Puntos frescos
Trujillo tiene cerca 10 playas de interior y piscinas naturales para combatir las altas temperaturas
El municipio se beneficia de destinos acuáticos cercanos como embalses acondicionados, gargantas y entornos naturales

Playa Cancho del Fresno en Cañamero. / Cedida a El Periódico Extremadura

Aunque el calor ha dado un pequeño respiro en la provincia de Cáceres durante los últimos días, las previsiones apuntan a que las temperaturas volverán a acercarse a los 40 grados conforme avance la semana. Una previsión que obliga a muchos a tener bien localizado ese mapa mental de lugares frescos donde escapar del sofocante calor.
En el caso de Trujillo, además de sus piscinas, parques y zonas de sombra que ofrece la ciudad, hay otro alivio posible a poca distancia. A poco más de una hora de carretera se encuentran algunas de las playas de interior, gargantas y piscinas naturales más atractivas de Extremadura, espacios donde el agua, la sombra y la naturaleza se convierten en el mejor refugio frente al calor.
De embalses a gargantas: un verano a menos de una hora
Entre las alternativas más cercanas destaca la playa de Cancho del Fresno, en Cañamero, situada a unos 55 minutos de Trujillo. Rodeada por las montañas del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, combina aguas limpias, amplias zonas de sombra, merenderos y chiringuito, lo que la convierte en uno de los destinos más completos para disfrutar de una jornada de baño sin salir de la provincia.
También a aproximadamente una hora de viaje se encuentra la piscina natural de Castañar de Ibor, un enclave mucho más tranquilo, rodeado de vegetación y conocido por mantener el agua especialmente fresca incluso durante los días más calurosos del verano. Su ambiente relajado la convierte en una opción muy apreciada por quienes prefieren alejarse de las zonas más concurridas.
A esa misma distancia aparece otra alternativa menos conocida: La Calera, en Cabañas del Castillo. Su principal atractivo reside en combinar un baño en plena naturaleza con la posibilidad de visitar uno de los municipios con más encanto de las Villuercas, presidido por las ruinas de su castillo.
La Vera, el paraíso del agua
Si se dispone de algo más de tiempo, la comarca de La Vera reúne algunas de las zonas de baño natural más conocidas de Extremadura.
Entre ellas sobresale la piscina natural de El Lago, en Jaraíz de la Vera. Sus amplias zonas de césped, la abundante sombra y la presencia de chiringuitos la convierten en una de las preferidas para pasar el día en familia.
Muy cerca también se encuentra la Garganta Descuernacabras, un espacio formado por pequeños charcos de agua cristalina que mantiene un ambiente mucho más tranquilo que otras gargantas de la comarca y que resulta ideal para quienes buscan un baño rodeado de naturaleza.
Los paisajes más espectaculares
Para muchos extremeños, el lugar más impresionante para refrescarse sigue siendo Los Pilones, en la Reserva Natural Garganta de los Infiernos. Situados a aproximadamente una hora y veinte minutos de Trujillo, estos espectaculares pilones excavados por el agua en la roca forman uno de los paisajes naturales más fotografiados de la región.
Eso sí, llegar hasta ellos requiere recorrer a pie alrededor de tres kilómetros, un esfuerzo que miles de visitantes consideran más que compensado por el entorno que espera al final del camino.
Otra opción muy completa es la piscina natural de Casas del Monte, una de las mayores de la provincia. La abundante sombra, sus zonas de descanso y los servicios de restauración hacen que sea uno de los destinos favoritos para quienes viajan con niños.
Agua helada para olvidar el calor
Quienes buscan un baño realmente refrescante suelen poner rumbo a la Vera. Allí se encuentra la piscina natural de Madrigal de la Vera, alimentada por las frías aguas de la Garganta de Alardos y considerada una de las más bonitas de Extremadura gracias a sus puentes de piedra y al entorno natural que la rodea.
También destacan la Garganta de Cuartos, en Losar de la Vera, muy conocida por el caudal de sus aguas y por ser uno de los lugares preferidos por los propios extremeños para escapar del calor, y Las Pilatillas, en Garganta la Olla, un rincón de aguas transparentes rodeado de bosque que cada verano atrae a numerosos visitantes por la belleza de su paisaje.
Naturaleza para disfrutar sin necesidad de bañarse
No todas las escapadas veraniegas pasan por darse un chapuzón. Muy cerca de Trujillo también existen espacios donde la sombra y la altitud permiten disfrutar de temperaturas algo más agradables.
El Salto del Gitano, en el Parque Nacional de Monfragüe, ofrece uno de los paisajes más emblemáticos de la provincia y resulta especialmente recomendable durante las primeras horas del día.
También Los Barruecos, con sus enormes bolos graníticos y senderos entre lagunas, constituye una alternativa para quienes prefieren caminar al aire libre, mientras que el Mirador de La Techada se ha convertido en uno de los mejores lugares para contemplar el atardecer en plena naturaleza.
Un mapa del frescor muy cerca de casa
Cuando el verano aprieta, Trujillo demuestra que el alivio está mucho más cerca de lo que parece. En apenas una hora es posible pasar de las calles de piedra y el calor de la llanura a playas de interior, gargantas de agua cristalina o piscinas naturales rodeadas de bosques.
Lugares que cada verano vuelven a llenarse de vecinos y visitantes en busca de una misma sensación, la de encontrar un respiro cuando el termómetro parece no dar tregua.
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