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Religión

La movilización vecinal salva el triduo a la patrona de Huertas de la Magdalena (Trujillo): "Somos pocos, pero tenemos el mismo derecho"

Un grupo de feligreses remitió una carta al obispo de Plasencia exponiendo la negativa del párroco a celebrar los tres días de culto y han logrado que tres curas diferentes acudan a celebrar las tres misas

Santa María Magdalena.

Santa María Magdalena. / CEDIDA

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Ángel García Collado

Ángel García Collado

Cáceres

Huertas de la Magdalena sí celebrará finalmente el tradicional triduo en honor a su patrona. Los feligreses de esta pedanía de Trujillo han conseguido que los cultos se mantengan después de movilizarse ante la negativa inicial del párroco y solicitar la intervención de la Diócesis de Plasencia.

El triduo comenzó este jueves, 30 de julio, a las 21.00 horas, y continua el viernes y el sábado 1 de agosto a la misma hora. La programación religiosa culminará el domingo con la misa mayor en honor a Santa María Magdalena, prevista para las 11.30 horas, seguida de la tradicional procesión por las calles del pueblo.

La solución pasa por la participación de tres sacerdotes diferentes, uno para cada jornada del triduo, según ha explicado Santiago, uno de los feligreses que promovió la reclamación. Los vecinos consideran que la llegada de estos sacerdotes permite conservar una celebración religiosa que forma parte de las fiestas patronales desde hace varias generaciones.

"Lo que queríamos era que la situación se conociera y que se buscaran soluciones prácticas. Dijimos desde el principio que no íbamos a dejarlo pasar y que moveríamos cielo y tierra para mantener el triduo", señala.

Una carta al obispo

La respuesta llega después de que un grupo de feligreses remitiera una carta al vicario general y al obispo de Plasencia, Ernesto Brotóns, en la que exponían la negativa del párroco de la localidad a celebrar los tres días de culto.

El escrito, acompañado por firmas de vecinos, fue enviado con carácter urgente ante la proximidad de las fiestas. Los promotores también contactaron con el arcipreste de la zona y con otros sacerdotes de localidades próximas para tratar de encontrar una alternativa.

"Pusimos por escrito todo lo que había ocurrido, las conversaciones que habíamos mantenido y las soluciones que habíamos propuesto. Lo hicimos con todo el respeto, pero dejando claro que queríamos conservar una tradición que consideramos un derecho del pueblo y de sus feligreses", explica Santiago.

Días después de la llegada de la carta al obispado, los vecinos recibieron la confirmación de que se habían encontrado tres sacerdotes para celebrar el triduo. Aunque desconocen las gestiones concretas realizadas, consideran que la intervención de la diócesis resultó decisiva para desbloquear la situación.

Un pueblo de unos 80 habitantes

La polémica surgió cuando el párroco justificó su negativa en la escasa asistencia habitual a las misas de Huertas de la Magdalena. Los feligreses recuerdan, sin embargo, que en la pedanía residen durante todo el año entre 80 y 85 personas, por lo que no resulta posible esperar una afluencia similar a la de localidades de mayor tamaño.

"Somos pocos, pero tenemos el mismo derecho. Aunque acudiera una sola persona, creemos que la celebración debería mantenerse. Además, durante las fiestas vuelve mucha gente que vive fuera y que participa en los actos religiosos", sostiene el portavoz vecinal. Los feligreses también explicaron al sacerdote que la escasa presencia en algunas misas puede responder a enfermedades, obligaciones familiares, problemas de movilidad o motivos laborales.

La fiesta se celebra en agosto desde hace décadas

Santa María Magdalena tiene su festividad litúrgica el 22 de julio, pero Huertas de la Magdalena celebra tradicionalmente sus fiestas patronales durante el primer fin de semana de agosto.

Este cambio de fechas tiene un origen agrícola. Antiguamente, buena parte de los vecinos trabajaba en el campo y no podía regresar al pueblo hasta que terminaban la siega y la cosecha. Por este motivo, la celebración se trasladó al inicio de agosto para facilitar la participación de las familias.

Los vecinos aseguran que no se trata de una costumbre reciente. "No es un capricho ni algo que se haga desde hace dos o tres años. Se celebra desde hace toda la vida. Las personas mayores recuerdan incluso que antiguamente se hacía una novena, que después se redujo al triduo", explica Santiago.

El portavoz afirma que la tradición puede remontarse a hace 70 u 80 años y rechaza que los actos de agosto sean únicamente una "fiesta folclórica", expresión que, según relata, empleó el párroco durante una de las conversaciones mantenidas con los feligreses.

La iglesia, preparada para los cultos

Mientras se resolvía el conflicto, alrededor de una decena de vecinos participó en la limpieza y preparación de la iglesia. Los voluntarios retiraron y limpiaron los bancos, el suelo, los cristales, los elementos ornamentales y los manteles del templo.

También han preparado el altar y colocado la imagen de Santa María Magdalena para el comienzo del triduo. Los feligreses destacan que realizan estas tareas de forma voluntaria y sin ninguna compensación económica.

"Lo hacemos para ayudar al pueblo y para que una tradición que forma parte de nuestra historia no desaparezca. Si este año se hubiera perdido, habría sido mucho más difícil recuperarla en el futuro", afirma Santiago.

Superado finalmente el conflicto, Huertas de la Magdalena comenzará este jueves sus cultos patronales. Para los vecinos, el inicio del triduo supone algo más que la recuperación de tres celebraciones religiosas: representa la continuidad de una costumbre transmitida durante décadas entre distintas generaciones del pueblo.

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