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Abandono animal

Billete de ida al abandono: El verano llena las carreteras, pero aun más las protectoras

Lidia, de la protectora Kronos, señala que muchas situaciones de abandono podrían evitarse si se valoraran alternativas como la búsqueda de viviendas que permitan mascotas

Billete de ida al abandono: El verano llena las carreteras, pero aun más las protectoras

Sofía Pérez Ramiro

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Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Provincia de Cáceres

Los animales domésticos son abandonados durante todo el año, pero la llegada del verano agrava una realidad que las asociaciones conocen demasiado bien. A la falta de alimento, el miedo y la desorientación se suman entonces las altas temperaturas, mientras perros y gatos recorren calles y carreteras después de perder el hogar en el que vivían.

Las vacaciones abren uno de los periodos más difíciles para las entidades dedicadas al rescate animal. Lidia, integrante de la protectora Kronos, que trabaja en Campo Arañuelo, explica que el problema comienza con los primeros desplazamientos estivales y se mantiene hasta el regreso a la rutina. No existe un mes especialmente crítico, toda la temporada concentra un elevado número de casos.

Más entradas y menos familias

Perros y gatos sufren esta situación prácticamente por igual. Sin embargo, no cuentan con las mismas posibilidades cuando llega el momento de encontrar una casa definitiva. Según la experiencia de Kronos, los perros suelen despertar mayor interés entre los adoptantes, mientras que los gatos encuentran más dificultades para salir adelante fuera de las casas de acogida.

El aumento de animales que necesitan ayuda coincide, además, con una caída de las adopciones. Muchas personas aplazan la decisión hasta después de sus viajes, una tendencia que deja a las protectoras en una posición especialmente delicada: reciben más avisos justo cuando menos hogares están disponibles.

La situación comienza a aliviarse con la llegada del otoño. Es entonces cuando se recuperan las solicitudes y algunas familias vuelven a plantearse la incorporación responsable de un animal.

Decisiones sin alternativas

Las causas que se esconden detrás de los abandonos son muy variadas. Cambios de vivienda, problemas de pareja, falta de tiempo o la aparición de una alergia forman parte de las explicaciones que reciben habitualmente los voluntarios.

Desde Kronos consideran que muchos de estos problemas podrían abordarse antes de renunciar al animal. Buscar un inmueble que permita mascotas, consultar posibles tratamientos médicos o reorganizar los cuidados son algunas de las opciones que, en numerosas ocasiones, ni siquiera llegan a valorarse.

Para la protectora, el problema no reside únicamente en un cambio inesperado de circunstancias, sino en entender al animal como una responsabilidad temporal y prescindible.

La acogida, una ayuda imprescindible

Cuando no existe espacio para atender una nueva entrada, Kronos trata de localizar familias dispuestas a cuidar al animal durante un periodo limitado. No obstante, Lidia reconoce que conseguir acogidas en Extremadura continúa siendo muy complicado.

Esta falta de colaboración provoca que los propios voluntarios terminen asumiendo más animales de los que inicialmente podían atender. En su caso, esa necesidad la ha llevado a convivir actualmente con ocho gatos.

La ayuda ciudadana puede llegar de muchas otras formas. Las asociaciones necesitan donaciones para operaciones y tratamientos veterinarios, participación en sorteos solidarios y aportaciones periódicas mediante iniciativas como Teaming, que permite colaborar con un euro al mes.

Igualmente, reclaman que se denuncie cualquier abandono y que las mascotas estén correctamente identificadas y esterilizadas.

Historias frente al algoritmo

Las redes sociales se han convertido en el principal escaparate de Kronos. La protectora presenta a los animales de manera individual y reconstruye sus historias para que el público pueda conocerlos más allá de una simple fotografía.

Esta fórmula ha favorecido la llegada de solicitudes, aunque sus resultados dependen de las veces que se comparta cada publicación y de la visibilidad que concedan las plataformas. "Detrás de cada perfil hay un animal esperando que el algoritmo no decida también su futuro", señala Lidia.

Para muchos el verano significa vacaciones, en cambio, para otros, en este caso los animales, es el momento en que pierden su hogar. Y mientras unos preparan las maletas, cientos de perros y gatos empiezan un viaje muy distinto: el de esperar que alguien vuelva a darles una segunda oportunidad.

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