Christian, de 25 años, en un accidente: 'Era una persona muy querida e involucrada en el pueblo
- La historia de Ange: una travesía en patera desde Costa de Marfil y una muerte trágica en Talayuela a los 25 años
- El tirón de Oliva de Plasencia: casas nuevas vendidas sobre plano y compradores que llegan de Madrid o el País Vasco
- Conoce el pueblo de Cáceres donde cada tarde suena una tradición del siglo XVIII