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El Periódico Extremadura

José Luis Bermejo

La torre del reloj vuelve al juzgado

Retevisión, como ya hizo Vodafone, ha judicializado la orden del ayuntamiento de retirar las antenas y equipos

La torre del Reloj de la plaza de Antonio Canales, en una fotografía de archivo. Francis Villegas

La eliminación de los equipos de telecomunicaciones de la torre del Trabajo o del Reloj de la plaza de Antonio Canales o de Italia volverá a dirimirse en los tribunales. Antes pasó con Vodafone. Y ahora será con Retevisión, una compañía del grupo Cellnex Telecom, empresa del Ibex. El juzgado de lo Contencioso Administrativo número uno admitió a trámite en abril la demanda presentada por Retevisión contra el acuerdo del pleno de la corporación local que desestimó las alegaciones presentadas por la compañía contra la decisión de que se retirasen las antenas de la torre.

Es un caso más de los inconvenientes a los que se enfrenta el ayuntamiento cuando quiere actuar en bienes inmuebles que están protegidos. Ya está pasando con la muralla y torres y ahora vuelve a ocurrir con la torre del Trabajo. El ayuntamiento quiere que este monumento, que está en el punto más alto de la ciudad, quede libre de equipos de telecomunicación por los desperfectos y daños que presenta. Es un edificio que se levantó en el año 1933 y que está entre los bienes protegidos por el plan general municipal de urbanismo de 2010. Vodafone ya pleiteó en su día y el juzgado dio la razón al ayuntamiento. 

Retevisión, en el recurso administrativo que presentó cuando se rechazaron sus alegaciones, arguyó que la autorización que se concedió por el ayuntamiento en 1982 fue por tiempo indefinido, que tiene derecho a ser resarcida de todos los perjuicios económicos que le causaría la extinción del convenio que regula la cesión del inmueble, y que se causa un perjuicio al servicio público de radiodifusión, privando innecesariamente del mismo a «gran parte de la población de Cáceres durante un tiempo considerable».

En su respuesta al recurso, los técnicos municipales insistieron en sus informes, que son la base del acuerdo adoptado por el pleno de la corporación local, que hay alternativas para la reubicación de los equipos y que las instalaciones se podrían trasladar a otros inmuebles. Es la misma respuesta que ya se dio a las alegaciones, en las que la compañía detalló que el cambio de los equipos a otra ubicación afectaría a casi tres mil vecinos de Cáceres, además de a otros muchos usuarios que tendrían que ajustas la capacidad de sus amplificadores o bien reorientar sus antenas. En cuanto a la reclamación de la empresa de que se la tiene que resarcir económicamente por los perjuicios que le causaría la extinción del convenio, el ayuntamiento ha recordado que el mismo solo le obligaba a poner a disposición de Retevisión el inmueble de titularidad municipal y que además en todos estos años la empresa no ha abonado ningún canon o tasa por la ocupación de la torre

Ahora está en manos del juzgado decidir qué ocurre. Es otra de las decisiones del ayuntamiento sobre la que al final será un tercero el que decida, algo que en esta legislatura ya se está dando con demasiada frecuencia. Si se acude al antecedente, la reclamación judicial que presentó Vodafone, las expectativas son favorables para la corporación local. En la resolución judicial se consideró que estaba extinguida la autorización que el ayuntamiento concedió en abril de 2000 a la empresa Airtel (actualmente Vodafone). Ahora toca decidir sobre otro acuerdo de cesión de uso, este de 1982. No es demasiado tiempo, en la muralla las autorizaciones sobre las que han tenido que decidir los tribunales eran del siglo XVIII.

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