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Historia local

La búsqueda del poeta Manuel Gómez Sánchez comienza en Conquista de la Sierra casi 90 años después de su fusilamiento

Los trabajos buscan localizar a un total de 15 víctimas de la represión franquista tras casi nueve décadas de incertidumbre por parte de sus familiares

Imagen del poeta Manuel Gómez Sánchez.

Imagen del poeta Manuel Gómez Sánchez. / Cedida a El Periódico Extremadura

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Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Conquista de la Sierra

Las primeras labores para localizar y exhumar una fosa común en el cementerio municipal de Conquista de la Sierra ya están en marcha. La actuación, promovida por el Servicio de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación de Cáceres, supone un nuevo paso en la recuperación de las víctimas de la represión franquista en la provincia. Además, responde a una petición formulada por los familiares del poeta extremeño Manuel Gómez Sánchez.

El proyecto cuenta con financiación de la Secretaría de Estado para la Memoria Democrática y se desarrolla en el marco del convenio suscrito entre la Diputación de Cáceres, la Sociedad de Ciencias Aranzadi y la Asociación para la Memoria Histórica de Extremadura en la provincia de Cáceres (Amececa). El acuerdo contempla también una segunda intervención prevista para el próximo mes de septiembre en el cementerio de Cáceres.

La actuación que ahora comienza será la primera de estas características que se lleve a cabo en Conquista de la Sierra, un municipio donde, durante décadas, la localización de la fosa ha permanecido ligada a la memoria oral de los vecinos.

Una búsqueda guiada por la memoria familiar y los testimonios

La intervención tiene su origen en la solicitud realizada por los descendientes de Manuel Gómez Sánchez, natural de Madroñera y una de las víctimas de la represión franquista en la zona. El poeta fue ejecutado el 24 de agosto de 1936 junto a 14 catorce personas por sus ideas republicanas y enterrado en una fosa situada junto a la actual pared del cementerio municipal.

Esos relatos, transmitidos de generación en generación, han servido como principal punto de partida para delimitar el área donde comenzarán los trabajos arqueológicos y antropológicos. La intervención permitirá contrastar la información oral con la investigación científica para tratar de localizar el lugar exacto donde fueron inhumadas las víctimas.

Dos fases de trabajo

El plan diseñado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi se desarrollará en dos etapas claramente diferenciadas. La primera, iniciada esta semana, se centrará en la búsqueda de la fosa mediante técnicas arqueológicas, así como en la exhumación de los restos humanos que puedan localizarse.

Una vez concluida esa fase de campo, los trabajos continuarán a partir del mes de septiembre con el estudio antropológico forense y los análisis genéticos en laboratorio. Estos permitirán determinar las características biológicas de los restos recuperados y, siempre que sea posible, facilitar su identificación mediante la comparación de ADN con muestras aportadas por familiares.

Los especialistas confían en poder localizar la fosa y recuperar los restos óseos correspondientes a las 15 personas asesinadas en agosto de 1936, una actuación que, además de su valor científico, persigue ofrecer respuestas a las familias después de casi nueve décadas de incertidumbre.

Memoria democrática y reparación

La intervención se enmarca dentro de las políticas públicas de memoria democrática impulsadas en la provincia de Cáceres para documentar, localizar y recuperar a las personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.

La Diputación de Cáceres mantiene desde hace años una línea de colaboración con entidades especializadas como la Sociedad de Ciencias Aranzadi y Amececa para desarrollar investigaciones históricas, excavaciones arqueológicas y estudios forenses que permitan avanzar en la identificación de víctimas y contribuir a la reparación de sus familias.

En este caso, el proyecto adquiere además un especial significado al tratarse de la primera excavación que se realiza en Conquista de la Sierra con este objetivo, abriendo la posibilidad de confirmar científicamente una localización conservada hasta ahora únicamente a través de la memoria de quienes conocieron aquellos hechos.

Poesía con compromiso social e influencia republicana

Manuel Gómez Sánchez nació en Madroñera el 10 de febrero de 1900 y desarrolló buena parte de su vida en Trujillo, donde regentó un comercio mientras cultivaba su faceta literaria. Autodidacta y profundamente comprometido con la cultura, escribió una extensa obra poética que permaneció custodiada por su familia durante más de ocho décadas tras su asesinato.

Sus versos evolucionaron desde una poesía intimista y costumbrista hacia una escritura de mayor compromiso social e influencia republicana, convirtiéndose en una voz singular de la literatura extremeña del primer tercio del siglo XX. En 1936 fue detenido y fusilado junto a otros vecinos en las inmediaciones de Conquista de la Sierra.

En los últimos años, su legado ha sido recuperado gracias a la donación de sus manuscritos al Ayuntamiento de Trujillo y a la publicación de su Obra poética por la Editora Regional de Extremadura, editada por las profesoras de la Universidad de Extremadura Pilar y María Luisa Montero Curiel, un trabajo que ha permitido rescatar del olvido una figura prácticamente desconocida para el gran público.

Una excavación que busca devolver nombres a la historia

Más allá del trabajo arqueológico y científico, la intervención que acaba de comenzar en Conquista de la Sierra representa un intento por reconstruir una parte de la historia local que permaneció silenciada durante generaciones.

Cada avance en la excavación puede acercar a las familias a una respuesta largamente esperada y contribuir a que quienes desaparecieron sin una sepultura identificada recuperen, al fin, un lugar en la memoria colectiva.

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