Que se celebre una feria del libro siempre es una grata noticia: por el fomento de la lectura, porque todo lo que abrace la cultura es bienvenido y porque nos ofrece la oportunidad de conversar, cara a cara, con el autor de esas alas con las que nuestra imaginación ha alcanzado otras historias y otras vivencias. Y si la feria del libro se celebra en el Templo de Diana, mejor. Y es que Mérida ha demostrado que es un ejemplo en la organización de actividades culturales a pesar de la pandemia: Festival Teatro Clásico, Stone & Music o la Sala Templo que acogió las primeras actividades con público en Extremadura. Es la prueba de que la cultura segura es una realidad.

Y en ese Templo de Diana, esta tarde, a las 20.00 horas, el periodista, guionista y escritor Juan del Val (Madrid, 1970) presenta ‘Delparaíso’, una novela coral ambientada en una urbanización de lujo donde sus vecinos alternan la infelicidad, la honestidad, la sospecha y la astucia. Trepidantes historias humanas que al conseguir desligarse del encorsetamiento social se convierten en alegría para goce propio y ajeno. Y de gozos (también en el estricto significado de la palabra) y de sombras trata la quinta novela de Juan del Val al que aún le quedan muchos renglones profesionales que escribir. Lean esta entrevista y si tienen oportunidad, vayan a escucharnos esta noche. 

Salió a la venta en enero y lleva ya más de 50.000 ejemplares vendidos…, el brindis de las 12 uvas, ¡le ha salido perfecto…!, ¿no?

-Pues, ¡yo no soy mucho de pedir! No soy supersticioso ni creyente, o sea la verdad es que no pedí nada pero si es cierto que las cosas vienen todas dadas, y hay veces que vienen así y otras torcidas, y estoy en una en la que algunos amigos me dicen que porqué no juego a la lotería, ¡porque me va a tocar seguro! La verdad es que estoy muy contento, y también creo que la novela debe tener alguna virtud por encima de los deseos. 

¿Qué virtudes le ve a la novela?

-Yo creo que literariamente es la más avanzada que he hecho, la más rica, y luego que tiene una escritura potente que, a la vez, es fácil de leer. A partir de ahí tiene algo que engancha y me parece que esa es una de las virtudes. A la gente le cuesta dejar de leer y me dice: ¡estoy deseando llegar a casa para seguir leyendo, a ver qué pasa!

"Yo digo cosas que me perjudican pero me da igual, yo no estoy pendiente de lo que a mí me va a convenir o no, porque creo que esa es una vida vacía"

Si es cierto que engancha, y engancha tanto que se va a convertir en una serie de televisión.

Exactamente. Es cierto que la novela tiene mucho de visual, porque es atractiva por el lugar, por la serie de personajes, es ‘muy serie de televisión’ y luego eso tiene que ver con el éxito de la novela. Si interesa convertirla en serie es porque también la novela se vende. Es un poco la pescadilla que se muerde la cola, pero le digo una cosa: reivindico la novela. A mí la serie me parece muy bien pero a veces parece que lo importante es que se haga la serie. Yo reivindico la novela que es de lo que yo soy responsable luego a partir de ahí, lo que suceda…

‘Delparaíso’ es un éxito literario no es un éxito televisivo…

Exactamente. Hoy en día es una novela, algún día será una serie y evidentemente estarán los personajes, el concepto, el título pero evidentemente lo que es, es una novela. Eso no se puede trasladar nunca a lo audiovisual. Son idiomas distintos, pueden parecerse pero lo que he hecho es una novela no un guion de cine ni de serie. 

Una urbanización de lujo repleta de historias…, algunas bastante pobres, ¿Es más común de lo que podemos pensar?

Me interesa contar lo que es la vida, lo que aparentemente parece glamuroso como también las propias miserias humanas. De todos los personajes que hay, tanto los que viven dentro de la urbanización como de los que viven fuera. No creo que todas esas vidas sean pobres…

Pero los que llevan una vida ‘más rica’ son precisamente los que viven fuera de la urbanización

Yo creo que el personaje más mísero de todos es Pascual, y vive fuera de ‘Delparaíso’. Otro de los personajes que me encantan es Mayte. 

Es maravillosa.

A mí el tópico de que los ricos son los malos y los infelices y los pobres…, lo que sí creo y es un tópico es que el dinero no te convierte en un ser mejor ni en un ser feliz, pero tener dinero en general ayuda. Es mejor tenerlo que no tenerlo. 

Y como dice uno de sus personajes, Mayte, que ‘hizo más veces lo que quiso que lo era conveniente’; ¿así vive usted?, o ¿así pretende vivir?

Sí, pero hay mucha gente que no se atreve a hacerlo. Para hacer eso hay que ser valiente. En general la gente hace lo conveniente: lo que le conviene, lo que debe hacer, lo que está predestinado a hacer…, y hay poca gente que se atreve a vivir según quiere, más que según debe.  

¿Usted es así?

Es mi tendencia, yo vivo en el mundo, tengo horarios de trabajo y trabajo mucho y tengo hijos, pero mi tendencia es a vivir lo que quiero hacer no haciendo lo conveniente. Tanto viviendo como diciendo cosas. Yo digo cosas que me perjudican pero me da igual, yo no estoy pendiente de lo que a mí me va a convenir o no, porque creo que esa es una vida vacía. En general he procurado hacer lo que me sentía y lo que salía más que lo que me convenía; en general me ha ido bastante bien, de momento. 

Es periodista, escritor, guionista en ‘El Hormiguero’, ¿es más hormiga que cigarra?

Yo creo mucho en el trabajo pero no creo que haya que ser dos cosas distintas, creo en la inspiración, en los momentos únicos, creo que la diversión, la risa y lo que no te lleve a ninguna parte porque también alimenta el alma, pero por supuesto también creo que no se puede hacer nada, ninguna disciplina, que no conlleve muchísimo trabajo. 

Hay un párrafo de su novela maravilloso: “puede que el hombre inteligente es el que se da cuenta de que el mundo es una mierda y se deprime; el sabio también lo sabe, pero le da igual y lo disfruta”.

Yo creo que hay algo que tiene que ver con los complejos en el mundo de la creación, y bastante en el de la literatura en el que el pensamiento pesimista tiene más prestigio, y creo que eso no es así. El mundo es un lugar extraordinario, lleno de cosas maravillosas y parece que si tu piensas así eres un personaje más frívolo y menos inteligente, y que si fueras más inteligente te darías cuenta de que todo es una mierda, ¡es que yo no puedo estar más en contra de esto!. Para mí, la sabiduría es intentar ser feliz y ver los motivos para serlo. Esto es ser sabio y ser inteligente. No creo que el pensamiento pesimista deba tener más prestigio y parece que lo tiene. 

Una curiosidad…, ¿quién es el chico que escribe en la cama?

El chico que escribe en la cama soy yo, pero lejos de que parezca vanidoso, de que uno se dedique a la novela así mismo, es un guiño a mi psicoanalista. Yo cuando escribo intento recuperar a alguien que fui, que sufría bastante más de lo que yo sufro ahora. Creo que para escribir no es conveniente ser excesivamente feliz. Hay que conectar con algunos lugares donde se pase miedo, haya incertidumbre o en los que haya caos sino, te sale una novela romántica y a mi esas no me gustan.