Karen, el debut en el largometraje de ficción de María Pérez Sanz, muestra la cotidianidad de Karen Blixen cuando vivió en Kenia dirigiendo una plantación de café, una aventura en la que se había embarcado con el patrimonio familiar y que la dejó en la ruina. Christina Rosenvinge interpreta a la escritora danesa que, con el seudónimo de Isak Dinesen, firmaría después de esta experiencia alguna de sus obras más notables, publica El Periódico de Catalunya. El filme es uno de los platos fuertes del D’A Film Festival Barcelona en sus primeras jornadas. Pérez y Rosenvinge presentaron el sábado la película en el certamen.

La primera pregunta parece evidente. Sobre la aventura africana de Blixen existe ‘Memorias de África’, hecha en 1985 por Sydney Pollack y con Meryl Streep y Robert Redford como protagonistas. Una propuesta muy distinta a la desarrollada en ‘Karen’, pero al ser la de Pollack un filme tan icónico, puede haber ejercido una cierta influencia. «Inevitablemente así es, pero cuando nuestro guion se acercaba demasiado a ‘Memorias de África’, tachábamos esas líneas», explica a EL PERIÓDICO la directora. «No nace de la admiración o rechazo a ‘Memorias de África’, sino más bien de hacer algo con el paisaje extremeño donde hemos rodado el filme», puntualiza Pérez Sanz.

«El filme no nace en la admiración o rechazo a la obra de Pollack’, destaca la directora placentina

 Fue después, cuando el paisaje había sugerido una experiencia cinematográfica, cuando apareció el personaje de Blixen. «Empezamos a indagar en ella, y de hecho no estamos tan lejos de la película de Pollack, que también la retrató en la soledad africana, pocas fiestas, pocos safaris, solo ella en su granja», apunta la directora.

 Pérez Sanz siempre tuvo en mente a Ronsenvinge. Quería que ella hiciera la música del filme, y después le propuso interpretarlo. Pero la primera reacción fue negarse. «Quise decirle que no, me encontraba en un momento dulce, con un disco de éxito y un libro. ¿Qué necesidad tenía de embarcarme en una experiencia de estas características?», nos cuenta Rosenvinge. «Pero luego pensé que el proyecto era tan estimulante y tan suicida que valía la pena arriesgarse con él».

Hay un vínculo conceptual con ‘Honor de caballería’, de Albert Serra, un minimalista similar

Rosenvinge había intervenido en tres películas anteriormente, en cometidos muy breves o secundarios en ‘Dragon rapide’, ‘Todo es mentira’ y ‘La pistola de mi hermano’. En ‘Karen’ asume su primer papel protagonista absoluto. Jim Jarmusch siempre ha dicho que todo músico es un actor en potencia. Rosenvinge lo corrobora: «De hecho, la preparación que hacía cada día antes de rodar es la misma que hago antes de salir a cantar en un concierto, una serie de ejercicios de músculos y concentración, de unos 25 minutos. Con ‘Karen’ me he quitado una espina, porque el cine siempre me ha gustado mucho».

El proyecto de ‘Karen’, rodada en un paraje extremeño y una casa propiedad del productor, y centrado en la relación de Blixen con su criado somalí, Farah Aden (Alito Rodgers), se remonta a 2015, después de que Pérez Sanz realizara un corto en el mismo lugar sobre la relación entre un masái y un explorador británico. Guarda cierta relación conceptual con ‘Honor de caballería’, de Albert Serra, que trata, a partir de un similar minimalismo cotidiano, la relación entre Don Quijote y Sancho Panza. «También he tenido en cuenta ‘Camille Claudel 1915’, el largometraje de Bruno Dumont, en el sentido de que tratamos solo un momento muy concreto en la vida de Blixen. Es como si el tiempo estuviera suspendido», afirma Pérez Sanz. 

10 días de rodaje y un bolo en medio

  • No fue fácil levantar un proyecto de las características de ‘Karen’. Las adversidades comenzaron cuando uno de los productores iniciales de la película dejó la aventura antes de tiempo. Volver a empezar.
  • El rodaje duró solo 10 días y, entremedio, Rosenvinge tuvo que realizar un bolo al cual se había comprometido cuando las posibilidades de hacer la película se habían reducido drásticamente.
  • Fue una filmación tan minimalista como lo es la propia película, beneficiada de la casa donde se rodó, cuya arquitectura conserva perfectamente los vestigios de un tiempo pasado. La entente entre directora y actriz fue modélica, ya que, como explica Rosenvinge, «María tiene las ideas muy claras, pero sabe escuchar a todo el mundo y aceptar las sugerencias». Una buena relación y un trabajo muy fluido que se nota en la pantalla. 

La directora asume las similitudes, pero remarca también las diferencias: su película tiene una puesta en escena distinta, está rodada en 16 milímetros y con una textura muy especial en la fotografía del también realizador Ion de Sosa. «Si Ion hizo ‘Blade runner’ en Benidorm -comenta divertida Pérez Sanz en relación con ‘Sueñan los androides’, de De Sosa- yo puedo hacer la historia de Blixen en Extremadura».

 Un aspecto importante de ‘Karen’ es la naturalidad con la que fluyen los diálogos y reflexiones de la protagonista. Pérez Sanz tenía muy clara la película, pero antes de empezar la filmación, Rosenvinge aportó cosas al guion. La actriz y cantante comenta: «leí de nuevo sus novelas, investigué como se ha escenificado la obra de Blixen en el mundo poscolonial». «Improvisamos algunas secuencias durante el rodaje, pero no los diálogos. Para decir de manera normal cosas relevantes que aparecen en el filme, me ayudó mucho leer las cartas que escribió a su familia», añade. 

La producción corre a cargo de Ignacio Salazar-Simpson, Ricardo Marco Budé, Irene Ramos Ballesteros, y Cristina Hergueta (Garde), que al igual que la directora es extremeña.

María Pérez Sanz (Plasencia, 1984) escribe desde muy joven y ha dirigido cortometrajes proyectados y premiados en numerosos festivales y museos de todo el mundo. Estuvo presente en la VIII edición de Berlinale Talent Campus y en la octava del Short Film Corner del Festival de Cannes con su cortometraje ‘Robin & Robin’. En 2015 ganó́ el Gran Premio del Jurado a la Mejor Película en Jameson Notodofilmfest por ‘Ejercicio 2: Ficción’. Malpartida Fluxus Village, su primer largometraje, recorrió́ más de 30 festivales internacionales y obtuvo premios como el Gran Premio del Jurado FILAF, el Gran Premio en el Festival Alcances, y el Premio Avuelapluma de Cine 2016. Además, se estrenó́ en salas comerciales y continúáa exhibiéndose en museos, universidades y centros culturales de todo el mundo. Pérez Sanz fue destacada como nuevo talento emergente por la revista ‘Variety’ en Cannes.