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Ocio al aire libre

La noche también se recorre entre paisaje y gastronomía: Montánchez te sirve una experiencia con sabor a sierra, jamón y aceite

El evento deportivo, que cumple nueve años, une el atractivo de la montaña con el jamón ibérico y el aceite de oliva virgen extra, productos locales emblemáticos

Carrera nocturna Montánchez en ediciones anteriores.

Carrera nocturna Montánchez en ediciones anteriores. / Cedida a El Periódico Extremadura

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Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Montánchez

Montánchez se prepara para acoger uno de sus eventos más esperados por los amantes del deporte y la gastronomía. El próximo 25 de julio la localidad cacereña acogerá la novena edición de la 'Carrera Nocturna Jamón y Aceite de Montánchez'.

Se trata de una prueba incluida en el Circuito Euroace y en el Trofeo Diputación de Cáceres que mantiene su apuesta por unir el atractivo de la montaña con dos de los productos más representativos del municipio.

La carrera, nacida en 2018, toma su nombre del jamón ibérico y del aceite de oliva virgen extra, dos emblemas de Montánchez que se han convertido también en seña de identidad de la prueba. No es un detalle menor. La cita ha sabido construirse en torno a esa imagen de territorio, de manera que el deporte no aparece desligado del lugar en el que se celebra, sino directamente vinculado a lo que mejor define a la localidad.

Dos recorridos para diferentes modalidades

La prueba, que dará comienzo a las 22:00 horas, volverá a ofrecer dos distancias. Por un lado, un recorrido de 21 kilómetros con un desnivel positivo de 800 metros. Por otro, una modalidad más corta de 8 kilómetros y 310 metros de desnivel positivo. Ambas se desarrollarán en horario nocturno, una de las características que más personalidad han dado a la carrera desde sus primeras ediciones.

Ese formato no solo añade exigencia deportiva. También transforma la experiencia de quienes participan, al convertir el trazado en una inmersión en la sierra y en el perfil del pueblo bajo la luz de la noche.

Un evento consolidado

La 'Carrera Nocturna Jamón y Aceite de Montánchez' suele reunir habitualmente entre 150 y 350 participantes, una horquilla que muestra la consolidación alcanzada por la cita en los últimos años. La organización fija además por reglamento un máximo cercano a las 350 plazas, con el objetivo de garantizar tanto la seguridad como el buen desarrollo de las pruebas por los senderos y por el entorno serrano.

Ese límite responde al propio carácter del recorrido. No se trata de una carrera urbana ni de un trazado ancho y homogéneo, sino de una prueba vinculada a la montaña, a caminos y desniveles que exigen un control preciso del número de inscritos. En esa singularidad reside también parte de su atractivo.

Deporte y producto local

La carrera se ha distinguido desde sus inicios por reforzar el vínculo entre deporte y gastronomía local. El jamón y el aceite no figuran solo en el nombre del evento, sino que forman parte del imaginario que lo rodea y, en muchas ediciones, también de la experiencia de los corredores, que reciben estos productos como parte del avituallamiento o de la recompensa final.

Ese planteamiento ha permitido convertir la prueba en algo más que una competición deportiva. A lo largo de los años, la cita ha funcionado también como escaparate de Montánchez, de su gastronomía y de su capacidad para proyectar una imagen propia dentro del calendario de carreras por montaña de la región.

El paisaje como reclamo

A ese valor se suma el propio entorno. La Sierra de Montánchez destaca por su variedad de paisajes y por una orografía que ha favorecido históricamente distintos aprovechamientos agropecuarios y producciones de calidad.

La silueta del castillo, el perfil escalonado del pueblo y la sierra que lo envuelve convierten así la carrera en una experiencia difícil de separar del lugar en el que se celebra. En Montánchez, correr de noche no es solo seguir un recorrido. Es avanzar entre senderos, historia y horizonte, con la sensación de que el paisaje también forma parte de la prueba.

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