Los viajeros que quieran conocer Extremadura en su totalidad, hacer un recorrido por Cáceres y Badajoz, disfrutar de lugares mágicos, llenos de encanto y serenidad, también tienen que hacer un recorrido por la red de hospederías, gestionada por la Junta.

Abiertas en entornos privilegiados y, en su gran mayoría, en edificios llenos de historia, estos establecimientos han hecho posible la recuperación de construcciones singulares en las que el visitante no se sentirá extraño. Casas solariegas, conventos, palacios renacentistas, viejos molinos o factorías forman parte de esta red tras un largo proceso de rehabilitación de los inmuebles, convirtiéndose en locales hosteleros de primera calidad.

Pero las hospederías no solo cumplen la función para las que están hechas, es decir facilitar alojamiento de calidad, sino que, además, actúan como puntos de información, de formación y de difusión del turismo, por lo que se convierten en elementos dinamizadores de un territorio. Las hospederías se construyen en lugares que están dotados de recursos turísticos impresionantes. Estos singulares hoteles extremeños se encuentran tanto en espacios naturales de la magnificencia del Parque Nacional de Monfragüe, el valle del Jerte, las Hurdes o el embalse de Orellana, como en poblaciones cuyo legado histórico-artístico es de un importante valor cultural, ya sea Llerena, Hervás, Garrovillas o Alcántara.

La red continúa ampliándose con el objetivo de poder incrementar esta excelente oferta con otros establecimientos que se están rehabilitando. Extremadura tiene seis hospederías en funcionamiento (Mirador de Llerena, Conventual de Alcántara, Parque de Monfragüe, Valle de Ambroz, Puente de Alconétar y Hurdes Reales), dos más en las que se acometerán obras de ampliación y mejora (Jerte y Orellana), dos en construcción (San Martín de Trevejo y Alburquerque), así como cuatro que se integrarán a la red en un futuro (Olivenza, Villafranca, Castuera y Herrera del Duque).

Durante el primer cuatrimestre de 2009 estos hoteles de lujo han aumentado su volumen de negocios en un 32% con respecto al año 2008. Estos datos reflejan los resultados positivos de estos establecimientos turísticos en clara expansión, así como el interés del viajero por conocer estos alojamientos de lujo, que son una ventana abierta a Extremadura y a su cultura en general.

Oferta gastronómica

Uno de los complementos más valorados por los visitantes es la oferta gastronómica que ofrecen. En sus fogones cobra un especial protagonismo la elaboración de platos de la cocina tradicional extremeña, preparados con productos naturales. Asimismo, muy a menudo, se celebran jornadas en las que resaltan los mejores platos para los más exigentes paladares.

Se pueden degustar productos extremeños naturales y de una contrastada y reconocida calidad, como el jamón y embutidos ibéricos y los adscritos a las famosas Denominaciones de Origen: Pimentón de la Vera, Cerezas del Valle del Jerte y Torta del Casar, que hacen de ella una de las gastronomías de mayor fama internacional. En Alcántara destaca la perdiz rellena de trufa (receta conventual), o el bacalao en sus múltiples presentaciones. En la de Llerena, uno de los enclaves de la cocina tradicional, se puede probar su caldereta de cordero, la liebre guisadas o las sopas doradas o molineras. Y Monfragüe es el lugar indicado para degustar excelentes recetas de caza mayor o menor.

Biblioteca de hospedería

Otra de las iniciativas puesta en marcha es la denominada Bibliotecas de hospederías , que pone a disposición de los clientes libros, amenos y accesibles para cualquier tipo de lector. La mayoría de los títulos son aportados por la Editora Regional de Extremadura, dado el amplio catálogo que posee. Están a disposición del cliente como préstamos.

Por el contrario, los que proceden del Plan de Fomento están destinados no solo al préstamo temporal sino que el viajero siempre encontrará un ejemplar en su mesita de noche como regalo. El fin es facilitar la difusión de la literatura extremeña, puesto que las novelas, poemarios o ensayos son de autores y temas conectados con Extremadura.

Comenzaremos la ruta con la hospedería Mirador de Llerena, que se encuentra situada en el centro de esta localidad. Ubicada en la Casa de Doña Mariana, emblemático palacio del siglo XX, declarado Conjunto Histórico Artístico en 1966, cuenta con 25 cálidas habitaciones. El edificio, de una elegancia e imponente estilo novecentista, está en sintonía con las nuevas instalaciones en las que la luz juega con las estructuras de hierro fundido sobre vidrieras coloristas.

Para combinar el trabajo con el ocio, la hospedería tiene una sala con capacidad para 200 personas además de otras, de menor capacidad, ideales para pequeñas reuniones. El viajero podrá contemplar las magníficas vistas que ofrece la Campiña Sur y que permiten visitar pueblos en una media de 40 kilómetros a la redonda.

La hospedería del Conventual de Alcántara está situada en la localidad del mismo nombre y ofrece en sus 30 habitaciones un asegurado descanso gracias a la calma de sus interiores y a su acogedora decoración. La restauración del edificio ha respetado el espíritu de la construcción original: primero convento y luego una fábrica. El templo, de dos pisos, tiene planta de cruz latina, presidida por una gran cúpula levantada sobre el crucero. También resulta interesante el claustro porticado, formado por dos pilares cuadrangulares y arcos de medio punto, cubierto con bóvedas de arista.

En conventos y palacios

Su historia escrita recuerda que fue convento de la orden de San Francisco, y cómo le afectó la desamortización con el posterior deterioro del edificio, hasta que en 1912 se instaló una industria harinera, de la que precisamente hoy se conserva una enorme maquinaria en el museo abierto dentro de la hospedería y que merece la pena visitar.

La del Parque de Monfragüe se levanta sobre un edificio de nueva planta diseñado por el arquitecto José Manuel Jaureguibeitia, con una decoración vanguardista. En su interior hay obras de artistas como Le Courvoisier o Moragas. Tranquilidad, calidad y exquisito trato en 60 habitaciones, situadas en un entorno de inigualable belleza, como es el Parque Nacional de Monfragüe.

Con categoría de cuatro estrellas, la de Valle del Ambroz está ubicada en un majestuosos edificio, antiguo convento de Trinitarios del siglo XVII en la localidad de Hervás, en pleno valle del Ambroz , al norte de la provincia de Cáceres. La hospedería tiene 21 habitaciones, amplias y con gran luminosidad, en las que hay que destacar sus hermosas vistas a la sierra y al pueblo.

Localizada también en la provincia de Cáceres, junto al río Tajo, la Hospedería Puente de Alconétar, en Garrovillas, ofrece al viajero 20 habitaciones llenas de encanto. Se hizo sobre el que fuera en otro tiempo palacio de los Condes Alba de Aliste. La madera, la pizarra negra y los suelos de barro cocido proliferan en todo el edificio.

Por último, el viajero podrá visitar la Hospedería Hurdes Reales, en la localidad de las Mestas y situada en un entorno privilegiado de naturaleza virgen, donde el turista puede admirar el espectáculo de meandros, cascadas, ríos de aguas cristalinas y piscinas naturales, así como sus típicos pueblos y sus mágicos parajes. Con 30 habitaciones, destacan sus espacios abiertos y el empleo de materiales acordes con las típicas construcciones serranas de la comarca (piedra y pizarra), consiguiéndose un resultado estético admirable.

En definitiva, las hospederías son espacios llenos de historia, llenos de futuro que hacen posible disfrutar de establecimientos y edificios únicos, que facilitan la estancia del viajero y le permiten conocer Extremadura.