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Educación

La Guardería de Trujillo, en el centro de las quejas por falta de personal y problemas en las instalaciones

Las familias usuarias del centro reclaman al Ayuntamiento una respuesta urgente para garantizar una atención adecuada a los 30 menores matriculados

La Escuela Infantil Municipal de Trujillo

La Escuela Infantil Municipal de Trujillo / CEDIDA

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Alejandro Cancho

Alejandro Cancho

Trujillo

Las familias de la Escuela Infantil Municipal de Trujillo han hecho pública su preocupación por el “progresivo deterioro” de las condiciones en las que, según denuncian, se está prestando el servicio educativo durante el presente curso escolar. En un escrito dirigido a la opinión pública, reclaman al Ayuntamiento de Trujillo medidas inmediatas para reforzar la plantilla, mejorar las instalaciones y cumplir los compromisos adquiridos al inicio del curso.

El colectivo de familias subraya que su denuncia no va dirigida contra las profesionales que trabajan diariamente en el centro, a quienes reconocen su “profesionalidad, implicación y dedicación”, sino contra la gestión municipal de los recursos humanos y materiales de la escuela. Aseguran que las trabajadoras están realizando “un esfuerzo extraordinario” para mantener la calidad del servicio pese a disponer de medios que consideran insuficientes.

Según exponen, la situación afecta actualmente a un total de 30 menores: tres alumnos del aula de bebés, diez del aula de medianos y diecisiete del aula de mayores. Las familias sostienen que, aunque la organización pueda ajustarse formalmente a determinados criterios administrativos, resulta insuficiente para garantizar una atención educativa individualizada y de calidad.

Incidencias en las instalaciones

Uno de los principales motivos de preocupación se refiere al estado de las instalaciones. Las familias señalan problemas relacionados con el cerramiento del patio exterior, realizado mediante cañizo de plástico, que consideran inadecuado tanto desde el punto de vista de la seguridad de los menores como del aislamiento del recinto respecto al exterior.

Además, aseguran que durante el curso se han producido incidencias vinculadas a la climatización, humedades y cerramientos del edificio. Aunque algunas de estas deficiencias han sido atendidas tras las reclamaciones presentadas, consideran que la reiteración de los problemas evidencia la necesidad de una supervisión y un mantenimiento más eficaces por parte de la administración responsable.

Estado del cerramiento de cañizo del exterior

Estado del cerramiento del patio exterior de la guardería de Trujillo / CEDIDA

Compromisos incumplidos, según las familias

El escrito recuerda que, al inicio del curso escolar, el Ayuntamiento y la Concejalía de Educación comunicaron a las familias que cada aula contaría con dos profesionales de referencia: un Técnico en Educación Infantil y un auxiliar de apoyo. Esta organización, afirman, fue presentada como una garantía adicional para la atención, supervisión y estimulación educativa de los menores.

Las familias aseguran que confiaron en ese compromiso al matricular a sus hijos en el centro. Sin embargo, sostienen que la situación actual “dista considerablemente” de la organización inicialmente anunciada.

El curso comenzó con dos aulas principales, una de 1 a 2 años y otra de 2 a 3 años, ambas con una maestra tutora y una auxiliar de apoyo. Posteriormente, el Ayuntamiento abrió un aula de bebés, una decisión que las familias valoran positivamente por permitir atender a nuevas familias de la localidad. No obstante, denuncian que esta ampliación no fue acompañada de un refuerzo suficiente de la plantilla.

Según explican, una de las auxiliares pasó a asumir la tutoría del nuevo aula de bebés, de modo que el nuevo servicio se puso en marcha utilizando recursos humanos que previamente estaban destinados a las aulas ya existentes. Como consecuencia, afirman que la escuela cuenta actualmente con tres profesionales para atender el conjunto del centro.

Dificultades en la atención diaria

Las familias sostienen que esta organización está generando dificultades evidentes en el funcionamiento cotidiano de la escuela. En especial, señalan determinados momentos de la jornada, como el servicio de comedor y la organización de los almuerzos, en los que aseguran que el aula de medianos puede quedar sin una atención educativa directa y exclusiva por parte de una profesional, al tener que compatibilizarse distintas tareas al mismo tiempo.

También indican que la situación se ha podido sostener parcialmente gracias a la colaboración del alumnado en prácticas que ha pasado por el centro durante el curso. Sin embargo, advierten de que este personal tiene una función formativa y de apoyo, y no puede convertirse en una solución estructural para cubrir necesidades permanentes de plantilla.

La preocupación, añaden, se ha incrementado en las últimas semanas ante la ausencia de medidas efectivas para corregir la situación.

Reclamaciones ante el centro y el Ayuntamiento

El colectivo asegura que ha trasladado sus preocupaciones en reiteradas ocasiones, tanto por vías formales como informales, a la dirección del centro, a los servicios municipales responsables de la gestión y a la Concejalía de Educación.

Según las familias, las respuestas recibidas hasta la fecha se han centrado principalmente en explicaciones relacionadas con la falta de personal, dificultades organizativas o cuestiones ajenas a la gestión municipal. No obstante, consideran que no se han adoptado medidas suficientes para resolver de manera efectiva los problemas planteados.

“Una escuela infantil no debe limitarse a custodiar niños”

En su escrito, las familias advierten de que la situación actual puede comprometer la adecuada supervisión de los menores y limitar el desarrollo de un proyecto educativo de calidad. Recuerdan que una escuela infantil no debe limitarse a la custodia de los niños, sino que debe contar con medios suficientes para favorecer su aprendizaje, estimulación, desarrollo emocional, autonomía y socialización.

Por todo ello, solicitan al Ayuntamiento de Trujillo la dotación inmediata de personal suficiente para garantizar una atención adecuada en todas las aulas y franjas horarias, el cumplimiento de los compromisos adquiridos al inicio del curso, la revisión de la organización actual del centro y la mejora definitiva de los elementos de cerramiento y seguridad del patio.

Asimismo, reclaman un compromiso público y transparente sobre las medidas que se van a adoptar para garantizar la calidad del servicio.

Las familias concluyen que la educación y el bienestar de sus hijos “merecen una respuesta urgente, responsable y eficaz”, y confían en que el Ayuntamiento asuma la situación como una prioridad para garantizar que la Escuela Infantil Municipal de Trujillo disponga de los recursos humanos y materiales necesarios.

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