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Infraestructuras

Un "empujón" de 762.200 euros para mejorar el saneamiento de Jaraíz de la Vera

La nueva instalación, financiada con fondos Feder, impulsará las aguas residuales para integrarlas en el sistema general de saneamiento

Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR).

Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR). / Cedida a El Periódico Extremadura

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Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Jaraíz de la Vera

Las infraestructuras son, sin duda, una pieza fundamental para el desarrollo de los municipios y, cuando se trata de la red de saneamiento, su importancia va todavía más allá. Son instalaciones básicas para garantizar la salud pública, proteger el medio ambiente y mejorar el funcionamiento cotidiano de las localidades.

Jaraíz de la Vera ha dado ahora un paso más en este ámbito con la finalización de una nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR), una infraestructura destinada a resolver un problema provocado por la propia orografía del municipio.

La Consejería de Industria, Energía, Ciencia y Territorio ha finalizado las obras de esta instalación, que han supuesto una inversión de 762.200 euros, financiados con fondos Feder correspondientes al Programa Operativo 2021-2027. Los trabajos concluyeron durante el pasado mes de julio y está previsto que el Ayuntamiento comience a explotar la nueva estación este mismo mes.

El problema estaba en dos puntos

Jaraíz ya dispone de una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), encargada de recibir y tratar las aguas utilizadas antes de devolverlas al medio. Sin embargo, existía un inconveniente: dos puntos de vertido no estaban integrados en el sistema debido a las características del terreno.

En una red de saneamiento, buena parte de las aguas residuales circulan aprovechando la gravedad. Las tuberías cuentan con la inclinación necesaria para que el agua vaya descendiendo hasta alcanzar su destino. El problema aparece cuando un desnivel, una zona demasiado baja o una pendiente en sentido contrario impiden continuar ese recorrido de manera natural.

Eso es precisamente lo que viene a solucionar una EBAR. En términos sencillos, la instalación funciona como un ascensor para las aguas residuales: recoge el agua en un punto bajo y, mediante bombas y tuberías a presión, la impulsa hasta una cota desde la que puede incorporarse nuevamente al sistema de saneamiento.

Un "empujón" hasta la red general

Para conseguirlo, la nueva estación dispone de un sistema de bombeo que permite elevar e impulsar las aguas residuales. Cuando estas llegan por gravedad hasta la instalación, quedan recogidas y el sistema puede activar las bombas en función del nivel alcanzado.

Desde allí comienza el siguiente recorrido. La actuación ha incluido la construcción de una conducción mediante tubería de polietileno de alta densidad, encargada de llevar el caudal impulsado hasta su conexión con la red general de saneamiento.

De esta manera, la infraestructura permite salvar aquellos desniveles que anteriormente dificultaban la incorporación de esos vertidos al sistema. Además, este tipo de instalaciones evita tener que construir conducciones a profundidades excesivas para intentar mantener permanentemente una pendiente favorable.

Mucho más que unas bombas

Aunque su principal cometido sea impulsar el agua, el edificio construido en Jaraíz alberga diferentes instalaciones necesarias para completar el proceso. Junto al propio bombeo se ha habilitado una sala destinada al pretratamiento de las aguas residuales antes de continuar su recorrido.

También cuenta con cuadros eléctricos y un grupo electrógeno de emergencia, destinado a responder ante posibles problemas con el suministro energético, así como una sala para la torre de desodorización, relacionada con el control de los olores generados por este tipo de aguas.

La actuación ha requerido igualmente realizar las correspondientes acometidas de agua potable y suministro eléctrico necesarias para el funcionamiento del conjunto.

Un depósito para cuando llega demasiada agua

Otro de los elementos importantes es el tanque de tormentas. Su función resulta especialmente útil cuando episodios de lluvia provocan la llegada de un volumen de agua superior al habitual. En esas circunstancias, el depósito permite almacenar temporalmente parte del caudal y evitar que todo tenga que ser gestionado al mismo tiempo.

La infraestructura incorpora además un colector de 'by-pass' o vertido a cauce para los caudales sobrantes en aquellos episodios en los que se llegue a superar incluso la capacidad de almacenamiento disponible en el tanque de tormentas.

Todo este conjunto convierte a la nueva EBAR en una pieza que permitirá integrar en el sistema de saneamiento los dos puntos que hasta ahora presentaban dificultades, además de favorecer una conducción más eficaz de las aguas residuales hacia la red.

Lo que ocurre bajo las calles

La nueva estación difícilmente se convertirá en uno de los lugares más reconocibles de Jaraíz ni será una infraestructura que los vecinos tengan presente cada día. Precisamente ahí reside parte de su importancia. Las redes de saneamiento funcionan lejos de la vista, bajo calles y terrenos, pero condicionan directamente lo que sucede sobre ellos.

Con los trabajos ya terminados y una inversión superior a los 760.000 euros, Jaraíz de la Vera incorpora una solución para que el terreno deje de ser un obstáculo en el recorrido de sus aguas residuales. Hay obras que transforman un municipio desde arriba, mientras que existen otras como esta que cuidan de su funcionamiento y desarrollo desde debajo de sus calles.

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