El Ayuntamiento de Coria aprobó ayer, en Junta de Gobierno Local, el proyecto de demolición de algunas casas que se encuentran ubicadas junto a la antigua muralla que rodea el Casco Histórico cauriense. En concreto, según detalló el alcalde, José Manuel García Ballestero, las viviendas que se demolerán próximamente son las que corresponden a los números comprendidos entre el 10 y el 16 y que se encuentran ubicadas en la calle Cruz de Piedra. El fin de esta actuación, según apuntó el alcalde, es «para seguir descubriendo partes de la muralla romana».

De hecho, la muralla forma parte de un casco histórico artístico considerado Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico desde el 25 de mayo de 1993. La zona antigua de la localidad cauriense es uno de los modelos urbanísticos más destacados de Extremadura y este Conjunto Histórico es resultado de la herencia de las diferentes culturas que habitaron este lugar de origen romano, como atestigua su muralla, recinto poligonal de fábrica de sillería; y que fue nombrada sede episcopal en época visigoda y Señorío del Ducado de Alba en el siglo XV.

Por su rica historia, el ayuntamiento sigue apostando por realzar y conservar el casco histórico en el que se pueden ver edificios tan emblemáticos como la Catedral de Santa María de la Asunción, del siglo XVI, construida sobre restos de un templo anterior y perteneciente a la Diócesis de Coria-Cáceres, el Museo Catedralicio, el Palacio Episcopal y la Cárcel Real. También acoge el convento de la Madre de Dios y el Castillo, éste declarado Bien de Interés Cultural. En definitiva, unos atractivos que hacen de este Conjunto Histórico Artístico un gran atractivo de cara al turismo.