En la lista de Hispania Nostra
La Torre de Vargas, uno de los grandes símbolos de Trujillo, sigue deteriorándose a la espera de una solución
La Torre de Vargas, incluida en la Lista Roja del patrimonio en 2025, presenta un grave riesgo de desaparición o alteración sin una intervención clara

Torre de Vargas o Mirador de las Jerónimas. / Hispania Roja
La situación de la Torre de Vargas, también conocida como Mirador de las Jerónimas, ha vuelto a situarse en el foco tras la petición realizada por Somos Cáceres para que la Junta de Extremadura intervenga ante el deterioro que presenta este elemento patrimonial de Trujillo. Sin embargo, la responsabilidad sobre su conservación no recae ni en el Ayuntamiento, ni en la Junta de Extremadura, ni en el Obispado, sino en la orden religiosa propietaria del Monasterio de Santa María, del que forma parte la torre.
La formación política ha reclamado a la Administración regional que impulse una actuación para evitar un posible derrumbe y ha criticado al equipo de Gobierno municipal por la situación del monumento. No obstante, la titularidad del inmueble limita la capacidad de actuación directa de las administraciones, ya que se trata de una propiedad privada, aunque integrada en un conjunto declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
Una de las siluetas más reconocibles de Trujillo
La Torre de Vargas forma parte del antiguo convento de las Jerónimas, situado junto a la iglesia de Santa María la Mayor, en el punto más elevado del recinto histórico de Trujillo. Se trata de una torre defensiva exenta, de planta cuadrangular y cubierta a dos aguas, levantada entre finales del siglo XIV y comienzos del XV, que durante siglos ha formado parte de la imagen más característica del perfil monumental de la ciudad.
Su ubicación, dominando el conjunto histórico desde las inmediaciones del castillo y de la iglesia de Santa María, la convierte en un elemento de gran valor paisajístico además de histórico. De hecho, el casco antiguo de Trujillo está protegido como Bien de Interés Cultural desde 1962, una catalogación que engloba los principales edificios históricos de la ciudad.
En la Lista Roja del patrimonio
El deterioro de la torre no es una preocupación nueva. A comienzos de 2025, Hispania Nostra incorporó este inmueble a su Lista Roja del Patrimonio, en la que figuran monumentos españoles que presentan un grave riesgo de desaparición o alteración debido a su estado de conservación. Con su inclusión, Trujillo pasó a contar con seis bienes patrimoniales en este listado.
Desde entonces, distintas voces han reclamado una intervención que permita frenar su degradación antes de que los daños sean irreversibles.
Petición de actuación
En este contexto se enmarca la iniciativa presentada por Somos Cáceres. El secretario de Juventud de la formación, Álvaro Barrero, ha solicitado que la Junta de Extremadura impulse los trabajos necesarios para garantizar la conservación de la torre y ha recordado que forma parte del conjunto histórico protegido de Trujillo.
No obstante, cualquier actuación sobre el inmueble deberá tener en cuenta que la titularidad corresponde a la comunidad religiosa propietaria del monasterio, por lo que las intervenciones requieren la participación o autorización de sus propietarios, además del cumplimiento de la normativa de protección patrimonial vigente.
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