Temporal
Una fuerte borrasca obliga a suspender las fiestas taurinas de Alía antes de lo previsto
El consistorio cacereño tomó la decisión ante la imposibilidad de garantizar la seguridad de los asistentes y el estado de los equipos instalados

Sofía Pérez Ramiro
El municipio cacereño de Alía comenzó hace apenas tres días sus esperados festejos taurinos, una celebración que cada año consigue movilizar a buena parte del pueblo y que atrae además a numerosos visitantes procedentes de localidades cercanas. Durante varias jornadas, vecinos y aficionados vuelven a encontrarse alrededor de los toros, las verbenas y una programación que convierte estos días en unos de los más esperados del verano.
Sin embargo, este año la celebración ha terminado con un desenlace agridulce y antes de lo previsto. Las fiestas habían sido recibidas con la misma ilusión con la que se prepararon durante meses, tanto por quienes participaron en su organización como por aquellos que esperaban regresar a la plaza y prolongar las noches al ritmo de las verbenas. Esta vez, sin embargo, el tiempo decidió adelantar el final.
El Ayuntamiento de Alía comunicó este sábado la suspensión de los festejos previstos después de que una fuerte borrasca sorprendiera al municipio durante la celebración taurina de la tarde. La intensidad de las precipitaciones y la continuidad de la situación meteorológica terminaron haciendo imposible mantener el resto de las actividades programadas.
La lluvia llegó con el segundo toro
La jornada había comenzado siguiendo el programa previsto y nada hacía pensar que las fiestas tendrían que terminar de esta manera. Fue durante la salida del segundo toro de la tarde cuando las condiciones meteorológicas cambiaron y una fuerte borrasca obligó a detener el festejo.
La lluvia cayó con suficiente intensidad como para impedir que la actividad taurina pudiera continuar con normalidad. Pero el problema no terminó en la plaza, ya que las precipitaciones afectaron también a los equipos que habían sido instalados en las pistas para las actividades posteriores, comprometiendo la programación prevista para la noche.
Ante esta situación, el consistorio comenzó a valorar las posibilidades disponibles. Entre ellas se estudió la opción de trasladar algunas de las actividades para intentar salvar parte del programa y permitir que vecinos y visitantes pudieran continuar disfrutando de las fiestas.
Finalmente, las condiciones existentes y las previsiones meteorológicas hicieron que esta alternativa quedara descartada.
Un aviso que continuaba
La decisión municipal estuvo marcada también por la evolución prevista para las siguientes horas. El Ayuntamiento explicó que la ampliación del aviso de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) por lluvias y tormentas impedía garantizar que las actividades pudieran retomarse en condiciones adecuadas.
A ello se sumaba el estado en el que habían quedado los equipos instalados en las pistas. La fuerte lluvia había mojado el material preparado para la programación nocturna y, según trasladó el consistorio, no se daban las condiciones necesarias para continuar con seguridad.
El Ayuntamiento reconoció la dificultad de adoptar una decisión de estas características después de todo el trabajo realizado durante los meses anteriores y de la expectación generada entre los vecinos. Sin embargo, señaló que la seguridad debía situarse por encima de la voluntad de mantener los actos.
Un final que nadie había preparado
La suspensión deja así un cierre muy diferente al que Alía había imaginado para sus festejos. Durante tres días, el municipio había vuelto a vivir ese ambiente que acompaña cada año a una de sus celebraciones más esperadas, con vecinos que regresan, aficionados llegados desde otros puntos y calles que cambian durante unas jornadas su ritmo habitual.
Precisamente por ello, el consistorio lamentó especialmente la tristeza que supone poner fin anticipadamente a unos días preparados con tanta ilusión. No se trataba únicamente de cancelar varias actividades, sino de despedir antes de tiempo una celebración para la que el municipio llevaba meses trabajando.

Sofía Pérez Ramiro
La meteorología terminó imponiéndose a cualquier alternativa. Frente a la posibilidad de continuar en unas condiciones que podían entrañar riesgos, el Ayuntamiento optó por dar prioridad a la seguridad de participantes, trabajadores y público.
Alía tendrá que esperar ahora hasta una próxima edición para recuperar aquello que la tormenta dejó a medias. No hubo el cierre que figuraba en el programa ni la última noche que muchos habían imaginado, pero sí tres días en los que el pueblo volvió a encontrarse alrededor de una tradición que espera durante todo el año.
- Pinofranqueado se niega a pagar la orquesta de sus fiestas tras un 'bochornoso espectáculo
- Los vídeos demuestran que el alcalde miente': la orquesta que tocó en Pinofranqueado se defiende tras la polémica
- Una carretera centenaria hoy olvidada
- Penha Garcia: un rincón portugués a una hora y media de Cáceres con fósiles de 480 millones de años
- Cinco detenidos, dos de ellos menores, por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas en el norte de Cáceres
- Detenido en Hoyos por conducir ebrio y sin carné el mismo conductor investigado por un accidente mortal en Villamiel
- La Diputación de Cáceres lanza ocho cursos gratuitos para desempleados con 120 plazas
- El Ayuntamiento de Guadalupe suspende los fuegos artificiales de la víspera del Día de Extremadura
