Mayte Alvarado (Badajoz, 1978) empezó a dibujar tarde, pero ha descubierto que este es su lugar, el mismo lugar que le ha permitido crear ‘La Isla’ (Reservoir Books), 146 páginas de color y vitalidad inundadas por el mar y con el que, a decir de los expertos, se ha convertido en una ilustradora con un personalísimo y expresivo dibujo. Licenciada en Comunicación Audiovisual, trabaja desde 2013 en el mundo del cómic llegando a fundar, con Borja González y Rui Díaz, el sello editorial El verano del cohete y posteriormente, de nuevo con el primero, Spiderman/ Snake., Es autora de ‘Mr Marjorie’, ‘E-19’ o ¡Descalzos: los 12 apóstoles de México’, entre otras obras.

El libro termina como empieza, con la omnipresencia del mar, ¿qué valor y poder le atribuye?

-’La isla’ tiene una estructura circular. La idea es que el final te lleve de nuevo al principio, con la sensación de que todo volverá a repetirse. Como el movimiento del mar, que nunca cesa.

¿Le fascina el mar?

-Sí, desde pequeña. La primera vez que vi el mar fue un momento muy emocionante, es un recuerdo importante de mi infancia.

Una joven, un marinero mayor y un perro (al que yo le veo cara y mirada de lobo) son los protagonistas de esta historia, ¿Qué representan?

-He tratado de establecer un vínculo entre los dos personajes principales de la historia, ese es para mí el centro de ‘La isla’. Los dos personajes (la joven y el loco) se encuentran en el mismo lugar. No es un lugar geográfico si no un lugar dentro de ellos. Terminan compartiendo ese espacio y allí es donde habita el perro.

En ‘La isla’ se dice, se transmite mucho o incluso todo sin apenas palabras. Es el poder de la imagen ¿Qué poder tiene para usted la imagen? ¿Cómo la alimenta?

-Siempre me han interesado las posibilidades narrativas y expresivas de la imagen. Mi trabajo es un intento de conectar mis emociones con las de otras personas a través de las imágenes.

¿La historia que quería contar solo podía desarrollarse en una isla, solo podía ser protagonizada por el mar?

-Con ‘La isla’ no tengo claro cual es el orden. No sé si la historia da forma al lugar en el que se desarrolla o si es ese espacio el que traza el camino que sigue la historia. La isla, el mar y la historia que se desarrolla son una misma cosa.

¿Los humanos están condenados a sufrir?

-Bueno, espero que no... 

Lo que al mar le fue robado, al mar le será devuelto. Es la primera frase que aparece en la novela y toda una declaración de intenciones. ¿Usted piensa lo mismo, es decir, piensa que toda acción mala tiene su castigo?

-No es mi intención hacer referencia a ningún castigo con esa frase. Ni creo que haya ninguna ‘mala acción’ que merezca un castigo en la historia. No estoy cómoda con el concepto de castigo, no me gusta. Mi intención con esa frase es otra, hacer referencia a la simbología dual del mar como fuente de vida y como abismo.

¿Por qué le da tanto protagonismo al perro?

-El perro forma parte de los personajes y de la isla, es una manifestación del lugar y también es una llamada al abismo del agua. Está en el centro de todo.

¿Cuándo se pone a dibujar o pintar un rostro tiene el de alguien en mente o simplemente surgen así?

-No busco rasgos específicos en los rostros de los personajes, no tengo a nadie en mente.

A los ilustradores no se les llama escritores, si no ilustradores, dibujantes, pero nunca o casi nunca escritores, ¿le parece bien? ¿Alguna vez se ha sentido escritora?

-No, no me he sentido nunca escritora. Soy autora de cómic e ilustradora. Mi lenguaje es otro, distinto a la palabra, centrado en la imagen o en la combinación de imagen y palabra en mayor o menor grado.

"'La Isla' puede que sea un libro un poco oscuro y un poco triste, pero también contiene belleza"

-¿Siempre quiso ser ilustradora?

-No. No tengo formación artística y empiezo a dibujar bastante tarde. El lugar en el que me encuentro hoy, que me gusta mucho, es el resultado de pequeñas decisiones que se van sucediendo.

¿Cuánto menos minutos o segundos se mire un dibujo para entender qué quiere decir, mejor está hecho?

-Creo que lo importante de un dibujo es que te transmita cosas, que se comunique contigo de cierta manera.

¿Se ha planteado escribir una novela en la que la única ilustración sea la de la portada?

-No, no soy escritora. Para mí, comunicarme mediante imágenes es esencial.

Supongo que para hacer una novela gráfica se requiere mucha imaginación, paciencia para perfilar los personajes, mano firme para trazarlos correctamente, ¿cuánto tiempo le ha llevado crear ‘La isla’?

-’La isla’ me ha llevado aproximadamente dos años de trabajo, aunque ha habido pausas, por estar dedicada a otras cosas.

Por estas páginas transitan la desolación, la tristeza, algo de alegría, la pesadumbre, la carga de la culpa, ¿por qué ha hecho un libro tan pesimista? ¿Ha tenido algo que ver la pandemia, o ya lo tenía en mente?

-No considero que ‘La isla’ sea un libro pesimista. Puede que sea un libro un poco oscuro y un poco triste, a veces la vida es así. Pero también creo que es un libro que contiene belleza, como la vida, incluso cuando es un poco triste.

"No busco rasgos específicos en los rostros de los personajes, no tengo a nadie en mente"

¿Qué me diría si le digo que me he levantado y he empezado a leer el libro y hasta que no he terminado no he podido dejarlo?

 -Le daría las gracias por dedicarle su tiempo a ‘La isla’.

¿Una novela gráfica se lee, se mira, o se observa, o ambas cosas a la vez? ¿Cómo se debe leer, con qué mirada?

-No sé si debo decirle a nadie cómo debe leer. La lectura es una experiencia personal, individual. Pero sí me gustaría, expresado como deseo por mi parte, que el lector/lectora se dejase arrastrar un poco por mi propuesta y se sumergiese en ‘La isla como lo haría en el mar.