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Memoria rural

Hinojal, el pueblo que guarda su historia entre recetas y motes

El municipio presenta 'Sabores de Hinojal', un recetario que recopila recetas tradicionales, y 'Hinojal, el pueblo de los motes', que señalizará las calles con nombres y apodos familiares

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Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Hinojal

Cada municipio tiene una forma única de contar al mundo quién es, cuáles son sus tradiciones, sus celebraciones y aquellos pequeños detalles que lo hacen diferente. Hinojal ha decidido hacerlo de la manera más cercana y también más deliciosa posible.

El municipio presentó este miércoles 'Sabores de Hinojal', un recetario que recogerá la gastronomía tradicional del pueblo, acompañado de un segundo proyecto que transformará sus calles en un recorrido por la memoria colectiva a través de las fotografías, los nombres y los históricos motes de sus vecinos.

Un recetario para conservar los sabores de toda una vida

La alcaldesa de Hinojal, María Blanca Vivas, explicó que ambos proyectos llevan tiempo gestándose y que se han presentado precisamente durante el verano para aprovechar la presencia de numerosos vecinos que regresan al municipio durante las vacaciones.

La regidora señaló que la realidad demográfica del pueblo, con una población muy envejecida y cada vez menos jóvenes, llevó al Ayuntamiento a plantearse cómo conservar el legado de quienes han marcado la historia de Hinojal antes de que muchos de esos recuerdos desaparezcan para siempre.

De esa reflexión nació 'Sabores de Hinojal', un recetario que pretende recopilar las recetas tradicionales elaboradas durante generaciones en las cocinas del municipio. El proyecto busca rescatar la memoria de quienes preparaban esos platos y reconocer el esfuerzo de hombres y mujeres que, con recursos muy limitados, lograron sacar adelante a sus familias convirtiendo la cocina en un espacio de convivencia y cariño.

Cada receta incluirá los ingredientes, la elaboración y todos los detalles necesarios para que pueda seguir cocinándose en el futuro, pero también incorporará una fotografía y el nombre de la persona que hizo popular ese plato dentro de su familia. De esta manera, el homenaje estará dedicado a quienes realmente mantuvieron viva esa tradición culinaria, más allá de la persona que aporte actualmente la receta.

La recopilación abarcará primeros platos, segundos, postres, dulces, hierbas aromáticas y productos propios del entorno, con la intención de construir un documento que sirva para transmitir a las nuevas generaciones una parte esencial del patrimonio inmaterial del municipio.

Tradición y desarrollo rural

Durante la presentación, la diputada de Igualdad de la Diputación de Cáceres, Antonia Molina, destacó que proyectos como los impulsados por Hinojal demuestran que el desarrollo del medio rural también pasa por proteger aquello que hace único a cada pueblo.

Molina subrayó además que conservar estas señas de identidad no solo supone reconocer el trabajo de quienes las transmitieron durante décadas, sino que también ofrece a los visitantes una razón para descubrir municipios auténticos, capaces de emocionar precisamente por mantener vivas sus raíces.

En su opinión, iniciativas como estas convierten la memoria colectiva en una oportunidad para dinamizar el territorio y reforzar el orgullo de pertenencia entre los propios vecinos.

Las calles contarán la historia de quienes las habitaron

Junto al recetario gastronómico, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una segunda iniciativa que pretende convertir el propio casco urbano en un espacio para recordar la historia de quienes habitaron Hinojal.

Bajo el nombre de 'Hinojal, el pueblo de los motes', el proyecto propone instalar en las fachadas de las viviendas paneles con fotografías de las personas que las habitaron, acompañadas de sus nombres y, de forma voluntaria, de los motes familiares que durante décadas han servido para identificar a buena parte de los vecinos del municipio.

La alcaldesa explicó que la idea nació de la necesidad de seguir buscando fórmulas para dar vida a un pueblo pequeño que, pese a carecer de grandes recursos económicos, "conserva un enorme patrimonio humano".

La proximidad de Hinojal a Cáceres y su ubicación junto a la autovía lo convierten, según señaló, en un lugar de paso para numerosos viajeros, una circunstancia que el consistorio quiere aprovechar para invitar a los visitantes a detenerse y descubrir una localidad con una identidad propia.

La propuesta persigue que cada vivienda cuente parte de su historia. Las imágenes permitirán recordar a las familias que levantaron aquellas casas y las transmitieron de generación en generación, transformando un paseo por las calles del municipio en un recorrido por la memoria colectiva de sus habitantes.

Recuperar una tradición tan singular como los motes

El objetivo no es únicamente conservar una curiosidad popular, sino recuperar una forma de relacionarse que marcó la vida cotidiana del pueblo durante generaciones. Aquellas expresiones con las que los vecinos se orientaban preguntando por "la casa de la tía Isabel" o "el tío Fernando" forman parte de una memoria compartida que el Ayuntamiento quiere preservar antes de que desaparezca con el paso del tiempo.

Si bien, la alcaldesa precisó que la incorporación de estos apodos será totalmente voluntaria, respetando la decisión de quienes prefieran que no aparezcan. Para ello, durante los próximos meses se iniciará un proceso de recopilación de fotografías antiguas, documentos e historias familiares en colaboración con los propietarios de las viviendas y con los propios vecinos, aprovechando el regreso estival de muchos hinojaliegos que residen fuera del municipio.

Memoria, turismo e identidad

El Ayuntamiento confía en que ambos proyectos se complementen y conviertan a Hinojal en un destino diferente dentro de la provincia. A su vez, desde la Diputación de Cáceres también se destacó que este tipo de iniciativas representan una manera innovadora de impulsar el desarrollo rural, al proteger el legado cultural y transformarlo en un atractivo capaz de generar interés entre quienes buscan conocer pueblos con historia y autenticidad.

Este tipo de iniciativas demuestran que muchas veces la identidad de un municipio se encuentra mucho más allá de los libros, escondida en una receta heredada de una abuela o en el apodo con el que todo un pueblo conocía a una familia. Hinojal ha decidido reunir todas esas pequeñas historias para demostrar que recordar a quienes levantaron el pueblo también es una forma de seguir construyendo su futuro.

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