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Vuelta a la infancia

El rincón de Trujillo donde el Ratoncito Pérez visita a los "niños mayores"

La empresa Arcoiris TT instaló una réplica de la vivienda del famoso personaje como un regalo para los residentes del centro Santa Isabel

La puerta del Ratoncito Pérez junto a la residencia Santa Isabel en Trujillo.

La puerta del Ratoncito Pérez junto a la residencia Santa Isabel en Trujillo. / El Periódico Extremadura

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Sofía Pérez Ramiro

Sofía Pérez Ramiro

Trujillo

Entre las calles de Trujillo se esconde uno de los personajes más mágicos de la infancia. Ese que durante generaciones ha recogido dientes bajo las almohadas y los ha cambiado por una moneda o un pequeño regalo.

Buscar su dirección en Internet apenas ofrece pistas, pero Google Maps señala, cerca de la Residencia de Mayores Santa Isabel, un lugar con un nombre difícil de pasar por alto: 'Casita del Sr. Ratoncito Pérez'. Y si encontrar su diminuta puerta ya tiene algo de cuento, la historia que explica por qué apareció allí resulta todavía más especial.

Una pequeña puerta desde 2023

La casita lleva en este rincón de Trujillo desde mayo de 2023. Detrás de su fabricación e instalación se encuentra Arcoiris TT Suministros S.L.U., empresa que comercializa estas particulares puertas y que decidió colocar una de ellas junto a la residencia por iniciativa propia.

No hubo detrás ningún encargo comercial ni una finalidad económica. La explicación hay que buscarla en la relación personal que mantiene con el centro Tomás Tornero, gerente de la empresa. Su madre, María Calderón, reside actualmente en Santa Isabel y recibe allí los cuidados que necesita. Su hermana, María Coronada Tornero, participa también de manera constante en su atención y acompañamiento.

Ese vínculo terminó convirtiéndose en el punto de partida de un regalo. La empresa instaló la pequeña casa y entregó también dos bancos situados en el patio trasero de la residencia.

Un guiño para los "niños mayores"

La idea partió de una pregunta muy sencilla: si el Ratoncito Pérez consigue despertar tanta ilusión durante la infancia, ¿por qué no recuperar una pequeña parte de esa magia muchos años después?

Tomás explica que el proyecto fue concebido precisamente como un guiño hacia los "niños y niñas mayores" que viven en la residencia. Con el paso de los años desaparecen muchas de las fantasías infantiles, pero permanecen necesidades que acompañan a las personas prácticamente durante toda su vida: cariño, atención, compañía y razones para sonreír.

La puerta pretende funcionar así como "un pequeño detonante para la memoria". Quien se encuentre con ella puede imaginar que al otro lado está realmente la vivienda del famoso ratón, inventar su propia explicación o simplemente regresar durante unos segundos a aquellos años en los que perder un diente significaba acostarse esperando una visita nocturna.

Para su creador, no necesita hacer mucho más. Si algún residente se detiene, sonríe o recuerda una historia de su infancia y después termina compartiéndola con sus hijos o nietos, "la instalación ya habrá cumplido el propósito con el que fue concebida".

Pequeña por fuera, resistente por dentro

Aunque parece poco más que una diminuta entrada hacia un mundo imaginario, su fabricación tiene también una explicación técnica. La estructura está realizada principalmente con polietileno de alta densidad (HDPE), un material resistente y apropiado para permanecer en exteriores.

Es, además, uno de los materiales con los que trabaja habitualmente Arcoiris TT en la fabricación de parques infantiles y elementos de mobiliario urbano. La diferencia está esta vez en las dimensiones y, sobre todo, en el significado.

La empresa está acostumbrada a desarrollar parques completos, instalaciones de mayores dimensiones, zonas de sombra y equipamientos urbanos. Sin embargo, Tomás sitúa esta pequeña creación entre los trabajos con mayor componente sentimental que han realizado. En esta ocasión, la utilidad no se medía en metros cuadrados ni en número de usuarios, sino en algo bastante menos cuantificable, pero tan especial como provocar ilusión.

Un secreto que Google Maps sí conoce

La curiosidad ha terminado adquiriendo incluso una pequeña vida propia en internet. Mientras resulta difícil encontrar información sobre ella mediante una búsqueda convencional, el mapa digital sí delata su existencia con el nombre de 'Casita del Sr. Ratoncito Pérez'.

Imagen del resto de puertas ubicadas por los pueblos de Cáceres.

Imagen del resto de puertas ubicadas por los pueblos de Cáceres. / Cedida a El Periódico Extremadura

La puerta instalada en Trujillo forma parte de un elemento que la empresa comercializa desde 2021 y que también ha llegado a otros municipios, como Malpartida de Cáceres. Pero esta tiene una particularidad imposible de fabricar en un taller: fue pensada expresamente como un regalo para las personas mayores de Santa Isabel.

Una puerta para regresar sin moverse

Quizá esa sea la razón por la que una instalación de apenas unos centímetros consigue contar una historia mucho mayor. En Trujillo abundan puertas monumentales, arcos centenarios y entradas que conducen a palacios, pero esta no necesita siglos de antigüedad para despertar curiosidad.

Fue colocada en 2023 y no conduce realmente a ninguna habitación, o quizá sí. Tal vez lleva a aquella en la que todavía se guardan los dientes que dejados bajo la almohada, las monedas encontradas al despertar y una parte de la infancia que los más mayores creían haber dejado atrás.

Cerca de Santa Isabel, el Ratoncito Pérez tiene una puerta diminuta, y esta vez su misión no es llevarse ningún diente, sino devolver durante unos instantes algún recuerdo.

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