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Alivio térmico

Conoce los 56 refugios de la provincia de Cáceres donde puedes escapar del calor extremo este verano

La guía de la Diputación de Cáceres incluye arboledas, áreas con agua y puntos de resguardo en los territorios Unesco de la provincia para mitigar las altas temperaturas

Imagen de una chica sentada en un banco a la sombra.

Imagen de una chica sentada en un banco a la sombra. / Cedida a El Periódico Extremadura

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Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Provincia de Cáceres

La provincia de Cáceres ha atravesado en los últimos días una de esas olas de calorque obligan a reorganizar por completo la vida diaria. Calles vacías a mediodía, persianas bajadas, ventiladores al límite y muchas miradas puestas en cualquier rincón de sombra o en cualquier respiro térmico que permita sobrellevar la jornada.

En ese contexto, la Diputación de Cáceres ha querido poner el foco en una herramienta poco conocida, pero cada vez más necesaria: los refugios climáticos repartidos por sus tres grandes territorios Unesco.

La institución provincial, a través del proyecto Teunesco, ha recordado estos días la existencia de una guía divulgativa que localiza refugios climáticos en la Reserva de la Biosfera de Monfragüe, la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Tajo-Tejo Internacional y el Geoparque Mundial Unesco Villuercas-Ibores-Jara.

Según explicó la propia Diputación, el documento reúne una selección de 56 espacios pensados para ofrecer protección y alivio térmico a visitantes y turistas en episodios de calor, frío o lluvia intensa.

Un lugar para reducir la exposición a temperaturas extremas

Los refugios climáticos son lugares, naturales o urbanos, que permiten reducir la exposición a temperaturas extremas y ayudan a proteger especialmente a las personas más vulnerables.

En el caso de esta guía, no se trata solo de edificios cerrados o instalaciones con climatización, sino también de zonas de sombra, espacios con agua, áreas vegetales o puntos de resguardo que pueden convertirse en aliados clave para quien visita la provincia en condiciones meteorológicas adversas.

La Diputación subrayó que el objetivo no es únicamente mejorar la experiencia turística, sino también avanzar en adaptación y resiliencia frente al cambio climático. La publicación se enmarca en el proyecto Teunesco, una iniciativa de cooperación transfronteriza centrada en el desarrollo turístico sostenible de los territorios Unesco de la provincia de Cáceres y su conexión con Portugal.

Tres territorios para buscar alivio

La guía se distribuye en los tres espacios Unesco que articulan buena parte de la oferta de naturaleza y turismo rural de la provincia. En Monfragüe, el visitante encuentra entornos de bosque, agua y sombra asociados a uno de los grandes referentes ambientales de Extremadura.

En el Tajo-Tejo Internacional, el propio corredor fluvial y los paisajes ribereños se convierten en parte de ese resguardo natural. Y en Villuercas-Ibores-Jara, el relieve, la vegetación y ciertos espacios acondicionados suman alternativas en una comarca donde el verano también puede hacerse especialmente duro.

Turismo, salud y cambio climático

La importancia de este tipo de recursos va más allá del visitante ocasional, ya que estos espacios no solo mejoran la experiencia turística, sino que favorecen también la adaptación local y la equidad en el acceso a entornos seguros frente a situaciones climáticas adversas.

En otras palabras, hablar de refugios climáticos es hablar también de salud pública, planificación territorial y una nueva forma de mirar el turismo en un escenario cada vez más condicionado por el calor extremo.

En una provincia acostumbrada a presumir de naturaleza, patrimonio y pueblos con encanto, la ola de calor ha venido a recordar que disfrutar del territorio también pasa por saber protegerse en él.

Y eso es precisamente lo que hace de esta guía algo tan esencial, ya que, cuando el calor aprieta, saber dónde encontrar una sombra, una fuente, una arboleda o un espacio fresco se convierte en una necesidad.

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